Es egoísta pensar que las personas se quedarán para siempre, sería como romperle las piernas, las alas, la libertad.
También es egoísta por su parte irse, y dejarme aquí, sola, rodeada de sitios que traen recuerdos dolorosos, donde antes estaban esas caras familiares tan queridas y ahora sólo hay aire. Esta ciudad no es nada sin el arrope de saber que conoces y sientes a las personas que pasan por allí, una ciudad no es nada sin los trocitos de recuerdos pegados a cada plaza, sin el olor a lo conocido y la sorpresa a lo desconocido.
Las ciudades son aglomeraciones de sentimientos contrarios.
Irme de aquí sería dejar de entrar en mi memoria con cada paso en el asfalto, y crear memorias nuevas sin rastro de las anteriores.
Si me voy, y vuelvo, la melancolía me mataría, la sobrecarga de emociones pasadas a acabarían por destruir las presentes, y entonces estaría vacía. El vacío me mata, esa es la razón por la que tengo partes muertas en mi cuerpo.
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Pedazos de almas.
PuisiMi alma está rota, aquí están plasmados sus pedazos, todos mis ideales, y por supuesto mis secretos. Antes de leer, me gustaría que te plantearas si de verdad quieres entrar en el desordenado lugar que es mi mente, ¿Estás seguro? Bueno, allá cada un...
