Me acuesto en mi cama y pienso en cómo ha pasado el tiempo. Y no puedo creer, no puedo creer en todo lo que ya he vivido.
Francisco y yo llevamos saliendo hace tres largos años, simplemente no puedo creerlo. Ya he pasado demasiadas cosas, tantas que es imposible de recordar todas. Parece que ayer le dije que le aceptaba como novio y pensar ahora que ya soy su prometida, pensar que en muy poco tiempo me voy a casar con él, ¿pueden creerlo? Solo tengo veinte pero estoy segura de lo que quiero hacer, estoy segura de que nunca voy a querer a nadie, eso queda descartado. Simplemente no puedo querer a otro. Es por eso que estoy tan segura de querer casarme con Francisco. Él es el indicado… y lo quiero. De verdad lo quiero.
A pesar de que parezco tan joven soy muy madura. Me faltan tres años pare terminar mi carrera. Y tampoco es que nos casaremos al día siguiente. Mi prometido quiere que sea una gran boda, a mí me da igual si es grande o no, así que nos casaremos dentro de un año… parece distante pero tres años pasaron al instante y supongo que un año pasará más rápido aún.Nicole irrumpe mi habitación como de costumbre.
- ¡Cassie! – grita de emoción.
- ¿Qué? – me paro de un salto.
- ¡Tim pasó!
- ¡No jodas!
- No sabes lo feliz que estoy. Pensé que no iba a pasar este año, es que le costaba tanto pero supongo gracias a ti, a mí y a Francisco logró pasar.
- ¡Falta tan poco para que mi hermano dirija una empresa!
- Ya lo hace, Cassie, trabaja con Francisco…
El susodicho llegó a construir una empresa en esta ciudad y gracias a él somos prácticamente millonarios. Y es por eso que Tim tiene un gran empleo. Ese chico me ha servido de mucho en serio.
- ¿Y dónde está mi hermano? – pregunto.
- Se fue a casa de tu padre un segundo para darle la noticia y luego regresará para que vayamos a celebrar.
- ¿Y qué pasó de mi mamá?
- Ya sabes, sigue deprimida porque Diego la dejó.
Ruedo los ojos.
- Espero que esta noticia suba su estado de ánimo – digo un poco irritada. Mi madre es tan boba por Dios.
- Ama a Tim, así que supongo que se pondrá feliz…
- Supones bien.
Estamos todos en la sala. Cuando digo todos es todos. Hasta mi abuela Coralina. La llamé para informarle que mi hermano había pasado el tercer año. Ella se puso muy feliz y Jesucristo le costó creer porque este tercer año le costó a Tim, creo que de puro milagro pasó.
Pero lo que más me alegra es que es feliz. Lo veo feliz y eso me basta, está feliz con Nicole… a quien amo demasiado. Me alegra tanto que los dos se amen tanto. Me alegra de que mi abuela y mi madre hayan cambiado con Tim después de esa conversación que tuve con mi abuela, obviamente llegué a hablar también con mi madre. Hasta la hice llorar diciéndole que recuerde lo que Tim significaba para ella cuando apenas era un niño, sus primeras palabras y demás. Y me alegro por mí, por mis logros y por el maravilloso hombre que tengo a mi lado.- Quiero brindar por Tim – dice Francisco que está a mi lado rodeándome con un brazo y con el otro tiene la copa de champán – por la abuela Coralina que hizo todo lo posible para estar aquí, por mi hermosa suegra, por Nicole que siempre acompaña a Tim y por esta hermosa mujer que tengo a mi lado, esta hermosa mujer que amo incluso más que a mi vida y brindo también por ella.
Todos hacer chocar sus champán y también lo hago yo con un enorme sonrojo pero muy halagada por esas palabras. Amo que Francisco sea así, amo que ame todo lo que me rodea, que ame a toda mi familia y por sobre todo amo que me ame a mí.
- Y yo quiero brindar – dice mi madre – por este maravilloso nuero. Gracias a él tenemos todo lo que tenemos, gracias a él Tim pasó y gracias a él mi hija es feliz.
Todos vuelven a chocar sus copas y todos parecemos felices, bueno, todos somos felices. A mí me basta que mi familia sea unida y feliz.
Nicole va a visitar a su familia cada un mes así que ella está bien, no es que no los ve hace tres años. Mi abuela también viene cada tanto pero es un poco difícil por su edad, le cuesta viajar pero hizo todo lo posible para venir a celebrar esta noche con Tim.
- Quiero darles una noticia – dice Francisco después de un largo tiempo – Cassie no sabe pero ya lo sabrá.
- ¿De qué se trata? – frunzo el ceño.
Ya habíamos informado que estábamos comprometidos así que no tengo idea de qué trate esto.
- Mañana viernes nos regresamos contigo, abuela coralina – dice Francisco – quiero aprovechar que Cassie está de vacaciones para poder llevarla a pasar unos cuantos días contigo, y mientras estaré trabajando, en esa ciudad puedo hacer un gran negocio con un hombre que es el dueño de la empresa más grande que hay ahí.
¡OH POR DIOS!
- ¿Qué piensas hacer? – pregunta Nicole.
Estamos en mi habitación acostadas en mi cama mirando el techo como siempre lo hacemos.
- No creo que sea buena idea que te vayas – dice mi amiga.
- Iré pase lo que pase.
- Pero, Cassie…
- No voy a hacerle eso a mi abuela, además ¿por qué no habría de irme?
- Sabes por qué, sabes quién está ahí.
- No sé quién está ahí Nicole - ruedo los ojos.
- No te hagas.
- No sé de qué hablas – vuelvo a decir.
- Me harás decir su nombre - ella me advierte.
- ¿Qué nombre? – frunzo el ceño haciéndome de la desentendida y corriendo el riesgo de que lo grite a todo pulmón.
- Ben - lo pronuncia tan malditamente lento.
Odio que mi corazón se acelere con solo escuchar su nombre.
- Ah – digo quitándole importancia.
- ¿Ah? – repite Nicole - ¿sabes lo que estás a punto de hacer?
- Por el amor de dios, pasaron tres años, ya ni siquiera recuerdo su rostro, deja de ser una paranoica, mi relación con francisco no se derrumbará por ese.
- Cassie – se sienta y me obliga a mirarla – yo más que nadie sé lo que sentiste por él y no me culpes si tengo miedo de que vuelvas a quererlo con tan solo verlo.
- Ni siquiera sabemos si lo veré.
- Hay infinitas posibilidades de que se encuentren.
- No sé, Nicole – niego con la cabeza – no voy a hacer nada estúpido.
- ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo.
En la noche nos preparamos para el viaje de mañana. No puedo evitar sentir esto que estoy sintiendo. Me siento culpable por sentir tanto la necesidad de verlo pero solo quiero verlo, no voy a hacer nada estúpido, solo quiero verlo y nisiquiera sé si voy a tener esa oportunidad pero si no lo veo supongo que no importa.
Definitivamente no me importa.Me meto en la cama con Francisco.
- ¿Estás feliz, mi amor? – pregunta.
- Sí, ni te imaginas…
- Vas a volver a ver la ciudad donde creciste, donde nos conocimos.
Asiento nuevamente mirando fijamente el techo.
- Te veo un poco rara – dice - ¿estás bien?
- Claro – respondo con total sinceridad – estoy bien, solo un poco melancólica.
- Ya veo. Entiendo.
A continuación me abraza y nos quedamos dormidos así.
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Detrás De Ella
General FictionCassie... Siempre tuvo una rara obsesión por Ben Sherwood. Nunca pensó que tendría algún tipo de relación con él. Hasta que llega Brenda a su vida. Que lo cambia todo. La cambia a ella. Y muy literalmente.