Este capitulo va a ser particularmente extraño pero tiene su razón de ser por que formara parte importante de la historia.
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En las cercanías de Dunbroch bajo un día nublado se encontraba un joven de cabello castaño obscuro luchando a espada contra 8 hombres y al mismo tiempo esquivando flechas encendidas en fuego, hábil, es una palabra modesta para describir la fuerza y rapidez con la que vencía a sus adversarios sin siquiera parecer cansado, el grado de dificultad subió cuando cuatro guerreros más se unieron al la pelea y el joven entonces tomo otra con la mano izquierda espada para de algún modo igualar las cosas y tener más amplitud de ataque, hasta que el sol comenzó a ser descubierto en el cielo cosa que hizo al joven tomar acción de inmediato.
- Suficiente por hoy.- exclamó mientras depachaba (sin herir) a sus contrincantes.
Y entro a su castillo por la puerta trasera mientras todos le abrían paso.
Después de cuatro años tras su visita a Dunbroch el Joven Macintosh se veía bastante...diferente, su cabellera seguía brillante claro pero ahora parecía esmerarse más en cubrir su ojo derecho con un mechon de cabello quizá un intento de hacer imperceptible su parche de cuero, a pesar de seguir teniendo la mayoría de su cuerpo descubierto y marcado con pintura azul como era distintivo de su clan, sus antebrazos llevaban un elaborado bendaje de tela obscura acompañado por unos guantes de cuero, su caminar había pasado de orgulloso y gallardo a avergonzado y apesadumbrado, inclinando su cuello a tal punto que caminaba con la cabeza gacha pero muy al pendiente de que nadie a demás de sus sirvientes mas fieles le vieran pasar por allí.
Se detuvo un segundo en el pasillo y tomo dirección al ala norte del lugar hasta llegar a un cuarto donde un anciano hombre labraba una especie trozo de madera fina.
- Con permiso
- Adelante Joven Macintosh.- Respondió el anciano haciendo una reverencia desde su lugar.- ¿Viene a ver el avance de su encargo?
- Sí. Solo a dar un vistazo, estoy consciente de que mi pedido no debería poder hacerse de un día para otro.
- Ya soy alguien que lleva años en el oficio pero creame que pocas veces he puesto un empeño semejante al de ahora. Casi podría decirse que estoy creando arte...
- Pero mi pedido debe ser funcional.- recalcó en tono que a pesar de serio sonó respetuoso.
- Me entristece su demanda, todas mis creaciones son certeras, para mi jamas la fuerza ha estado peleada con la belleza...- en ese momento el anciano se calló avergonzado mientras veía al muchacho retroceder cabizbajo y darse la vuelta en dirección a la puerta.
- Pero en algunos casos así es- dijo serio.- mi padre ya ha mandado a traerle la tela de terciopelo y los lazos para que envuelva adecuadamente esa arma.
Caminó a paso veloz, con gesto molesto llegando al comedor donde su padre almorzaba a tiempo que veía muy concentrado un pergamino, hasta que lo escuchó llegar.
- ¡¿Por que llegas del ala norte?! ¿Estuviste en el pueblo?- cuestiono mas sorprendido que enojado Lord Macintosh.
- No, claro que no, estuve entrenando en la parte trasera del castillo pero paso la neblina, así que fui a ver el obsequio de la princesa.
- Ah ya veo.- volvió a poner la vista en el pergamino mientras su hijo se sentaba a la mesa.
- Ya le comente al señor Janer lo del material para envolver todo cuando termine, y Lady Marin dice que los hombres ya estan terminando de dar mantenimiento a nuestro barco así que debería estar en excelentes condiciones para...
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Destino y Libertad
FanfictionDespués casi cuatro años del suceso del oso, la reina y la princesa de DunBroch, los tres Jóvenes Lords que ya han dejado de ser unos adolescentes ahora están más dispuestos que nunca en convertirse en los próximos reyes aun sabiendo que eso implica...
