CAPÍTULO 17

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Para ser honesto desde que supe de la película de como entrenar a tu dragón 3 pensé en dejar esta historia por que ...

No sé, me pareció que era muy raro que la descripción del dragón que le puse a Mérida se pareciera tanto al que le pondrán a la película pero con otro nombre fue súper raro y caótico para mi, me sentí mas plagiador de personajes de lo que ya soy considerando que hago fics crossover...

 y ademas la siento algo lenta mi narración. Pero la voy a terminar por las personas a las que ya les he hecho perder mucho tiempo leyéndola como para dejar esto a la mitad, en serio, gracias por sus lecturas se aprecian mucho, se que mi manera de redactar es extraña jeje y la ortografía no es ni cercana a buena.

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La mañana era fresca, completamente adecuada para el comienzo de una leyenda, sin embargo 6 jóvenes corazones se sentían a morir.

- Padre, me he asegurado de que todo esté en orden en el barco.- dijo el rubio mientras con su mano derecha sobaba su muñeca izquierda

- ¿Te cortaste?- dijo como si no le sorprendiera Lor Mc Guffin a su hijo.

- No, solo se lastimo un poco mientras sujetaba las barcas y los remos a a cubierta del barco.- aseguró Brais, mejor conocido como el el joven Mc Guffin, a veces se preguntaba si su nombre no era un poco la causa de su antigua dificultad del habla, aún sin tener la certeza se aseguraría de nunca poner a un hijo suyo un nombre desalentador. Suspiró intentando tomar fuerzas antes de subirse a la Proa del barco frente a todos los guerreros que lo acompañarían a la fiesta de cumpleaños y cortejo de la Princesa Mérida.- Hoy estimados camaradas haremos una conquista en cuyo proceso no habrá armas o gaitas de guerra, sin embargo no por ello es más fácil o sugiere menos valor, aún si solo hay un representante que en este caso seré yo, el tenerlos como mi respaldo y mi compañeros me hace sentir la responsabilidad de buscar se quien sea elegido para próximo heredero de la corona y créanme cuando les digo que ninguno de sus nombres sera olvidado si llegó a ser Rey. ¡Es tiempo de partir!

Sí, los tripulantes ya estaban acostumbrados de algún modo al talento de orador del Joven Brais McGuffin  que misteriosamente había desarrollado de la noche a la mañana tanto como a sus continuos accidentes que a pesar de los años apenas y habían disminuido su repetición y constancia, lo estimaban aún pero ya no estaban tan seguros si era buena idea tener a alguien con tan mala pata como rey. Claro, todo ese pensamiento lo guardaban para las conversaciones en tabernas donde pocos podrían escucharlas y acusarlos de traidores.

                                                                                       ...

Lord Deenwall prefería tener un borrego babeádole  la cabeza a ver la manos inquietas de su hijo tamborillear nerviosamente contra la base de madera del borde del barco otros cinco minutos más, y llevaban dos horas navegando y aún así Wee no quitaba sus nerviosos ojos claros del norte donde habían dejado tierra, casi parecía que no supiera nadar o que estuviera siendo secuestrado y llevado a su muerte segura.

- ¡Basta Wee, por favor actúa como el futuro heredero a la corona que debes ser! - Grito Lord Deenwall con el rostro enrojecido del coraje y apretando los dientes causando en el distraído chico un sobresalto por el volumen aun cuando ya había sentido la presencia iracunda de su padre desde hacía varios minutos.

- Ella no me ama.- se limitó a reafirmar volviendo a recargando su peso en sus antebrazos ahora recargados en el borde del barco.

- Ella no ama a nadie, eso me quedó muy claro hace unos años pero esa es tu misión y espero que tus nervios sean por que ya tienes una estrategia para ganarla y estas pensando como hacer tus jugadas y no por que tenga el estúpido temor de que una bestia marina hundirá nuestro barco como dijiste al amanecer.

Destino y LibertadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora