Capítulo 14

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La rubia estaba algo extrañada de no haber encontrado a Hiccup cuando en la mañana fue a buscarlo a su casa, a pesar de querer no ponerse histérica rápidamente corrió hacia el establo donde estaba la pelirroja estando casi segura de que allí encontraría al castaño, para su sorpresa allí solo se encontraba la chica aún durmiendo y el dragón blanco en un extremo del techo aparentemente también durmiendo hasta que a los parpados le llegó la luz que entraba por la abertura de la puerta que Astrid había abierto.

La chica caminó de nuevo en dirección a la casa del chico cuando lo alcanzó a ver montaña abajo.

- ¡Hiccup! ¿Dónde estabas?

- Pues, dando la vuelta.

- Te despertaste muy temprano, oye preparé algo, si aún no has desayunado...

- Pensé que no te gustaba cocinar. - dijo el ojiverde con los ojos muy abiertos causando un pequeño nerviosismo en Astrid, por supuesto que a ella no le gustaba cocinar, es más, de pequeña prefería 1000 veces pelear una un dragón voraz que ayudar a su madre con las labores domésticas, pero últimamente sentía que debía hacer algo para ...pues no estaba segura, solo sabía que se había levantado con toda la disposición de llamar la atención de su prometido.

- Bu-bueno, no dije que lo odiara, solo.. ya sabes, si no quieres igual...

- Yo no dije eso. – afirmo con una bonita sonrisa.

De camino a la casa de Astrid ambos se encontraban silenciosos, algo raro por que normalmente el joven era alguien que hablaba hasta por los codos pero últimamente esta raro, en fin, era temporal.

La comida estaba muy bien, mejor de lo que su madre pudo haber hecho eso es seguro, lo que importaba realmente era el esmero que la prometida del chico había puesto en ella, de algún modo Hiccup siempre había encontrado en ella esa influencia femenina que, a falta de una madre había necesitado, es decir, alguien con la cabeza mucho más fría que su padre dispuesta a apoyarlo y hacerle ver las cosas con una perspectiva menos rígida, y suponía que ella también había asumido esa faceta como parte de su noviazgo, sin embargo a la llegada de su verdadera madre, su relación había sufrido algo que podríamos llamar "Confusión de roles" porque, si Hiccup ya tenía alguien que lo apoyaba y aconsejaba cuando se sentía incomprendido, entonces ¿cómo seguir con ese papel sin sentirse la suplente?, aun cuando ellos admitían no tener ojos para nadie que no fuera ellos mismos, eso del romance se limitaba paseos y besos de saludo y despedida, pero estaba bien ¿No es así? ¿Así debía ser el amor?

- Salió estupendo Astrid.

- Me da gusto oírlo.

Silencio.

- ¿Que tienes planeado para hoy?- dijo tras varios minutos la chica con la esperanza de romper la tensión.

- Bueno, quería reajustar algunos sistemas contra incendios, pero ya que llegó ese nuevo dragón pensaba...

- Personalmente me parece que deberías confiar más en Patán y los demás.

- ¿Cómo?

- Bueno, imagino que te sientes con la responsabilidad de enseñarle a Mer a volar pero, ellos lo harán bien, no estaría mal que como jefe y amigo les dieras un poco más de confianza ¿No crees?

- Pero, no solo es porque me sienta responsable, bueno si pero, hum lo que digo es que es un caso diferente ¿No? ¿No sientes curiosidad también?

- Claro.- dijo tratando de verse lo más normal, pero cualquiera que se fijara lo suficiente notaría la tristeza en sus ojos.

...

Destino y LibertadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora