Capítulo 34

954 104 10
                                        

         -... ¿Recuérdame por qué tenemos que venir a la escuela? – Pregunto Tsuna por tercera vez esa mañana.


         - Es por nuestra educación... - Y porque si no iban, quien aguantaba a su padre... No podía culpar a Tsuna, tenía sueño y tenía el estómago lleno, ¿quién rayos se quiere levantar de la cama en esas condiciones? - ¿Y Gokudera?, no lo he visto el día de hoy...


         - Él no va a venir... - Y no es como si le fuera a afectar, tenía la puntuación perfecta en clase.


         - ¿Uh?, ¿cómo qué no? - ¿Ahora a quién demonios iba a molestar?


        - Se acostó tarde, y bebió. – No tenía idea de cuánto, pero fue lo suficiente como para besar el suelo repetidas veces y tener que llevarlo a su casa... Reborn lo iba a medio a matar cuando se levantara.


         - ¿Eh? – Tsuna le dio una mirada de pocos amigos y asintió. Si, solo oírlo era raro... pero había pasado, ¿qué se le iba a hacer? – Así que... ¿el día con Kyoko y Hibari? – Obviamente... si, si la cara de Tsuna no mentía.


         En otro lugar...


        - Es que simplemente no puedo entenderlo... - Dijo uno, llevándose las manos a la cabeza, tratando de dejar de llorar. - ¡No estoy loco!, ¡ninguno de nosotros está loco!


        - Se sabe amigo, se sabe... - Se iban a volver locos solo por estar tanto tiempo allí, pero nadie les prestaba atención a esas insignificancias, ¿verdad? - ¿Quieres algo de gelatina?


        - No... - Bueno, allí se fue su intento de tranquilizarlo.


        - Yo solo quisiera saber porque alguien tan joven como tú se metió a robar... - Pregunto uno de los más viejos, a pesar de que solo tenía 26 años.


         - Mi madre murió, me metieron al orfanato porque no había quien pudiera cuidar de mi... - Hizo una pausa el chico, limpiándose las lágrimas. – Para hacerlo corto, ese orfanato apesta, así que me escape... y no me quedo de otra que robar para sobrevivir porque pocos quieren darles trabajo a los menores de edad... y puff, dos semanas más tarde, me metieron aquí... - Su vida en los últimos meses, era una total ironía...


         - Si... a veces la vida apesta... - Como quería un cigarrillo, le hacía falta...


        - Cuando yo me metí a ladrón, nunca pensé que me encontraría con algo tan... - ¿Cuál es la palabra adecuada para describir esa situación en particular? – salido de Hollywood, y llevo 2 años en el negocio... Supongo que nuestra suerte es simplemente mala, ¿no? – Se rio sin ganas, con tanto blanco se iba a volver loco.


       -... ¿Oyen eso? – Dejo el chico, mirando hacia arriba, a una de las esquinas del techo de la habitación.


       - ¿Oír que chi... co...?


Night's GamesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora