Me he enamorado de una planta

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Hoy vengo a confesar mi amor por ti,

adoro cuando escondes tus raíces nerviosa cuando te miro,

como acaricias mi pelo con tus hojas al recibir el sol de la mañana

tu fotosíntesis me tiene cohibido y no puedo respirar,

Tu clorofila es la droga que no me deja dormir por las noches,

ese olor propio de bosques y jardines, tentando a mi subconsciente con el verde pradera de Monet,

Me robas los minerales, tu aroma me seduce, quiero tu perfume por toda mi habitación,

¿Habré perdido el Norte?

Por las mañanas me levanto y te dibujo, sueño y te pienso,

Por las tardes te riego y me recreo,

Por las noches soy esclavo del dióxido de carbono que me prohibes metabolizar

Te miro y te deseo, quiero verde en mis venas, verde en mis sesos, verde en mis arterias, verde por todo mi cuerpo

Adoro tu nombre, planta, tan secillo y elegante,

me gusta como juegas con mi respiración,

como manejas mi vida con el simple movimiento de tus ramas

¿Es pecado si quiero besarte y que tus hojas me recorran el alma hasta que nazca un jardín en mi interior?

Jazmines, rosas y violetas volviendo mi pecho contra mí

Hiedras, helechos y ortigas, clavándose en mi piel, dejando espinas en mis sentidos

Te quiero, es complicado,

Cuando llegue la lluvia me apartaré,

Cuando llegué el invierno desaparecerás,

ya no seremos los mismos,

Un cobarde enamorado de un vegetal,

con frutos como hijos y una flor como esposa,

efímera será la pasión,

meses de amor y un final trágico

Te quise, te regué, creciste, estuviste conmigo y me abandonaste,

Solo en mi soledad, me he comido los frutos, tenía hambre y el agua no me saciaba,

Plantaré de nuevo tus semillas, pero ya no serás tú, solo otra que se te parece,

No tendrá tus mismas yemas caulinares, las hojas serán de otro color,

el verde ya no será verde,

no habrá hojas que acaricien mi pelo,

no habrá raíces para adueñarse de mi celo,

no serás más que una ilusión en una maceta plantada

Me he enamorado de una planta,

no puedo escribirle cartas porque no las oye,

no sé que dirección tomar,

que nadie nunca se enamore de un vegetal

Ensoñaciones del duende de Sevilla©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora