Capitulo 3

229 17 2
                                    

Volver a sonreír.

Un estruendoso solo de guitarra taladraba mis oídos, he olvidado apagar la música y de no ser por la resaca no me molestaría, arrastrando los pies llegué hasta la computadora parando la rasposa voz de Kurt, tengo un terrible dolor de cabeza, la garganta seca y un sabor horrible en la boca, el estómago cerrado y la cara hinchada. Voy hasta la cocina por un café para sacarme un poco la resaca de encima, recojo la ahora botella vacía tirada en el piso, junto todo el alcohol que encuentro y voy hasta el fregadero a vaciarlos, no puedo seguir bebiendo de esta manera cada vez que tenga un ataque de ansiedad. 

Regreso a la computadora para abrir un nuevo documento e intento escribir algo, podría jurar que tenia algo en mente pero se ha esfumado, veo como parpadea el cursor una y otra vez con el pasar de los minutos y no obtengo nada más que la misma hoja en blanco de hace media hora, siento los músculos de la espalda algo tensos y decido estirarme para relajarlos produciendo ese crujido que tanto odiabas, echo la cabeza hacia atrás y recuerdo que tengo un celular que ya debe estar cargado, al encenderlo comenzó a vibrar hasta el punto en el que creí que explotaría, cuando dejaron de llegar las notificaciones comencé a revisar mientras rellenaba la taza de café y preparaba algo de comer para no morir de inanición. 

La mayoría eran e-mails de grupos de escritores a los cuales tengo la obligación de pertenecer, entre ellos veinte mensajes de Valentina, la mitad de estos son de preocupación y la otra mitad insultos por ser una egoísta que desapareció sin más.

-"no estaba muerta estaba deprimida, pero ya estoy mejor belleza, si todavía queda algo de nuestra amistad te invito un café o vino, como prefieras"- le respondo, ignorando su peculiar manera de insultarme, invitaciones de cenas a las que no asistí y una nueva reunión en unos días a la que no sonaba nada mal, la Sra. Márquez también me había escrito varios insultos y los más recientes advirtiéndome que esta sería la primera y la última vez que se jugaría su puesto por mí y finalizo dando una especie de felicitación por el manuscrito y deseándome suerte con el nuevo proyecto que debía comenzar en unos meses, revise redes sociales enfrentando eso que estaba evitando desde ese viernes hace unas lunas atrás, borro tus fotos, nuestras fotos, elimino todo rastro de ti, de nosotros, esto me hace sentir vacía y sin que pueda evitarlo vuelvo a llorar pero esta vez no dura mucho, supongo que voy progresando. Finalmente logré escribir algunas paginas que me comprometí a revisar otro día, el ruido de un mensaje entrante llama mi atención, es de Valentina que al parecer seguía enojada.

-"la próxima vez te matare si vuelves a ignorarme, el  teléfono de tu casa aparece desconectado puedes por favor conectarlo y llamar a tu madre que me tiene de los nervios preguntándome por ti todos los días, en cuanto a la salida prefiero el café, porque puedo apostar que tú te bebiste todo el vino de la cuidad. Domingo a las 3 p.m. en el café cerca del parque, no faltes o voy hasta tu casa y esta vez sí entrare a matarte" - con una sonrisa respondo su mensaje, hablamos de como mi madre está a punto de un infarto y que debo llamarla, me comenta que en mi ausencia conoció a una nueva víctima y otras cosas banales por un largo rato hasta que una voz masculina y unas risitas se escuchan del otro lado, me despido prometiendo no faltar a nuestra cita para ponernos al día.

 Parte del día lo pasé moviendo cosas de un lado a otro intentando redecorar pero seguía sintiéndolo vacío, el sol comenzaba a ponerse cuando salí de casa en busca de cigarrillos. Llegue a casa, prepare la cena, disfrute de un cigarrillo y me duche, cuando me fui a la cama me di cuenta que era la primera vez que volvía a sonreír.



Leeme por favor: 

Este capitulo y el que vienen son bastante cortos a mi parecer pero contienen cosas importantes los demás serán más largo aunque no puedo prometer nada, todo esta sujeto a cambios, gracias por leerme, no saben lo feliz que me hace.

Café frío.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora