Yo creo que con "extraño", se refería a una furia en el campamento.
Esa furia me miró muy fijamente, y yo sentí que me quería atacar. Así que saqué mi espada, lista para "atacar". Y, atacar entre comillas, porque no entrenaba mucho que digamos, por no decir que no entrenaba nada.
Y, me duele decir esto, pero no le llegó ni a los talones a Drew. Ah, justo en mi orgullo.
Cómo sea, justo cuando la furia tenía sus garras prácticamente en mi cara, escuché un regaño.
— Megera—. dijo Nico en tono de regaño, y un poquito fastidiado.
La furia y yo lo miramos confuso, bueno al menos no moriré hoy. ¡¡¡Yupi!!!
— ¿Qué haces aquí?
— Némesis me envía, debo matarla—. dijo señalandome.
— ¡¿Cómo porqué?!, ya tengo suficientes problemas con Zeus.
— Yo soy Megera, yo me encargo del castigo de los que comenten infidelidad.
— ¡¿Yo?! ¡¿Infidelidad?!, ¡ni siquiera he tenido novio!— grité yo confusa, indignada y, sobretodo furiosa.
— No, Hera cometió infidelidad siendo la diosa del matrimonio.
— Ajá, ¿y eso a mí qué?
— Pues, cómo Némesis y yo no podemos castigar a Hera, tenemos que castigar el producto de esa infidelidad. En otras palabras, tienes que morir. Así que acabaré con mi trabajo.
Dicho esto, se dispuso a atacarme otra vez. Pero fue interrumpida por Nico otra vez.
— ¿Por qué no me dejas acabar con mi trabajo? — preguntó Megera haciendo berrinche— No quiero que Némesis me castigue otra vez.
— ¡Eso! — dijo Leo, parece que tenía una idea brillante— , ¡hay que visitar a la tía Rosa!
¿Soy la única que piensa que Leo tiene demasiadas tías diosas? Es decir, primero Hera como su tía Callida y ahora Némesis como su tía Rosa, solo falta que mañana Afrodita sea su tía Juanita.
— ¿Ella sigue en el mismo lugar? — preguntó Leo a Megera.
— No— respondió Megera—, ahora está en los Ángeles, participando en carreras de motos. Castiga a los que hacen trampa.
— ¿Cómo los castiga? — pregunté curiosa.
— Bueno, ella tiene un látigo en su cinturón y...
— Mejor no me respondas.— la interrumpí.
Todo pasó tan rápido, que no me dí cuenta que todo el campamento nos rodeaba, como siempre.
Y comenzaron a decir, "¡¿Beth morirá?!" "¡Mejor, una Hera menos!", "¡Megera, acaba con tu trabajo!"
Yo tenía ganas de gritar, " ¡Se que me odian, pero no lo hagan tan notorio!"
Pero al final no estaba enojada con ellos, es decir a veces hasta yo me odio, en realidad no estoy enojada con nadie en particular.
— Vamos al Olimpo— susurré lo suficientemente alto para que todos escucharán.
— ¿Qué? — preguntó Megera.
— Vamos al Olimpo. Tú y yo Megera.— ordené, hasta mi propia voz me dió miedo.
Comencé a caminar hacia la salida del campamento con seguridad. Rápidamente note que Megera no estaba a mi lado. Me volteé y seguía parada mirándome pasmada.
—¡Megera, el Empire State no está aquí! ¡Rápido!
— ¡Ya voy Némesis segunda! — dijo Megera corriendo a mi lado.
— ¡¿Se van a ir caminando?! — preguntó Annabeth.
— ¡Si! — respondí.
.
.
.
Unos minutos más tarde, yo y Megera estábamos en la carretera. Y comenzamos a caminar hacia Nueva York. Las dos nos estábamos cansado, pero no me importaba, íbamos a llegar al Olimpo sin importar qué.
Pero justo en ese momento un milagro ocurrió.
— ¿Necesitan que las lleve chicas?— preguntó Leo mientras manejaba la camioneta de Argos.
Antes de decir que "si", tenía que hacer una pregunta muy importante.
— ¿Argos te la prestó?— pregunté incrédula.
— Bueno, digamos que me la prestó de una manera muy drástica.
Annabeth bajo la ventana de la parte de atrás de la camioneta.
— La robó.— dijo Annabeth.
— ¡¡Annie!!
Miré por la ventana de los dos, en la parte de enfrente estaba manejando Leo y de copiloto estaba Nico, y en la parte de atrás. Estaban Piper, Annabeth (sentada encima de Percy), y Will. Así que solo quedaba la cajuela, no me molestaba. Al menos no caminaría.
— Leo abre la cajuela.
— Claro, mi dama.
Cuando me subí a la cajuela, grité "¡Megera!" y ella vino de inmediato.
Mucho tiempo más tarde...
Al llegar al Empire State todos nos bajamos, yo tenía un dolor de espalda y al parecer Megera también, porque las dos nos estiramos al mismo tiempo.
Entramos y Annabeth se acercó al portero y le dijo lo del piso, después ella nos señaló el elevador y todos nos metimos. Estábamos un poco apretados y la musiquita no ayudaba en nada.
Cuando llegamos, fuimos con los dioses y ellos se arrodillaron, pero yo me quedé parada y Piper me jalo, haciendo que me arrodillara. Es mi mentora pero la odie por unos segundos.
Después de que mi orgullo fuera aplastado, triturado, machacado, y sobre todo lastimado. Nos paramos.
— Hola Zeus, ¿me extrañaste?— pregunté con una sonrisa burlona.
Y me imaginé a Will pensando, "¿tendré algo para las quemaduras de rayo?", pero tuve que sacar ese pensamiento de mi cabeza porque sino me empezaría a reír y no sería favorable para la situación actual.
— Hija, ¿por qué traes a una furia contigo? — preguntó Hera.
Sentí que algo crujía en mi boca, le dije que no me llamará "hija" y lo primero que hace es llamarme "hija".
Quería volver a decirle que no me llamará hija, pero no serviría de nada, lo olvidaría otra vez. Al parecer, Hera además de ser la diosa del matrimonio es la diosa del Alzheimer.
Pero como buena "hija", contesté su pregunta.
— Ammh, trato matarme.
Todos vimos la ira en los ojos de Hera y como Megera también la vio, ella le comenzó a explicar lo de la infidelidad, y que yo debía morir por órdenes de Némesis y blah, blah, blah.
En la explicación yo estaba pensando sobre gatos voladores, que es un tema muchísimo más importante.
— A mí me da igual.— dijo Zeus estirándose. Wow, esa es su conclusión, que gran conclusión la de el rey de los dioses. Que inspiradora, que sabía, desborda inteligencia.
— ¡Esto está muy mal!— dijo una niña que no había visto la última vez que vine.
— ¡Una hija que no quiere que la llame así su madre!
— ¿Cómo lo supi....?— iba a preguntar eso pero fui interrumpida.
— ¡Zeus y Hera peleando otra vez! ¡Esta familia se desmorona cada vez más!
La miré y levanté la mano para poder hablar. Ella me dió la palabra, y me miró curiosa.
— ¿Por qué Zeus está en el trono y no tú?
.
.
.
Este es, según yo, el mejor capitulo que he escrito hasta ahora.
No sé si estar feliz o triste.
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La hija de Hera
FanfictionEste es un fanfiction del mundo de Percy Jackson y pues aquí esta, espero que lo disfruten. Ahora si, la sinopsis: El odio de muchos te has ganado, Y ese odio solo será borrado, Cuando algo por el Olimpo hayas logrado. Pero, a cambió de paz, Perderá...
