Capítulo 27: Reconciliación

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Cuándo nos separamos entre al departamento con mi maleta.

-Te extrañe mucho-decía Pablo mientras acariciaba mis mejillas-No sabía cuánto tiempo más podría soportar.

-Prometo compensarte todos los días por haberte dejado-dije con voz cálida.

Nos besamos sin prisas dejándonos llevar por el momento y la emoción de habernos encontrado nuevamente,después de un rato nos separamos y caminamos hasta la recámara de Pablo.

-Te amo y me duele muchísimo estar sin ti Pablo,ya no quiero revivir el pasado prefiero pensar en nuestro futuro.

-Estaba esperando con tanta emoción esté momento estoy tan feliz que quisiera gritar a los cuatro vientos que eres mía Vignatti-dijo Pablo sonriendo.

-Quiero luchar por lo nuestro así cómo lo haz hecho tu por esó estoy aquí-respondí con convicción.

-Me parece perfecto mi amor pero ahora tengo una pregunta-dijo Pablo y me besó.

-¿Cuál?-pregunte sonriendo.

-¿Te vas a quedar aquí?-preguntó Pablo sonriendo de lado.

-¿A dormir?

Pablo asintió con la cabeza mientras sonreía levemente,yo lo tomé de la cara y le di un pequeño beso en los labios.

-Estaba esperando a que me lo pidieras-contesté con voz sensual y empecé a desvestirlo.

Le quite el saco que tenía puesto y enseguida le quite la corbata mientras esto ocurría nos besabamos con gran delicadeza pero mientras más tiempo pasaba la velocidad de los besos se iba intensificando al igual que nuestra respiración. El con gran sutileza empezó a quitarme el abrigo que tenía puesto,después me sentó en la cama y me quitó la zapatilla del pie izquierdo y después el derecho cuándo lo quitó con suavidad empezó a besar el empeine de mi pie y subió por la pantorrilla,con cada beso sentía cómo mi piel se erizaba y cada rincón de mi se estremecia.
Pablo se puso de pié y me tomó de la mano después comenzó a besarme lentamente el cuello y con su mano derecha bajó lentamente el cierre de mi vestido yo decidí ayudarlo a desvestirme así que me quite el sostén y la ropa interior,el se mordió los labios y después sonrió enormemente.

Me tomó de la cintura y con un fuerte tirón me tumbó sobre la cama luego se acostó arriba de mi y comenzó a besarme apresuradamente,bajó a mi cuello y continuó así por todo mi cuerpo enseguida comenzó a besarme la entrepierna y por más qué traté no pude contenerme y comencé a gemir; el subió su mano derecha y me tapó la boca.

-Tranquila amor,recuerda qué estamos en un hotel y aquí las paredes oyen.-dijo Pablo sonriendo.

-Lo siento.-respondí con voz agitada.

Traté de ser más silenciosa para no provocar un escándalo,pero era imposible evitarlo con todas las sensaciones qué Pablo provocaba. Pablo me tomó de las piernas y me giró completamente haciendo qué yo quedara boca abajo,enseguida comenzó a besarme las piernas y la espalda no hubo rincón de mi qué no recorrido con sus besos; después se puso de pié y con gran velocidad se quitó el pantalón y los boxers al buscar en una de las bolsas había un preservativo y lo abrió,se lo puso y enseguida se acostó sobre la cama y se metió en las sábanas. Yo me coloqué arriba de el y empezamos a intimar comencé a moverme lentamente,después comencé a aumentar la velocidad haciendo qué mis movimientos fueran rítmicos. El mientras acariciaba mis senos desde la punta.

Lo estaba disfrutando tanto,ya necesitaba tener a José Pablo,sentirlo mío,sentir su cuerpo pegado al mío,sentir su respiración acelerada,sentir el sudor qué salía de su cuerpo. Estar con Pablo era cómo estar en el paraíso,es inexplicable lo qué me hacía sentir con cada movimiento,el jadeaba cerca de mi oído y me alegraba saber qué era yo la culpable.

Cuándo los dos llegamos al clímax,nos colocamos uno al lado de otro,envueltos en sudor. José Pablo me sonrió mientras acariciaba el borde de mis labios.

-Eres una mujer maravillosa Laura no sin ti estaba muriendo.-dijo Pablo sonriendo.

-Tú eres el maravilloso Pablo,siempre logras hacer qué mi cuerpo vibre con las miles de sensaciones qué me provocas,aún no logró entender cómo es qué lo haces.-dije con voz cálida.

-Conozco cada parte de tu cuerpo palmo a palmo, por eso te hago sentir un mar de placer cada vez que nos amamos.-respondió Pablo con voz dulce.

-Quisiera estar así por el resto de mi vida-dije sonriendo.

-Pues hay que hacerlo yo también disfruto mucho tu compañía y creó que nada podría arruinar esté momento tan especial entré nostros-contesto Pablo.

Nos quedamos abrazados durante unos minutos sin decir absolutamente nada simplemente disfrutando nuestra compañía.

-¿Cómo supiste que estaba aquí?-pregunte.

-Realmente no lo sabía, me estaba volviendo loco al no saber absolutamente nada de ti de un día para otro desapareciste y parecía que te había tragado la tierra,no contestabas ni mis mensajes ni mis llamadas y esó me afectaba bastante así que mi madre me convenció para que viajara y me distrajera en lo que tenía noticias de ti,al principio no quería pero terminé aceptando y por alguna extraña razón tenía tantas ganas de venir aquí a Londres sin saber que te encontraría aquí créeme que al verte sentí una gran emoción que juraría que hasta el corazón se me quería salir del pecho,lo único que pensaba en ese momento era correr a abrazarte,besarte y decirte lo mucho que te amo-dijo Pablo con voz cálida.

-Me da tanto gusto haberte encontrado de hecho no tenía planes de salir pero mi madre....no puede ser cómo pude haberlo olvidado Pablo ¿Qué le voy a decir a mi mamá? Me va ha matar cuándo se entere que no viajé a Francia ella en estos momentos debe estar pensando que ya voy en camino,tengo que llamarle ahora mismo por que ella tenía planes de viajar mañana por la mañana y encontrarme allá-dije con gran angustia.

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