Verlo parado frente mí hizo qué el arrepentimiento llegase el triple de rápido.
Había abierto la puerta sin pensar en que ocurriría y acá estoy, en una especie de tilde cerebral que no me dejaba reaccionar.
Sus ojos chocolates no mostraban nada más que nostalgia y eso hizo qué las lágrimas retenidas salieran a la luz.
Un solo paso bastó para qué sollozara, su esencia llegó a mí y lloré, una vez más lo hice.
Lloraba porque habia dejado como si nada a una persona que sin duda estuvo y hubiera estado para mi.
Lloraba porqué no sabía que decirle, no sabia como remendar mi error.
Lloraba porque habia apostado todo por alguien que no lo valía sin tomar consiencia de qué estaba cometiendo un error.
Y ahí me di cuenta de que yo estaba llena de errores. Uno tras otro y ninguno podía repararse.
-Te he extrañado tanto. -Dijo con la voz quebrada. Solté un sollozo fuerte y abracé su torso con mucha más fuerza.
Queriendo borrar toda culpa.
-Basta. Cálmate, pequeña. -Dejó un sonoro beso en mi frente y se alejó acariciando mi espalda de arriba abajo.
No podia dejar de llorar, temblaba como la hostia y no sabía qué coño decir.
-Lo siento tanto... -Negué viendo mis pies. -No sabes cuanto me arrepiento y cuanto es el dolor que cargo en mi pecho por esta causa.
Volvió a envolverme en sus brazos y sentí la familiaridad con la que lo hacia.
El me amaba a pesar de todo.
-Basta, Line. No quiero volver a verte llorar. Ya pasó, es pasado. Y el pasado siempre debe ser pisado para poder dar pasos al presente. -Dijo.
Me corrí y lo invite a entrar con un gestó manual. Todavía seguiamos en la puerta. Asintió y entró.
Tomó mis manos y me llevó hasta a unos de los sillones que adornaban la sala blanca vacia.
-¿Cómo has estado?
-Bien. ¿Tú? -Susurre sin mirarlo. En sus ojos veía mi error.
-Me he enterado hace unos meses que vivías en Grecia con Joshua y que te habias casado con él. -Debí haber hecho una mueca porque lo que preguntó hizo que intentase mentirle. -¿Te ha hecho algo, Caroline?
-No... -Negué intentado mentir.
No queria que supiera la verdad.
-Te conozco desde que tenias seis meses, Line. Sé cuando mientes y cuando no. Asi qué te exijo la verdad.
-No tienes que saberla. Lo único que ahora importa es que volví ¿No?
-No podré ayudarte si no me dices lo que ha pasado.
-Dijo tomando con suavidad mi mentón haciendo que nos mirásemos fijamente.-Y-yo... -El sonido del timbre y la convinacion de varios golpes en la puerta hizo que me levantara de golpe y él también.
Me acerqué con recelo y observe a través de la rendija. Cuando vi de quien se trataba, sonreí.
-¡POR FIN ABRES, MUJER! Una década estuve ahí fuera y no es que me haya molestado, es más solo te perdonaré esta vez porque déjame decirte que tienes un buenorro de vecino qué... ¡AYYYY! -Su gritó me aturdió y cuando vi porqué habia gritado, supe que a él también le habia afectado.
-Soy Heather, amiga de Caroline, un gusto conocerte. -Se presentó coqueta después de unos segundos en silencio.
-Yo soy...-Lo interrumpió chillando.
-Sé quién eres. Carolino, no dejaba de nombrarte, Augusto.
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Caroline #2
Romansa¡Segunda parte de Steven! Las segundas oportunidades tampoco se dan para volver amar.