—¡Bien! ¡Me iré a bañar! —Avisó sonriendo coqueta mientras se acercaba a él y besaba su mejilla sonoramente. —Adiós, guapo. —Se despidió no sin antes tocar su brazo.
Llegó a mi y me abrazó. Tocó mi panza con disimulo y besó mi mejilla.
—Te apoyaré en todo lo que elijas, Caro. —Susurró en mi oído antes de tomar sus dos valijas y entrarse de lleno al apartamento.
—Debo irme. Tengo que ir a probar el pastel del boda.
—Bueno...—Susurre abriendo devuelta la puerta.
Se acercó a mi y besó mi frente con cariño.
—Tenemos que hablar ¿Lo sabes, no? —asenti. —Bien. Mañana ven a mi casa, te esperaremos para cenar.
—No tengo la dirección...
—No te preocupes, pasarán por ti. Cuídate, prima.
(+++)
—Te diré algo, cuando me bajé del taxi y al ver la fachada del edificio me sorprendió, digo... No es por nada pero, ya sabes, estoy acostumbrada a lujos y nada, eso, tendré que acostumbrarme. —Comentó mientras se llevaba un trozo de pizza a la boca usando tenedor.
Asenti sin darle mucha importancia.
En estos días no le daba importancia a nada. Nadie y nada que no sea la pequeña criatura que crecia en mi, día a día.
—Oye, Caro. —Limpió su boca de cualquier resto de pizza y habló viéndome fijamente.
Odiaba cuando hacia eso.
—Dime...—Accedi evitando rodar los ojos.
—Sabes qué tenemos que hablar ¿No? —Asenti tomando gaseosa light.
Amaba el sabor de la gaseosa light. No es que lo hacia por dieta o azúcar.
—Bien. Porque lo haremos mañana en la mañana. —Bostezo rumbosamente y rodó la mesa para llegar a mi lado. —Eres como una hermana para mí pero lo adoro demasiado a él también ¿Sabes?
—No hay problema en eso Heath. Es más siquiera tienes que estar acá, tú no me debes absolutamente nada y es más si deseas irte en este momento yo lo aceptaré sin reproches.
—¿Tú crees que viaje más de un día para irme así cómo así? —Preguntó con fingida sorpresa.
Reí.
—En verdad no hace falta que te quedes...
—No. Basta. Te he dicho que eres una hermana para mi, no me iré, no te abandonaré. —Me envolvió en sus brazos y continuó.
—Ahora es hora de dormir, tú y está cosita linda de la tía y madrina deben descansar —dijo cariñosa refiriéndose a mi pequeño.—Bien pero solo piénsalo ¿Sí?
—¿Insistiras? —Rodó los ojos y susurró. —Pesada...
—Heath, te escuché ¡idiota!
—Pues mucho mejor entonces... —Sacó su lengua y se cruzó de brazos desafiandome.
Solté un par de lágrimas y rápidamente vi el rostro de mi amiga pasar de un rostro desafiando a uno de no saber que rayos hacer.
Y comencé a reír con fuerza.
—Eres una idiota, Caro. ¡Qué me has asustado! ¡por dios, no tenia idea que hacer! ¡Deja de reirte Caroline!
(+++)
El día siguiente fui despertada por el delicioso olor a café que llegaba a mis fosas nasales.
Como una maldita posesa me levante y fui hasta la cocina encontrándome con un hermoso desayuno hecho por mi amiga griega.
Una hora más tarde terminaba satisfecha de aquéllos alimentos.
—¿Te gustó? —asenti contentisima. —Veo... No has dejado nada
Frunci el ceño. ¿Qué acababa de decir?
—Eh... ¿Me acompañas a recorrer New Jersey?
—¿Compras? —inquirí olvidandome del tema anterior.
—¡COMPRAS!
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Derechos Reservados.
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Caroline #2
Romance¡Segunda parte de Steven! Las segundas oportunidades tampoco se dan para volver amar.