Parte 29.
Nora Walker.
Siento una pequeña línea en mi rostro trazada con su dedo, me remuevo en la cama sin abrir los ojos y puedo escuchar una pequeña risita de su parte.
-Buenos días floja. -Me dice y no respondo.
¿Quieres dejar de hacerte la dormida? Sonrío aún con los ojos cerrados sin poder evitarlo y siento como deja un pequeño beso en la comisura de mis labios.
-Es hora de irme.
-¡No! -Exclamo mientras lo tomo por el cuello y lo hago acostarse de nuevo. -Todavía es temprano.
Él ríe.
-¿Y si tú padre me encuentra aquí?
-No lo hará.
-¿Cómo sabes?
Solamente me quejo y niego.
Da vuelta a su cara para quedar frente a mi, toca mi nariz con la suya varias veces y me sonríe.
-Es extraño. -Me dice.
-¿Qué es extraño?
-Dormir contigo.
-Ya hemos dormido juntos antes.
-Si, no como novios.
-Claro que si. -Río. -Tú llevas demasiado tiempo comportándote como mi novio.
Uno muy celoso.
-No soy celoso Nora.
-¿No?
-No.
-Ah, bueno.
-Si, tú si eres celosa.
-Si.
-Por favor claro que lo eres...
-Lo he admitido.
Él ríe y me abraza.
-Mucho.
-Mucho, mucho si.
Está recostado sobre mi pecho, coloco una de mis manos sobre su cabello y comienzo a acariciarlo, con mi mano disponible toco su espalda desnuda.
-No me vayas a violar. -Dice riendo.
-Tuve toda la noche para hacerlo y no te hice nada.
-Hm, tenemos todo el día ¿no quieres considerarlo?
Lo que dice me hace reír.
Haro está recostado encima de mi, mis piernas apenas llegan a sus rodillas, tiene sus brazos al rededor de mis caderas y su cabeza escondida en mi cuello, puedo admirar lo hermoso que es. Su cabello ha crecido un poco en los últimos meses, su piel se siente calientita y suave, y me he acostumbrado a verme reflejada en sus ojos azules.
-¿Lo estás considerando? -Pregunta al cabo de unos segundos.
-Mm, puede que si.
Sonríe ante mi respuesta y encaja su cabeza un poco más en mi cuello, siento como se remueve y luego siento el impacto de sus labios con mi cuello. Haro me está dando besos en el cuello.
Cierro mis ojos dejándome llevar por la sensación, y con ambos brazos apego aún más, si es posible a Harold a mi cuerpo.
Él se levanta y trae sus labios directos a los míos, comenzamos a besarnos y con sus manos intenta sacar la playera de mi cuerpo.
Alguien toca mi puerta.
Mierda.
-¡Qué! -Grito.
-Niña Nora.
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Perfecta Para Mí.
RomanceToda mi vida había tenido frío, sentí el primer calor de mi vida cuando le abracé. La observo completamente en silencio. Con mi pulgar trazó una línea sobre su frente, cruzando su nariz hasta llegar a sus labios. La veo moverse entre las sábanas y...
