Parte 39.
Me remuevo incomoda, mi espalda da contra el concreto duro y frío, trato de impulsarme contra la puerta pero él es más hábil que yo y me toma por las caderas y caigo al suelo golpeándome en la cabeza.
-¡Suéltame! -Grito.
Pareciera que no ha escuchado, me saca mi ropa de manera brusca y me da bofetadas cada que intento libérame de sus agarres. Veo como desabrocha sus jeans y baja su bóxer junto a sus pantalones, me toma fuerte por mi cintura, mis gritos no cesan, me siento desgarrar...
-¡Nora Nora!
Siento uno agarres bruscos en mis brazos.
-Despierta has tenido una pesadilla.
-Ah, Lidia. -Digo y froto mis ojos con ambas manos.
-Estaba preparando tu desayuno allá abajo y escuché tus gritos, subí corriendo.
-¿Ya se fue mi papá?
-Si, Luke está abajo esperando indicaciones ¿Vas a ir a ver a Everette? ¿Pe-pero estás bien?
Sonrío. -Por supuesto.
Ayer por la noche nos llamaron del hospital para avisarnos que Everette por fin había reaccionado, me hubiese encantado visitarlo inmediatamente pero por órdenes del doctor de Everette no podía recibir visitas hasta hoy.
Ayer por la tarde yo fui dada de alta, mi papá le ofreció a Lidia que trabajará con nosotros, así que ella me cuida y se encarga de que tome mis medicamentos me prepara deliciosas comidas siempre, y también estará a nuestro servicio cuando inicié con el tratamiento contra el cáncer, aunque se ha pospuesto por una semana por los asuntos ya conocidos. Y eso me da tiempo para contárselo a Harold, aunque no sé cómo vaya a reaccionar cuando se entere que la mayoría de personas a nuestro alrededor están enteradas sobre mi enfermedad y él que es mi novio, no.
-¿Quieres que te prepare la ducha?
-No gracias Lidia. Me ducharé súper rápido y bajo en un par de minutos.
Lidia asiente sonriente y se marcha de mi habitación.
Me levanto de la cama y tomo ducha rápidamente, me pongo lo primero que alcanzo de mi armario, jeans ajustados y una blusa negra con flores vainilla, loción sobre mi cuerpo y me maquillo levemente.
Llego al comedor y me encuentro con Theo, Lucí, lidia y Luke desayunando. Este último mi papá lo contrató para cuidarnos, Owen sigue desaparecido y puede ser peligroso, así que papá insistió y aquí lo tenemos Luke, el guardaespaldas. Es un hombre de unos 40 años muy atractivo, moreno, alto y con unos músculos del tamaño de mi cara. Parecido a él me imagino a mi Harold en unos 20 años.
-¿Lista? -Pregunta Luke una vez que hemos terminado de desayunar.
-Si. -Digo levantándome.
-¿Nadie más viene?
-No. -Responde dulce Lidia acariciando a Theo. -Prefiero quedarme con ellos. ¿Piensan dilatar?
-Si. -Respondo y todos voltean a verme.
-¿Por qué mi niña? -Me pregunta Lucí.
-Oh cosas que hacer viejita mía. -Digo y me despido de ella con un beso y con otro beso a Theo.
Salimos de mi casa, llevo entre mis manos una enorme caja azul, llevo regalos para Everette y también para Harold, porque aprovechando iré a verlo, antes de venir a mi casa ayer, quise verlo pero Melody me dijo que estaba durmiendo, tendré que hablar seriamente con él y dejar claro que soy dueña de Haro y todo lo que tenga que ver con él.
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Perfecta Para Mí.
RomansaToda mi vida había tenido frío, sentí el primer calor de mi vida cuando le abracé. La observo completamente en silencio. Con mi pulgar trazó una línea sobre su frente, cruzando su nariz hasta llegar a sus labios. La veo moverse entre las sábanas y...
