Episodio 30.

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Parte 30.

-¿Entonces te rehusas a las quimioterapias?

-Completamente.

-Nora según el orden...

-¿A quién le importa el orden? -Le interrumpo.

-Tu puedes decidir la fecha para tu primera quimioterapia.

-¡Que no quiero tenerlas!

-El especialista soy yo.

Volteo los ojos.

-¿La fecha?

-Tengo que salir del país por un par de semanas. -Interviene mi padre. -Que sea antes o después.

-¿Cuando viajas?

-En 3 días.

-Hm que sea después de que regreses entonces. Pero, será la primera cita disponible Artemis.

-Está bien. Estamos de acuerdo.

Entonces para que me preguntan.

Artemis y Aarón comienzan a buscar entre la agenda una fecha apropiada, mientras que yo doy vueltas en la silla y vuelvo a admirar el paisaje dibujado en el cuadro, lo único que le da vida a este lugar.

Evan se ha mantenido interesado con toda las las indicaciones y ha preguntado cuando menos en 20 ocasiones. Evan es un buen amigo.

Le sonrío y el me devuelve la sonrisa.

-Será el día 27 entonces. -Escucho decir a mi padre.

Se levantan de sus asientos y yo junto con ellos, Aarón y mi padre se dan la mano como de costumbre y ambos voltean a mirarme.

-Que Nora cumpla con todas las indicaciones por favor. -Pide.

-Así será. -Responde Evan. -Con cada una de ellas. -Concluye y voltea a mirarme.

Camino a casa me sentí un tanto angustiada, angustiada por estar ocultando cosas a Harold, ocultarle  mi enfermedad, lo qué pasó ayer con Luca, y ocultar junto con él nuestra relación a mi padre. Llegando a mi casa iré directamente a casa de Harold para poder verlo y hablar con él.

-Nora, hija.

-Artemis, padre.

-¿Has escuchado algo de lo que te hemos dicho? -Pregunta.

-Umm... este...

-Por supuesto que no. -Dice Evan. -Tu padre te estaba hablando sobre tu próximo cumpleaños.

-No estaré aquí, pero podemos organizar una comida antes de que viaje ó cuando vuelva.

Mi cumpleaños. Hace años que dejo de tener sentido hacer una fiesta para celebrar un año más de que esté viva si es un año más de que mi madre murió.
Mi padre lo sabe y por eso evita agobiarme con una fiesta grande, con una comida familiar es suficiente.

-Lo veremos luego ¿Está bien?

Antes de llegar a casa he llamado a un taxi, cuando visualizo la casa cerca y mi padre detiene el auto para abrir la puerta salgo del vehículo para entrar en uno nuevo, le digo a mi padre y a Evan adiós con mi muñeca y les sonrío, mi padre niega y Evan me devuelve la sonrisa.

-Señorita tenemos un problema. -Me dice el conductor deteniendo el auto a escasas cuadras de la casa de Harold.

-¿Qué sucede?

-Es el neumático, viene perdiendo el aire cuadras atrás y debo llamar a un mecánico.

Mierda.

-¿Cree que demore?

Perfecta Para Mí. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora