Episodio 37.

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Parte 37.

Abro los ojos y parpadeo un par de veces para acostumbrarme a la luz que hay en este lugar.
Intento alzar mis manos para frotar mis ojos pero un especie de manguera me lo impide. Aprieto mis ojos con fuerza y luego consigo abrirlos.

-Artemis... -Mi voz sonó como un susurro, opaca y sin conseguir llamar la atención de mi padre.

Él está recostado en un sofá cerca de aquí, tiene sus manos cruzadas sobre su pecho y parece estar dormido.

Visualizo el lugar y tardo un par de momentos en darme cuenta que estoy en un hospital. Todo es de color blanco y vainilla hay un montón de máquinas por los lados de mi cama y parece que estoy sola junto a mi papá.

Harold... Alexis, la casa vieja...

Me levanto sin ser si quiera consciente de mis movimientos, me siento un poco mareada al poner mis pies descalzos sobre el suelo pero no me importa, me desconecto de ambas manos y de mi nariz y comienzo a caminar fuera de la habitación.

No me molesto en cerrar la puerta detrás de mi, pero al estar afuera lo único que veo es un pasillo de puertas a ambos costados pero no hay nadie.

-Haro... ¡Harold! ¡Harold! -Comienzo a gritar.

Una mujer de unos 25 años sale de una puerta del enorme pasillo y se acerca a mi dando grandes pasos.

-¡La señorita del 207 ha despertado! -Grita refiriéndose a mi.

Venga conmigo. -Dice y me toma del brazo.

-N-no.

-Señorita.

-¡No!

La joven enfermera me suelta sorprendida y me retracto por mi comportamiento.

-Por favor. -Le pido. -Harold ¿Dónde está? ¿Y Alexis?

-Señorita tiene mucho que escuchar por favor regrese a su habitación ahí el doctor encargado de usted vendrá a explicarle todo. Lo primordial es su salud.

Cierro los ojos frustrada y me dejo guiar por ella para entrar a la habitación en que desperté hace unos minutos.
Camino a esta nos encontramos con mi padre se ve levemente alterado y corre a abrazarme apenas me ve.

-¿Co-cómo... ? ¿Tú... yo...

-¿Quieres completar alguna de tus preguntas Artemis?

Mi papá ríe y me levanta de sus brazos para verme a la cara.

-Vuelve a la cama. -Dice volviéndome a abrazar. -¿Cómo te sientes?

Hago lo que él me dice regresando a la pequeña y fría cama.

-No sé nada de Harold ni de Alexis, me siento confundida necesito saber de ellos...

-¿Cómo estás tú?

-Estaré bien cuando los vea.

-Ellos están bien.

Siento el alma regresar a mi cuerpo.

-¿Dónde están?

-Nora...

-¿Qué? Ellos estaban encerrados dentro de una choza vieja, llamé a Luca para que fueran ahí por ellos pero me estrellé contra ese mal plantado árbol y no recuerdo más.

-Perdiste el conocimiento por días...

-¡¿Qué?! ¿Días?

Oh no, no no no no. -Vuelvo a levantarme.

-Señorita Walker. -Escucho una voz gruesa llamarme, volteo hacia la puerta y se trata de un hombre de unos 50 años con una bata blanca y unas gafas sobre sus ojos.

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