Parte 40.
-¿Has firmado los documentos que te entregué?
-Si. -Respondo con la vista clavada en estos.
-Bien, te daré las últimas indicaciones para darte de alta y podrás ir a casa.
Asiento y me levanto de la cama, tengo puestos unos cómodos short deportivos y un suéter color gris que me regaló mi novia. Mi novia.
Ella está con Tam ordenado mis cosas para llevarla a casa, ropa, zapatos y obsequios que tuvieron conmigo.
Míos tíos están en la oficina del doctor esperándolo, es por eso que ha venido por los documentos para cerrar el proceso.
Entro al pequeño cuarto de baño y me encuentro con Nora.
-Hey. -Le sonrío.
-Cariño, regresa a la cama.
-Estoy cansado de estar acostado, -Me quejo estirando los brazos. -nunca creí decir esto.
Ella sonríe. ¿He mencionado que posee la sonrisa más hermosa que he admirado?
¿Dónde está Tam? -Le pregunto.
-Creo que se ha ido con tus tíos.
-Cariño... iré a ver a Everette ¿vienes?
-Te alcanzo, antes terminaré con esto.
-Bien. -Dejo un beso sobre su mejilla.
Me dirijo hacia la habitación de Everette y entro sin tocar la puerta. Él está recostado sobre su cama con la vista clavada en su celular y con un sándwich en su mano contraría.
-Creí que yo tendría que salir de acá para despedirnos.
-¿Despedirnos?
-Te dieron el alta.
Me acerco hasta su cama. -Si pero eso no quiere decir nada, vendré aquí a visitarte todos los días hasta que puedas salir, vendré a recogerte para llevarte a casa.
-¿Qué te ha dicho a ti el médico? ¿Cuándo caminas con normalidad.
-Nunca.
-¿Cómo?
-El cojeo permanecerá, quizá disminuya un poco luego con terapias y medicamentos pero no desaparecerá.
-Lo dices tan tranquilo.
Levanto los hombros. -Podría ser peor.
-En eso tienes razón.
-¿Tú como te sientes?
-Cada día mejor.
-Eso es bueno.
¿No te emociona?
-¿Qué?
-La idea de vivir en un gran apartamento al salir de aquí.
Everette niega sonriendo. -La verdad si.
-Te lo mereces.
-¿Tú crees?
-Por supuesto que sí.
Siempre has sido un buen hermano.
Él sonríe negando viendo un punto fijo en la habitación, y yo junto a él.
(...)
-Puedo hacerlo solo no es necesario...
-Nada nada nada. -Me interrumpe Luke. -Apóyate en mi muchacho te ayudaré a subir las escaleras.
Luke es el guardaespaldas de Nora, su padre lo ha contratado para cuidarla, él nos ha traído en el auto de Nora hasta mi casa.
Una vez que estamos frente a la puerta de la entrada de casa, mi tía abre la puerta con sus llaves y me deja entrar primero.
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Perfecta Para Mí.
RomanceToda mi vida había tenido frío, sentí el primer calor de mi vida cuando le abracé. La observo completamente en silencio. Con mi pulgar trazó una línea sobre su frente, cruzando su nariz hasta llegar a sus labios. La veo moverse entre las sábanas y...
