Parte 35.
Nora Walker.
Abro mis ojos lentamente mientras parpadeo, me siento envuelta entre sus brazos y sonrío.
Remuevo mi cabeza entre su cuello y su cara para sentir su piel y respirar de su olor.
Siento uno de sus brazos posarse sobre mi espalda desnuda y abrazarme un poco más con fuerza.
-Alto ahí.
-¿Por qué? -Me pregunta con voz ronca, su cálido aliento choca en mi oreja.
Respóndeme amor. -Me dice.
No me digas que te da pena que te toque.
-No. -Respondo casi de inmediato sonrojada.
-No tendría sentido, anoche estuvimos juntos haciendo de todo, por segunda ocasión.
Mis mejillas se tornan rojas al recordarlo.
-Fue maravilloso. -Me susurra.
Harold vuelve a tocar mi espalda, con sus manos suaves me acaricia lo escucho reír y luego suspirar.
Llega hasta la parte de arriba de mis panties y toma la tela de estos con su mano.
-Ah ah. -Digo apartándolo.
-¿Por qué no? -Pregunta riendo.
¿Te gusta ser masoquista?
-Si. -Respondo tomando sus manos con las mías.
-Lo he notado, te gustan las nalgadas.
-¿Qué? -Pregunto escondiendo mi rostro aún más en su cuerpo.
-Que te gustan las...
-Shh. -Lo callo.
-Levanta el rostro cariño, me gusta verte sonrojada.
Le obedezco y lo miro a los ojos apenada.
-Eres tan hermosa. -Lo escucho decirme.
-Te adoro cariño.
-Ven aquí.
Me toma entre sus brazos y nos cobija con las mantas, siento su brazo sobre mis pechos y veo su muñeca en mi mejilla, muevo un poco mi rostro y muerdo su mano.
-¿Qué fue eso? -Pregunta.
-Si muerdes algo será solo tuyo. -Le digo.
-Espero que las mordidas también apliquen en la espalda, porque si es así me perteneces para varias vidas.
Sonrío y luego niego.
*
Muevo mis piernas lentamente de un lado a otro. Miro la hora en mi celular, solo han transcurrido dos minutos desde que la vi por última vez.
-¡Nora!
Gracias a Dios.
-¡Alexis!
Hago una señal con mi mano para que se acerque a donde estoy.
¿Te has arrepentido? -Le pregunto.
-No. -Me responde negando.
Quiero tener a mi bebé.
-Vayamos entonces.
Alexis toma mi brazo y me sonríe, juntas comenzamos a caminar para cruzar la calle.
-En mi casa todavía no lo saben. -Me comenta después de un rato.
-¿Cuándo piensas decírselos?
-Esta tarde, cuando regresemos. ¿Estarías conmigo?
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Perfecta Para Mí.
RomanceToda mi vida había tenido frío, sentí el primer calor de mi vida cuando le abracé. La observo completamente en silencio. Con mi pulgar trazó una línea sobre su frente, cruzando su nariz hasta llegar a sus labios. La veo moverse entre las sábanas y...
