♡ 1,069 palabras.
♡ stripper!au
♡ Últimamente me han dicho cosas tan lindas que no sé responderlas😭 han llegado en un momento justo y subo esto como agradecimiento.
El club para adultos de Seoul era un lugar prestigioso. Se separaba por secciones para que el cliente pueda visitar y admirar lo que éste desee.
YoonGi estaba dentro del círculo de los jóvenes millonarios, heredó la empresa familiar cuando sus padres murieron en un accidente automovilístico; los negocios nublaban su mente y su vida se enfocó exclusivamente en su trabajo, hasta que un día de cansancio decidió cambiar y se encaminó al club.
Él era gay. Los medios no lo sabían y lo prefería así gracias a la discriminación que estaba presente en su país. El club resaltaba la discreción y eso era necesario ya que todos sabían quien es Min YoonGi.
En la sección de hombres había una gran barra junto con varios asientos frente a un escenario, pidió un whisky sobre rocas y se dobló las mangas de su carísimo traje. Las luces comenzaron a parpadear y un señor salió a presentar.
—Caballeros. ¿Están listos para un espectáculo? —las luces detrás de él se prendieron y había un total de cinco hombres. —Disfruten. —hizo una sonrisa y salió.
La música comenzó a sonar y ellos a moverse, sin embargo, ninguno le llamó la atención. Suspiró para luego tomar un profundo trago y sacó su teléfono para distraerse respondiendo algunos correos hasta que su coreografía terminara.
—¿Sabe que no es horario de trabajo? —un atractivo joven le llamó la atención y le quitó el aliento.
—Sí. Pero estoy un poco abrumado por el trabajo.
—Pero vino a distraerse. —la nueva presencia se sentó a su lado cruzando delicadamente sus piernas.
—Supuestamente.
—¡JiMin! —lo llamaron.
—Tengo que irme, comience a disfrutar señor Min. —le guiñó un ojo.
YoonGi lo miró hasta que desapareció de su vista, se recostó en el respaldo del asiento con una sonrisa en su cara. No había coqueteado hace años y no lo esperaba hacer en un lugar como este. Sintió aplausos a su alrededor y sólo así noto que se había acabado el espectáculo de los hombres.
—¿No fue suficiente? Ahora viene nuestra estrella. Una gran bienvenida para nuestro JiMinnie.
El nombre lo hizo enfocarse en el escenario justo cuando un chico se paraba en el centro con sus ojos vendados y comenzaba a obedecer a la música.
Parecía ser danza contemporánea pero adaptada para que fuese exótica y sensual, el hombre movía cada parte de su cuerpo como si fuese un profesional y supiera exactamente lo que le gustaba a YoonGi.
El baile lo absorbió a un mundo en donde sólo estaban los dos, disfrutando uno del otro. La música paró y JiMin se sacó la cinta de los ojos, tenía cabellos mojados pegados en su frente, la respiración agitada y finalizó con una feroz mirada al público, especialmente a él.
No volvió a hablar con él, llegó la hora donde tuvo que irse y sus ojos no volvieron a toparse. Sin embargo eso no lo detuvo, la persistencia se hizo mayor y volvió todos los días para verlo bailar y teniendo mínimas conversaciones antes del show con el bailarín. Así pasó un mes, visitas esporádicas y ocultos sentimientos naciendo.
—YoonGi. —llegó ese día el menor corriendo hacia él con lágrimas desfilando en su rostro.
—JiMin. —lo abrazó fuertemente —¿Qué tienes?
—Alguien ofreció dinero por mí, quieren venderme.
El pecho de YoonGi se contrajo de dolor y una posesividad se adueñó de él.
—Llevame con tu jefe.
—¿Qué harás? —se separó para verlo.
—Hazme caso, JiMin. Te prometo que todo estará bien. —selló su promesa con un suave beso.
JiMin lo dirigió por detrás de las cortinas, donde el público jamás verá. En el trayecto tomaba fuertemente la mano del mayor para calmar su alocado corazón.
—Es aquí, déjame avisar primero que quieres hablar. —entró en una gran puerta.
YoonGi esperó unos pocos segundos cuando fue abierta nuevamente, entró arreglándose el traje y así disimular sus nervios, poniéndose nuevamente la máscara de frialdad y profesionalidad que lo caracterizaba.
—Esperanos afuera, JiMin.
—P-pero quiero quedarme.
—Ve. Iré por tí cuando termine. —le dijo YoonGi y obedeció tras ver su dura mirada.
—Señor Min, se me informó que deseaba hablar conmigo.
—Sí. Resulta ser que me encontré con la desagradable noticia de que Park JiMin sería vendido.
—¿Quién le dijo eso? Es información clasificada.
—No importa. Tampoco me interesa saber cuánto ofrecieron, pero daré el doble por él."
—S-señor Min, el negocio está prácticamente lis-
—El triple entonces.
—¡No sabe cuánto es el primer monto!
—Usted sabe que soy la primera empresa en la lista de éxitos de los últimos años. Tengo el dinero y no es problema.
—Tendría que hablarlo con el ofertante.
—Me llevaré a JiMin hoy mismo. Digale que la oferta fue superada y que no espere volver a verlo. —dijo seriamente.
Minutos después, YoonGi salía de la oficina con un cheque menos en su poder, pero nada le importaba. Él no esperaba que JiMin fuera de su propiedad, al contrario, le daría la libertad que necesitaba y merecía.
—¿Qué se dijeron? —lo frenaron en su búsqueda.
—Ah, aquí estabas. —le sonrió dulcemente —Eres libre cariño, te irás de aquí.
—¡Oh por Dios! ¡YoonGi! —lo abrazó.
—Ve por tus cosas, nos vamos a casa.
JiMin estaba sentado en el auto último modelo de YoonGi, nervioso jugaba con sus pequeñas manos por no saber qué era lo que le esperaba. Estaba seguro de que le gustaba YoonGi, lo quería y estaba dispuesto a darle todo de él si el mayor también quisiera estar en una relación. Una venosa mano se colocó sobre las suyas y alzó la mirada.
—¿Qué te preocupa tanto?
—¿Qué quieres de mí, YoonGi? —preguntó directamente.
—Lo quiero todo. Tu alma, tu corazón y tu cuerpo.
—¿Quieres que sea de tu propiedad? —preguntó con miedo.
—No, JiMin. Yo quiero que seas libre.
—Quiero estar contigo. —murmuró.
—Yo también lo deseo.
—Ahora nadie nos lo impide, YoonGi.
—No bebé, nadie. —estacionó el auto —¿Estás listo para vivir aquí?
—Sí.
—Vamos. —YoonGi bajó y le abrió la puerta.
Lo llevó su penthouse, ahí le hizo un pequeño tour hasta detenerse en la habitación.
—Ha sido un largo día, ¿Por qué no duermes?
—Quiero dormir contigo. —refugió su cara en el cuello del mayor.
Se arreglaron y se acostaron, hablaron hasta que a JiMin se le hicieron pesados los ojos; una vez ya dormido YoonGi lo admiró, sintiéndose afortunado de tenerlo en su vida, y deseó que fuese para siempre.
♡ Mañana entro a estudiar y no conozco a nadie, soy tan poco sociable que estoy nerviosa😭.
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Entre amor y drabbles.
Fiksi Penggemar✧ conjunto de drabbles yoonmin ✧ © Por diversos motivos, ya no se permiten adaptaciones. » portada hecha por @-baekuin, tysm♡.
