♡ 937 palabras. ♡ ice skating!au (pretendía ser un yuri on ice!au)
El Grand Prix es una serie de competiciones de patinaje sobre hielo. Existen distintas categorías: masculino, femenino y parejas. De esta forma se representa el país y se gana el premio más prestigioso dentro del deporte.
YoonGi y JiMin eran competidores enemigos, luchaban constantemente en ganarse el uno al otro desde que se conocieron, pero sorpresivamente sus entrenadores habían juntado mentes y los habían obligado a inscribirse de parejas.
—Esto no resultará. —dijo el mayor.
—Tenemos que intentarlo. Es lo mejor para nuestras carreras. —suspiró JiMin.
Ambos sabían que debían tener química para que todo saliera bien, jamás habían siquiera patinado en la misma pista y sería más difícil de lo que habían pensado, pero al menos ya tenían la rutina creada.
—Lo lograremos. —tomó su mano, formando un pacto.
Este acto requiere que ambos patinadores terminen todos los aspectos de su actuación perfectamente al unísono y sincronizados para crear la ilusión de que son uno en la pista. Es necesario que uno de los patinadores sea un poco más bajo y de contextura liviana para poder ser elevado, y ese sería JiMin.
Practicaron día y noche por meses, si bien al principio había sido complicado de pronto se encontraban riendo mientras hacían la rutina una y otra vez, se comenzaron a conocer con preguntas tímidas forzando una gran relación.
—Cuando me levantas presionas muy fuerte tus manos en mi cuerpo. —comento un día el menor.
—Tengo miedo de dejarte caer.
—Sé que jamás lo harías, confío con ojos cerrados en tí.
—¿En serio?
—Claro que sí, tonto. Incluso sé que si ahora mismo salto me sostendrás.
JiMin no había terminado de hablar cuando se abalanzó hacia YoonGi, éste inconscientemente lo había afirmado contra su cuerpo.
—¿¡Estás loco?! Pudiste caer y tener una lesión.
—Pero no lo hice. —acercó su cara a la contraria mientras el mayor patinaba.
—Eres demasiado para mi corazón, Park JiMin. —se sonrieron.
—¿Será eso algo bueno?
—Definitivamente.”
Se besaban mientras YoonGi patinaba de un lado al otro con tranquilidad para evitar un desastre. JiMin puso los brazos en el cuello del patinador incitándolo a tener más contacto. Solamente se separaban para tomar aire pero rápidamente volvían a unir sus bocas.
—Deberíamos seguir ensayando. —dijo JiMin.
—Tenemos mucho tiempo para eso. —gruñó YoonGi mientras intentaba besarlo pero el menor movía su cabeza evitándolo.
—No, ya casi estamos en la fecha. —lo miró con ojos traviesos. —Pero te hago un trato.”
—¿Qué está tramando esa cabeza tuya?
—Por cada movimiento que hagamos bien te ganas un beso.
—Con esa recompensa todo vale la pena. —rió. —Está bien, acepto.
Así fue la última práctica antes del campeonato, el gran día ellos estaban relajados, sabían lo mucho que se esforzaron y todo de sus movimientos estaba perfecto. Sólo les quedaba esperar.
—¿Estás listo? —preguntó YoonGi cuando los llamaron.
—Sí. —le sonrió.
La música comenzó a sonar y ellos a moverse, sus corazones latían en la misma sincronía y sus ojos no abandonaron los otros. Hicieron distintos saltos que salieron sin ningún error, terminaron abrazados y las respiraciones agitadas.
—No puedo evitarlo. —de pronto soltó.
—¿Eh? ¿A qué te refieres? —preguntó nerviosamente JiMin.
YoonGi le agarró la cara y lo besó, frente a las cámaras, los jueces, el público... simplemente obedeció a su subconsciente. Sintió pánico en medio, muchas personas son homofóbicas y quizás hasta los descalificarían pero aún así no se separó. No se esperó la ronda de aplausos que explotó en el estadio ni menos los distintos regalos que les eran lanzados.
La calificación que les dieron fue un nuevo récord para ambos, superaban sus marcas propias por muchísimo. Cada uno tenía talento, pero si los juntaban se convertía en una maravilla.
—¿Crees que ganaremos?
—Podría apostar a que sí. —contestó con seguridad.
Se quedaron en silencio simplemente observando donde se encontraban, JiMin mordió su labio y finalmente dijo:
—Te amo. —el mayor lo miró con sorpresa.
—Yo también te amo.
YoonGi lo abrazó por la espalda y lo sentó en su regazo esperando el final, ellos se sentían satisfechos con cualquier resultado, gracias a eso se habían podido enamorar.
Observaron distintas rutinas pero a medida que avanzaba, nadie superaba las notas que les dieron, ya sentían la victoria en sus manos.
—Deberíamos ir con los demás.
—No. Quedate aquí sólo conmigo.
—¡YoonGi! —rió.
—Está bien. —suspiró.
Se acercaron a los otros participantes saludando con sus manos unidas, las cámaras enfocaron a los jueces y uno de ellos se levantó.
—Queremos agradecer a cada uno de ustedes por sus actuaciones, no hay duda alguna del porqué están internacionalmente. —pausó. —Ahora daremos los puestos.
Japón obtuvo el tercer lugar, Rusia el segundo y todo quedó en silencio.
—Este lugar es elegido tanto por nosotros como por el público; esta pareja no sólo demostró lo capaces que son, también están rompiendo antiguas tradiciones. Felicitaciones, Corea del Sur.
Caminaron con lágrimas en sus ojos hasta el escenario, pusieron medallas alrededor de sus cuellos y todos aplaudían de pie, haciéndolos emocionar.
Tras ese momento, tomaron la decisión de no volver a patinar juntos. Sin embargo, su relación seguía adelante, tomaron un tiempo para descansar y viajaron juntos para sus vacaciones.
Se encontraban sentados en una playa, mirando el atardecer. JiMin tenía firmemente agarrado un brazo de YoonGi y jugaba con su mano.
—¿Alguna vez esperaste que termináramos así?
—No, me caías realmente mal.
—¡YoonGi!
—Es broma amor, pero competíamos bastante. Supongo que es verdad que del odio al amor hay un paso.
—No esperes que sea suave ahora sólo porque me gustas. —lo empujó juguetonamente.
—Preparate para perder, Park. —le guiñó un ojo y lo tiró sobre la arena.
♡ Les dejo a un YoonGi patinador, mi nuevo kink.
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