Welcome to the jungle
Are you gonna dance with me
Welcome to the jungle
Are you gonna dance with me
Well hold on
Well hold on
Tash Sultan - Jungle
-¿Qué hay?- saluda Derek mientras deja las bolsas llenas de latas de cerveza en la mesa de madera.
Eddy, colocándose bien su característica gorra, la de un leve golpe en el hombro y le ofrece de su porro.
-Nos has salvado la vida.
-De nada.- El moreno de ojos negros sonríe mostrando sus dientes y le coge el porro a Eddy. Le da un par de caladas antes de soltar el humo y se lo devuelve. -Bueno, creo que he traído suficientes.
Miro a Natalie pero ella ya tiene sus ojos clavados en mí. La hago un gesto para que se espere y agarro una cerveza, ansiosa por matar mi sed. Debo mentalizarme para esto, y un par de cervezas me ayudarán. Desde que ha venido no me ha dirigido la palabra, ni siquiera una mirada de "¡Ah! ¡Si estas aquí!". Seré bajita, pero no invisible. Tras veinte minutos de conversaciones sobre anoche y chistes verdes de Eddy y Liam, reúno el suficiente valor para apartar a Derek a un lado y preguntarle sobre lo que ha ocurrido. Pero cuando estoy a punto de acercarme a él y pedirle que hablemos en privado, deja la cerveza que tenía en la mano sobre la mesa de picnic y se da media vuelta.
-Ahora vengo.
¿A dónde va? Miro alrededor buscando lo que sea que haya captado su atención y, siguiendo la línea de su mirada, veo a una chica apoyada en un coche, mirándole con una sonrisa que da miedo. Está bastante lejos, pero aún así puedo distinguir su color de pelo. Es morena, alta y morenita de piel. Lleva el pelo suelto, cayéndole por un hombro. Pero cuando Derek está a punto de alcanzarla, se lo retira ladeando la cabeza. No tiene pinta de ser una de esas típicas pijas por las que cualquiera moriría por echar un polvo, pero tiene rollo. Viste con unos tejanos negros con las rodilleras rasgadas, una camiseta oscura con un estampado que no consigo apreciar bien y unas Converse negras. La camiseta, al ser de manga corta a pesar de hacer bastante frío, deja al descubierto sus bazos. No puedo ver bien cómo son sus tatuajes, pero por lo menos hay unos cuatro.
¿Quién será esa chica?
Cuando Derek llega a la altura de esa chica, la agarra de la cintura y la planta dos besos. ¿Derek dar dos besos? Los dos hablan, no hay mucho acercamiento, pero hablan. Y parece que hablan de algún tema en concreto. Ella gesticula mucho, se apoya en el coche, se incorpora, da vueltas... Derek parece más sereno, como si quisiera llevar el asunto con más calma. Se saca un cigarro del paquete y le ofrece un cigarro a la morena. Ella lo acepta y le sonríe, un gesto que no me ha hecho mucha gracia.
Dos minutos después, la chica asiente y se va. Derek se despide alzando el mentón y da media vuelta, deshaciendo el camino de antes y volviendo hacia nosotros. Rápidamente aparto la mirada e intento disimular, centrándome en la conversación que tienen estos. Finjo una risa para meterme en situación y espero a que Derek llegue hasta aquí.
-¿De qué habláis?- pregunta, cogiendo de nuevo su lata y sacándose el cigarro de entre los labios.
Danny sube a la mesa de un salto. El resto nos asustamos y nos separamos unos centímetros de la mesa de madera. Tiene toda la pinta de que va a romper. El de pelo castaño pone las manos en jarra y con aires de superhéroe dice:
-Ayer me ligué a la camarera.
-¿A Stephen?- pregunta Derek, con una media sonrisa, vacilándole.
El resto nos reímos y Danny comienza a explicar su aventurilla con la camarera.
El parque apenas está alumbrado por unas cuantas farolas que recorren la carretera del fondo. Solamente quedan unas cinco cervezas encima de la mesa y mi estómago me ruge pidiéndome que lo alimente. Miro a Natalie y la doy un golpe en el brazo.
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LOVE IS A BITCH
Ficção AdolescenteHe cambiado sin quererlo. Ya no soy la misma de ayer. Y no sabía que un desastre podría llegar a recomponerme de nuevo. Cada día llevo sobre mis hombros la carga de mi pasado. Si algún curioso desea descubrirla, lo único que debe hacer es no despega...
