Capítulo veinte y nueve: Presente y Pasado.

866 40 1
                                        

Esa mania tuya de salir corriendo. 

Esa costumbre mía de esperarte

Ese defecto nuestro en dejarnos huella. 

#MICROCUENTO. 

Alexis. 

Puedo decir que estoy bien pero no es así, ahora viéndome a mi misma en el espejo mientras respiro cuidadosamente, mientras miro hacia adelante y camino lo más lejos de California, Nueva York y en los lugares que estuve con él. Es como si fuera una bomba de tiempo, a punto de explotar y matar a todos que están a su alrededor, me sentía de esa forma. 

  —Alexis —susurro Harry, dándome un apretón a mi mano. — ¿Estás segura de irte? 

Ya habíamos acabado con todo el movimiento funerario de Bastian, él ya estaba enterrado en un parte de Los Ángeles con los grandes y ya había acabado todo ese papeleo que se hacia. Un desastre, déjeme decirles que el desastre que dejo Bastian a irse podría haberlo hecho peor pero no lo hizo. 

Me dejo con un hueco vació en mi corazón, uno con el cuál no se como llenare ni como podré salir adelante solo me enfocaba en que dolía tanto que no sabía. Entonces, cuando me miraba al espejo podría verme bien, ya no era esa Alexis que él tanto amaba. Me había transformado en una nueva, en una donde ni siquiera podía imaginar a que tan alto podría llegar. 

Esa Alexis fue la que dejo él. 

Dejo de mirarme en el espejo del retrovisor del auto de mi hermano, saco mi flequillo y sonrío al mirarlo. Mi hermano solo me mira intentando buscar algo más pero no lo encontró. No podía consumirme en el dolor ni siquiera estar en casa llorando porque Bastian había muerto hace unas semanas atrás, todo estaba en un completo desorden pero poco a poco lo iba acomodar.

No iba estar del todo bien pero lo estaba intentando, de verdad lo hacía. 

  — ¿Sabes que fue lo último que él hizo por mi? —le pregunté mirándolo brevemente para después mirar hacia el frente. 

— ¿Qué? 

—Él me devolvió a mi mamá y me devolvió la cita que perdimos el día del accidente. 

Oh Bastian, nunca fuiste un demonio condenado a no amar. Fuiste el mejor de todos y por eso, te amo cada día más.

  —Sabía que él estaba alucinando cuando estuvimos en esa cita que nunca ocurrió, quería darle eso. —Respire profundo, queriendo no dejar escapar ninguna de mis lágrimas. —Dije que no lloraría por él, ¿por que lo hago?

—Lo amas. — Pausa, sosteniendo mi mano en mi regazo. —Te amo hasta el final. 

—Papá me dijo que nunca quiso que tuviera un romance como el que él tuvo con mi madre, al fina lo tuve —sonreí. —El mejor de todos los tiempos, amé como mi padre amo a mi madre y duele como lo dijo tu madre que haría. 

— ¿Crees que tendrás algún romance con alguien más? 

Mire hacia donde estaban los demás, sonreí. 

Había alguien en Seúl esperándome, lo presentía. Tenía que terminar con este tipo de amor, ya que el amor que tuve con Bastian fue único y siempre lo será. Ahora me esperaba otro tipo de amor, uno que duraría por lo que me quedará de vida. 

Por que mi amor por Bastian duraría para siempre. 

—Yo creo que si, yo creo que al final hay alguien esperándome y ¿sabes que? Estoy esperando por ello. 

Lo que nunca te dije #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora