Capitulo treinta: Pasado.

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Quedarte en un lugar que no es tu sitio ya, hace más daño que irte.

    Desconocido.

Bastian.


¿Alguna vez has creido que no eres lo suficientemente bueno como para quedarte con alguien que esta roto de miles de manera? Yo lo creía cada vez que la miraba a ella.

Siempre que veia a Agnes y Alexis, decia que estaba mal de todas la maneras en la que la queria junto a mí.  A pesar de eso, Agnes seguia conmigo y ahora estaba enfrente de ella sin saber que explicarle.

Agnes me sonrio de esa manera dulce que siempre lo hacia cuando nos encontrabamos, queria eso. 

— ¿Paso algo grave con tus padres, Bastian? —pregunto curiosa. 

Quise reirme en ese momento de todo, de todo lo que queria hablar y lo que tenia que decirle no se trataba de mis padres. 

—Agnes. 

— ¿Vamos a terminar? —sostuve el aliento cuando ella solo me miro con sus ojos dulcemente y con un poco de dolor. — ¿Pasa algo? Bastian hablame por favor. 

Bastian hablame por favor, recuerdo la voz de Alexis hablarme con desesperacion ese dia que la vi tan vulnerable. 

Sacudi mi cabeza, no queria creer que me habia enamorado de alguien a quien no podia tener en mi vida, que haria si ella se va de esta forma. 

— ¿Por que piensas eso? —comienzo a reirme. 

—Bastian se que esto sonara loco pero siento que estas enamorado de alguien mas. ¿Eso es cierto? ¿Estas enamorado de esa chica? 

No tenia nada que decir, era como si lo hubiera descubierto. 

— ¿Ella quien? 

Agnes sonrio. 

—Es divertida, muy hermosa pero sobre todo es todo lo contrario a mi y a ti. Nosotros nos amamos pero ella atrapa tu mirada siempre, es tu curiosidad. No me doleria que te vayas con ella pero me tienes que prometer que no te quedaras con Alexis para siempre, dime que regresaras a mi lado, por favor. 

Alexis. 

Regresar a su lado de Agnes. 

Alexis. 

¿Como podria hacer eso?

Alexis. 

—Se que tal vez ella sea solo un juego, se que tu y yo siempre... 

Negue con la cabeza, no queria eso para mi ni para nadie. 

—Terminemos sin volver a nosotros alguna vez, por favor —le pedi en voz baja. 

Agnes solo nego la cabeza, sin creer lo que le estaba diciendo. 

—Nos amamos, Bastian, por favor no me hagas esto. Te estoy dejando que te vayas a divertirte con ella pero cuando te aburras, por favor ven a mi.

Me rio. 

—Te quiero, Agnes pero no puedo regresar a ti. Yo se que sonará algo tonto e estupido,  incluso para mi suena así pero Alexis no es como tú y tampoco es un juego —le aclare.

Agnes me miró sorprendida.

—Estas enamorado de ella —afirmó.

—No quiero jugar con ninguna de las dos.

— ¿Que tiene ella? —cuestiona absorta en sus pensamientos.

Mire a Agnes, parecía tan herida. Eso me dolió, por que no quería hacerle daño.

—Agnes esto no se trata de quien es mejor que quien.

— ¿Entonces de que se trata, Bastian?

No respondí, me quedé en silencio.

Agnes dejó su celular a un lado de su bebida, me miró con recelo pero luego su mirada se enfocó en alguien  más.

Voltee para ver Alexis sonreír e reírse de alguna broma que le hizo su amigo. Odiaba a ese tipo.

— ¿Crees que ella te amara de la manera en la que lo hago yo? Mírala, no es de ese tipo —dijo Agnes enojada.

Quería mantener todo bajo control pero con Agnes que parecía que en cualquier momento iba a explotar, no podría cumplir mi objetivo.

—Por favor cálmate.

Pero Agnes no estaba calmada, lo sabia. Tenía un corazón roto, ella pensaba que no era suficiente para mí pero es que la verdad era otra. Ella era lo suficientemente para ella misma, yo era él estupido chico que no llegaba a su altura.

—Agnes debemos de terminar, esto no va funcionar.

No quería lastimarla más de lo que ya lo había hecho. Agnes suspiro, asintió y se quedó mirando su bebida.

No emitimos ninguna palabra alguna solamente estábamos sumergidos en nuestros pensamientos hasta que su voz me llamó la atención.

Voltee a ver hacia el mostrador donde estaba Alexis sonriendole algún tipo.

Quisiera ser él...

—Sólo espero que ella no te rompa el corazón, Bastian —murmuró Agnes.

La mire por un segundo para después volver mi vista hacia Agnes.

Le sonreí.

—Siento que seré yo quien lo va hacer, Agnes.

Agnes me miró confundida pero no pregunto,  creo que ella igual lo estaba pensado de esa manera.

Pero de alguna manera sabia algo, Alexis era todo menos inalcanzable, y aún así yo sabía que era mucho para manejar. Ella era más que un chica rota, era fuerte y yo sólo sería el tipo que la dejaría.

Lo que nunca te dije #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora