Capítulo 34 "Symbol Neon"

699 42 6
                                        

Llegamos hasta el coche, dejando la guitarra en el pequeño maletero y Luke se ofreció ha llevar el coche ya que yo aún no tenía el carnet, pero como era una sorpresa y para nada del mundo quería decirle a donde ivamos le convencí con un par de besos para me dejara a mí conducir. Aceptó y media hora despues, estabamos en mi segundo hogar. Era mejor que La Guarida, aunque aquel sitio también era como un hogar. Para mí, un hogar lo era todo menos mi casa.

-Esperame fuera, coje la guitarra y cierra el coche-Dije mientras le lanzaba las llaves del coche por encima del capó del coche. 

Habíamos llegado a una pequeña tienda situada en el centro de Sydney. Se llamaba "Symbol Neon" y el logo era una guitarra eléctrica iluminada con luces rojas y blancas de néon. Entré con las manos en los bolsillos de mi chaqueta negra de cuera y me acerque hacía el mostrador que había al final de la tienda. No había nadie, así que espere dando una vuelta por aquella tienda que siempre había sido mi preferida. Miré algúnas guitarras acústicas, algúnos amplificadores y los nuevos diseños de púas que habían traído y colocado con exquisito cuidado entre unas vitrinas al principio de la entrada. 

Miré por la ventana y vi como Luke tenía la mirada perdida en la nada, con su chaqueta de cuero como la mía y su cuerpo recostado contra la puerta del viejo cacharro de mi padre. Tenía la guitarra sobre su hombro derecho y movía la pierna con nerviosismo. Sonreí al saber que por primera vez era yo la que le tenía una sorpresa preparada a él y él no tenía ni idea.

-Vaya, cuanto tiempo sin verte por aquí princesita- Me reí al escuchar esa voz tan familiar y me giré para mirarle.

-¡Samuel!-Me acerqué hacía él para abrazarle ya que su bastón de madera no le permitia ir muy deprisa.

Samuel era español, y se vino a Australia después de perder a su mujer y a su hija de siete años en un accidente de tráfico en España. Decidió empezar una nueva vida y partir de cero, con lo que mejor se le daba y lo que más le gustaba: la música. Abrió la tienda hace unos cinco años y recuerdo venir con mi hermanastro la mayoría de las tardes después del cole, ya que nuestros padres trabajaban. Él había sido prácticamente como un padre para nosotros, ya que el nuestro casi nunca estaba. También recuerdo pasarme horas y horas en el lugar al que quería llevar a Luke.

-¿Como estás? Hace tiempo que no te veo y eso me preocupa.

-Estoy bien-Dije mostrando una sonrisa satisfactoria-¿Y tú rodilla?

-Tan jodida como siempre-Contestó con su humor de siempre que hizo que me ríera.

-Sam...¿Puedo pedirte un favor?

-Claro mi niña, ¿que quieres que haga por tí?

-He traído a un amigo muy especial, y quería que me dejaras la sala para enseñarsela. Además, toca muy bien la guitarra y tiene una voz preciosa. Creo que vale la pena ser escuchado.

-De acuerdo, iré preparando las cosas y cuando acabe te aviso.-Le dí un beso en la mejilla y me dirijí corriendo a buscar a Luke.

-¿Donde estabas? Te he hechado de menos-Dijo mientras me agarraba de la cintura y acercaba su boca a la mía.

-Solo han sido unos minutos...anda, vamos.-Y le cojí de la mano para adentrarnos en la tienda.

Observé como Luke se quedaba asombrado viendo la exquisita calidad de las guitarras y otros instrumentos y complementos que aquella magnifica tienda poseía.

Noté que mi telefono vibraba, y mientras Luke miraba una guitarra electroacustica de madera original, miré el mensaje que acababa de recibir:

"Todo preparado, estaré en el almacen para dejaros intimidad a tí y a tu amigo"

Avery {Luke Hemmings}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora