Mi nueva escuela, Mi nuevo Beso

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Me levanté gracias al horario al que estoy acostumbrada que era a las 7 de la mañana, lo primero que vi fue mi horrorosa cara en el reflejo del espejo de mi tocador de enfrente, necesitaba urgentemente arreglarme. Me levanté y me metí a bañar, esboce una pequeña sonrisa al no saber lo que me esperaba en el instituto, me vestí, use la secadora para secar lo más rápido posible mi cabello. Cuando estaba lista baje para desayunar, me serví cereal y comí una manzana pude divisar en la ventana que había estado lloviendo. Me colgué la mochila al hombro y me dispuse a salir.

- Papá ya me voy!- dije lo más alto que me salió solo alcance a escuchar un tal ves " que te vaya bien", salí de la casa y me subí al auto.

Según lo que investigue mis clases empezaban a las 8 así que iba a buen tiempo, el instituto estaba no muy lejos de mi vecindario llegue justo a tiempo y me estacioné, baje del auto y camine hacia el instituto.

Tan sólo unos minutos pasaron cuando una moto llegó e hizo una vuelta en "u" salpicando mi chaqueta de un charco que estaba a pocos metros de mí, el motociclista se detuvo, yo trataba de quitarme lo mejor posible la parte empapada, se quitó el casco y pude ver que era un chico.

- Ten más cuidado la próxima vez ¿quieres? Y deja de estorbar- y arrancó de nuevo.

- ¿Qué? ¡Pero si tu eres el estúpido que me empapo!!- alcance a gritar el volteo hacia mi de nuevo pero no le dio importancia , sólo sabía que tenía que hacer algo para quitar está mancha.

Entré rápidamente al instituto sin mi chaqueta, la había metido en mi mochila hacia demasiado frío para no traerla pero no tenía otra opción.

Mire con atención la escuela, esperando encontrar el aula "A" que era mi salón de clases, cuando una mano me toco el hombro.

- Hola, ¿Jane verdad?- dijo una chica de cabello alborotado y pelirrojo, era entusiasta - Mi nombre es Selena y me dijeron que fuera tu acompañante mientras te instalas- me dijo con una gran sonrisa.

- Gracias, mucho gusto- dije estrechándole la mano- Estoy buscando mi clase el el salón "A".

- Vas en la mía! Sígueme es por aquí- me tomo de la mano y me llevo volando hasta el fondo de un pasillo a la izquierda yo apenas si podía seguirle el paso sólo divise un pequeño letrero que decía "Laboratorio".

- Es Química- dijo al llegar a la puerta- es en parejas, puedes sentarte al lado mío si quieres.

- Gracias- conseguí decir, aún tenía la respiración entre cortada esta chica sabía lo que era darse prisa.

Entramos y ya estaba la mayoría en sus lugares, claro que todos se me quedaron viendo y la verdad eso fue incómodo porque odió llamar la atención, nos sentamos y poco rato después entro lo que parecía ser el maestro o algo parecido.

- QUÍMICA.. una palabra muy diversa y complicada para quienes no logren comprender su significado- dijo cuando dejo su portafolio en el escritorio y nos volteo a mirar a todos como si fuéramos vasos que estaban a la mitad de su capacidad y el necesitara llenarlos.

Se encontró con mis ojos y sonrió, camino hasta la parte de atrás donde estaba yo, lo que me faltaba.

- ¿Nueva aprendice eh? Adáptate a la clase como puedas- dijo tocándome varias veces el hombro yo lo mire con indignación, miro la lista que traía en la mano un segundo- ah si, Jane Merrie Doller- dijo en un tono de insuficiencia, luego saco algo de su escritorio, eran unos libros- Toma- dijo y se retiró a dar la clase como si en todo ese tiempo nada hubiera pasado.

Yo mire a Selena.

- Tranquila es así siempre tú sólo síguele el juego- y me guiño un ojo.

Termine el trabajo muy rápido y fui la primera en enseñárselo al maestro, lo cual hizo que llamara mucho la atención de nuevo, me senté en mi lugar con una mueca.

- Wow eres muy rápida si sigues así te llamarás cerebrito- dijo y me sonrió, no pude evitar sonreír también.

Pocos segundos después sonó el timbre. Salieron todos alborotados y a empujones era mejor salir al final.

- vamos por tu casillero- dijo Selena y me agarro de la mano de nuevo, me llevo entre la gente y se detuvo en lo que parecía un casillero, pero para mí era sólo una caja pintada de azul y con calcomanías viejas.

- Es el que sobra ya todos los demás están ocupados- dijo

Antes de que yo pudiera contestar alguien me agarro de la cintura y me volteo para mirarlo, era el chico de la motocicleta.

- ¡Tú!- dije y lo miré.

- Yo- dijo sonriendo y me beso.

Hola! New YorkDonde viven las historias. Descúbrelo ahora