¡!

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Lo mire por un segundo, juraría que a sí conquista a todas esas zorritas con esa mirada, estaba enfadada de que lo utilizara conmigo.

- ¿Quieres dejar de hacer eso?- dije rodeándolo no iba a llevarme a casa.

- No se a que te refieres- dijo poniéndose rápidamente frente a mi causando casi que tropezara.

- "Me interesas Doller"- dije imitando su torpe, varonil y testaruda voz.

- ¿Entonces quieres te mienta?- dijo poniéndose adelante de mi serio, causando casi que tropezara.

- Sólo quiero que me dejes tranquila! No lo entiendes? No sí te has dado cuenta pero pero yo no soy como ellas- dije señalando a un par de chicas "medio desnudas" del otro lado del estacionamiento.

- Piensas que me interesas por tú físico?- dijo esbozando una sonrisa seguida de una carcajada.

- No entiendo porque te ríes es asqueroso y poco decenté- dije rodeándolo con la mirada.

- No me gustaste por tú físico Jane- dijo tratando de no reírse de nuevo.

Lo mire de reojo nunca me caería bien aquel tipo era muy creído y aventado, definitivamente no sabía lo que era mar de verdad pero no importaba yo sólo quería llegar rápido a mi casa.

Seguí caminando sin decirle nada el rápidamente dejo de reírse.

- Sabes lo que te pasa? debes aprender a divertirte y relajar te un poco- dijo cuando se me acerco lo suficiente, yo estaba a punto de explotar.

- ¡¿Relajarme?! Déjame decirte algo Mcolan, tú forma de relajamiento es muy distinta a la mía, la mía es leer, dormir y comer, la tuya es anadar viendo traseros y pechos por todos lados sin importarte nada! - le solté en la cara ya no soportaba a los chicos como el.

El suspiro y parecía estar controlado y luego sonrió parecía que quería reírse pero a la última hora se arrepintió.

- Entonces déjame decirte algo si te parezco tan desagradable e indecente ¿porque que pongo nerviosa?- dijo levantando las cejas.

- ¿¡Ahora de que demonios hablas?!- dije exaltada ¿nerviosa? ¿Yo? ¿Con el? no.

- Sabes de que hablo- dijo serio y sin dejar de mirarme directo a los ojos.

- Sólo déjame tranquila- dije y me voltee para seguir caminando.

Camine unos metros y voltee para atrás para verificar si el me seguía pero no, suspire por ya yo tenerlo en frente la verdad y aunque me costara admitirlo me atraía y si, desde que vi su musculoso abdomen me ponía nerviosa.

Camine hasta llegar a mi vecindario pensando en que le diría a mi padre cuando se enterara de que deje el auto el la escuela. Entré y lo encontré sentado en el sofá con varios papeles enfrente con uno leyéndolo entre las manos.

- Hola, ¿llegaste temprano hoy o algo así?- dije dejando mi mochila a un lado suyo.

- Hola cariño- dijo, se notaba algo cansado como si estuviera leyendo muchas horas antes- si, tengo que terminar un.. No importa ¿como te fue?- dijo enderesandose en su lugar.

- Tan bien como es de esperarse- dije luego le si un beso en la mejilla.

- Cariño escucha, tengo que ir a Londres- ¡!

- Hablas.. No acabamos de llegar! Llevo un poco más de una semana aquí y tú..

- Jane- dijo tomándome de los brazos- Tranquila es por esa misma razón que iré yo sólo, te quedarás tu aquí mientras me voy- dijo

- Oh, este.. Lo siento papá- dije, me sorprendió mi temor por irme, debería ya estar acostumbrada pero sentí que New York era el definitivo e irme me caía como baldé de agua fría.

- No te preocupes pero espero que estés consciente de que no te puedo dejar sola- dijo mirándome de reojo.

- Si está bien, con quien planeas dejarme- pregunte sentándome al lado de él.

- Bueno, es lo que planeaba decirte vino tú amigo ese chico amm.. ¡Mcolan! Si dijo si estabas y le dije que aún no llegabas lo invite a pasar y pues nos sentamos a platicar un rato, me dijo que estaba encantado de encargarse de ti ya que eran muy buenos amigos y al principio dude pero se ve que es buen muchacho, en fin dijo que su familia estaría encantada de aceptarte y pues te quedaras con ellos una semana maso menos mientras hago mi trabajo- literalmente mi cara era boca abierta, ojos como plato, y a punto de darme un paro cardíaco.

- ¿Perdón que dijiste?- tenía la vaga esperanza de que fuera un sueño o mi imaginación.

- Que te quedarás con ellos- dijo, empece a entrar en estrés- Cariño te encuentras bien?- dijo viendo mi cara y mi intento desesperado por caerme al suelo.

- Estoy bien am.. Papá ¿puedo ir a mi cuarto? Tengo tarea ( y gritos que echar en mi almohada).

El asintió con la cabeza sorprendido por mi pregunta, yo no pensaba en ese momento bien lo que decía, subí rápidamente a mi habitación y me derribe en mi cama, puse la almohada contra mi cara y grite a todo vapor, después de un rato decidí calmarme y me prometí a mi misma no perder la congruencia frente a Mcolan ni ponerme nerviosa...¡¿Como demonios consiguió convencer a mi papá sobre esto?! Que le pasaba a mi padre que le creyó todo?! No se. Pero no voy a dejar que suceda conmigo, el no va a manipularme ni a cambiarme, y yo no voy a dejar de odiarlo. Yo seguía sin entender la situación un rato después, es decir entendía la parte de que me encargó con una persona a la que odió más que nunca, pero como logró Anthony para convencerlo y más siendo el un hombre! Mi padre nunca me dejaría en la casa de un amigo por una semana! Estaba a punto de explotar cuando me di cuenta de que había alguien en mi cuarto..

Hola! New YorkDonde viven las historias. Descúbrelo ahora