Capítulo 8: "¿Qué pasó?"

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Felipe.

Miré como se llevaban al Basti junto con el Benja, quien se tocaba el ojo con una de sus manos, por su cara se notaba que estaba aguantándose las ganas de llorar, pucha el Basti que es bruto.

Minutos después de que el Bastian haya salido, el Martín llegó como "Pedro" por su casa, así como si nada, al verme sentado solo y al ver que no estaba el Basti se acercó rápidamente.

—¿De qué me perdí?— Dijo él sentándose junto a mi, reí.

—Se lo llevaron a impectoria, estaba jugando con una pelota de papel y cuando la tiró, le cayó al Benjamín.— Respondí terminando en un suspiro, el Basti tiene muy mala suerte, en todo.

—Chuuuucha.— Murmuró alargando la "u", no hablamos más ya que el profesor había vuelto.

***

Al salir de la sala nos dirigimos rápidamente a la siguiente clase, el Rodrigo y el Cristian fueron a comprar unas cuantas golosinas para picar en el recreo.

Al llegar a la puerta de la siguiente clase no alcancé ni a pasar por ella, ya que escuché unos pasos apresurados que se acercaban a mi, volteé y miré que era el Basti, quien venia hacia mí con el Benja siguiéndolo.

—¡No quiero a este conchetumare en el grupo!— Exclamó mirándome mientras señalaba a el Benjamín, parecía muy enojado.

Qué wea.

—¿Por qué? ¿Qué pasó?— Pregunté extrañado, el Basti nunca tiene estas reacciones, siempre es muy sociable, como mucho es frío.

—Nada.— Respondió el Benjamín en vez de él.

—¡¿Nada?! ¡No podi' ser más hijo de perra!— Exclamó el Basti mirándolo enojado.

—¿Porqué me tratas así, Bastian?— Preguntó el Benja mirándolo con tristeza.

—¿Te vai' a victimizar, weon?— Preguntó el Bastian acercándose peligrosamente a él.

—¡No te hice nada, Basti!— Dijo él angustiado.

Que chucha está pasando.

—Algo le habrás hecho para que reaccione así.— Dijo el Ruso acercándose a él, al segundo que el Benja lo miró este se intimidó.

No lo juzgo, el Ruso es el medio weon.

A ver tranquilos, por si no lo han notado, estamos en el pasillo.— Dije, Benjamín me sonrió, lo que provocó que el Basti lo agarrara de el cuello obligándolo a mirarlo a él.

—Mira conchetumare...— Lo interrumpí.

—Bastian, para.— Demandé, él me miró enojado por unos segundos y soltó con fuerza al Benja, haciendo que este se caiga.

Me acerqué a él y lo ayudé a pararse, cuando este se paró, noté que el Rodrigo y el Cristián ya habían llegado, miré al Bastian y este me miraba sin expresión, era la primera vez que lo hacía, él siempre me sonreía.

De pronto un celular empezó a sonar, la canción que estaba de ringtone no pegaba tanto con el ambiente tenso, tenía puesto "Calocha".

—Bastian...— Dijo el Ruso mirando a este, sonreí levemente.

—Hermano, es un temazo.— Dijo él sonriendo, reí.

-Es tu papá, Basti.- Le respondió mirando quien llamaba.

-Seguro cachó que no traje el celular, a ver presta.- Le quitó el celular y se quedo unos momentos mirándolo.

—Tengo calocha...— Murmuró el Cristián mientras la canción aún sonaba.

—¿Qué es eso?— Le siguió el Rodrigo.

—Calor en la cho...— Se calló cuando el Bastian respondió el celular.

—¿Que quiere, viejo?— Respondió sin más.— No wei.— Agregó atrayendo la atención de todos.— ¡¿Ahora?!.— Preguntó con esa sonrisa que lo caracteriza.— ¡Ya! Bacan.— Dijo por último y cortó, miró con felicidad al Ruso.

—Qué onda...— Dijo este.

—¿Mi mochila?— Preguntó el Bastian.

—Aquí.— Respondió pasándosela, el Bastian se la puso al segundo.— ¿Y?— Volvió a preguntar.

—Vámonos, la Katty volvió, nos está esperando afuera.— Respondió simplemente, frunci el ceño.

¿Irse?

—Uuuuh, hace tiempo que no nos fugamos, wea loca.— Murmuró el Cristián.

El Bastian empezó a caminar con los cabros detrás de él, caminé rápidamente a él, le tomé el brazo deteniéndolo.

—Basti, no puedes...— Me interrumpió.

—Esto es lo de menos, tú piensa en que si ese weon se queda en este grupo, tú y yo nunca nos conocimos, ¿entendiste?— Dijo soltándose de mi agarre, parecía tranquilo, pero sé que es todo lo contrario en su cabeza.

—¿Qué pasó?— Pregunté.

Él me miró sin expresión y retomó su camino, segundos después tocaron la campana, la gente se amontonaba haciendo que el Basti y los chicos ya se perdieran de mis ojos.

***

Bastian.

Al saltar el gran muro que separaba el liceo de la calle, vi a Katty apoyada en su auto negro mientras tecleaba en su celular, segundos después, como si hubiera sentido mi presencia, me miró, había cambiado, pero no dejaba de mostrarse hermosa a mi parecer.

—Basti...— Murmuró acercándose rápidamente y saltando a mis brazos.

—Te extrañé.— Dije abrazándola con fuerza, ella me sonrió.

Katherine, alías Katty, es mi hermana, había estado viviendo con mi abuela desde los 12 años, ella es un poco más baja que yo, tiene 18 años, en tema de personalidad, somos iguales.

—¡Feñi!— Exclamó al ver al Ruso, ella le decía así siempre, desde chicos, el Ruso le sonrió y ella también corrió a saludarlo.

—¿Que onda, porqué volviste?— Pregunté cuando todos se terminaron de saludar.

—Me enteré de que el aweonao de mi hermano repitió cuarto medio, así que vine a estudiar contigo.— Respondió burlesca, rodé los ojos y la abracé por los hombros, weona pesá'.

—Katty, invita unas burger po', si ya nos fugamos.— Dijo el Ruso.

—Care' raja culiao, dale vamos y me cuentan que les ha pasado.— Dijo la Katty y nos subimos a su auto.

***

—Entonces te gusta un weon..— Dijo asimilando las palabras que le había dicho, asentí mientras masticaba mi hamburguesa.— ¡Un weon! ¡Con tula!.— Agregó, tosí al notar que lo dijo muy fuerte.

Conchetumare que vergüenza.

—Obvio po' aweona', los weones tenemos tula.— Dijo el Ruso riendo.

—Pero weon... Estoy impactada weona, onda, mira como se me pusieron los pelos de punta, ¡galla!— Dijo, todos nos reímos, se lo tomó bien, igual eso de que tu hermano de la nada le guste un weon, no es algo que pase todo los días.— ¡Ah! Otra cosa, mañana vuelvo al colegio, me lo presentai', ¿ya?— Agregó, asentí, igual no es para tanto.

Flaite. [BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora