Capitulo 45: Reuniendo información.

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Felipe.

-¿Qué pasa?- Preguntó el padre de mi pareja, suspiré.

-Chicos, ¿pueden ir a comprar un par de cosas? Por favor.

Les dijo mi madre a mis demás hermanos que estaban un poco fuera de lugar, ellos sin oponer ninguna resistencia asintieron, se despidieron y salieron de la casa. Al momento de escuchar uno de los autos irse, mi mamá habló.

-Iré al punto.- Dijo mi madre acomodando un poco más la pizarra para que todos la viesemos.

-Por favor.- Insistió Mónica, la miré pero ella no me estaba mirando, si no que mi pareja sí, inconscientemente bajé la mirada.

Siento que estaba ocultandole algo tan importante.

-Mi esposo sufrió un accidente hace unos años que le quitó la vida, un accidente automovilistico.- Paró de hablar mi mamá durante unos segundos.- Este accidente no fué un accidente en sí, fue planeado, a mi esposo lo asesinaron.- Agregó.

-Que horrible...- Murmuró la madre de Bastian.

-Durante mucho tiempo estuve siguiendo cada rastro, de pronto una pista me llevó a un hombre. Raúl Sanchez.- Dijo mi madre apuntando la foto del hombre que había abusado de la madre de Bastian.- Ya que él había sido uno de los pocos hombres con lo que mi esposo se relacionó antes de su muerte.

Noté que mi pareja soltaba un grito ahogado, lo conocia tan bien que noté al instante lo que pensaba, que nosotros estabamos relacionados con esa familia en tema amistoso.

-Mi padre iba a hacer un contrato con ese weón, pero al final no quiso hacerlo. Nunca fue su amigo Basti.- Expliqué mirandolo solo a él, él se relajó durante unos segundos.

Casi se enoja conmigo antes de tiempo.

-Lo interrogué, tenía una coartada para defenderse días antes y en los momentos en los que mi esposo murió, él no era él culpable.- Se calló, de pronto señaló una foto que raramente estaba en la pizarra.- En cambió él sí.

-Él era su mano derecha, recuerdo en el momento en el que necesite ayuda para volver a mi casa, él se rió en mi cara y se largó...- Murmuró Monica, mi madre se acercó a ella para abrazarla.

-Ya está en prisión, y este maricón también lo estará.- Le dijo mientras la abrazaba. -Luego de cerrar el caso de mi esposo, investigué a Sanchez, a él y a su familia.- Agregó, separandose de élla.

-Qué...- Murmuró Mónica, mi madre se acercó a la laptop que estaba encima de la mesa y conectó un pendrive.

-Tengo absolutamente todo de su vida, todo lo malo que ha hecho, y muchas más pruebas de su caso, ese hombre va a estar para siempre bajo prisión.

Explicó acercandole la laptop en la que probablemente ya estaban viendose miles de expedientes y pruebas de todos los pecados de ese hombre.

Esto lo sabía hace poco, mi madre creía que no conocía a Monica, incluso varias veces quería saber de la mujer que salía ahí en los expedientes, por una extraña razón cada vez que intentaba contactarse con ella, no contestaba.

-Por... por qué...

Aquí viene.

-¡¿Por qué no me lo dijiste?!- Escuché de parte de Bastian, obviamente ese grito iba dirigido a mí.

Me paré rapidamente del asiento sin mirarlo, tomé unas cuantas cosas y miré a los padres de mi pareja.

-Ya me voy, lamento no haberles dicho antes.- Dije mirandolos solo a ellos, lo que menos quería en estos momentos era tener una pelea con el Bastian en frente de ellos.

-Yo tambien me voy, les dejo el prendrive.- Dijo mi madre arreglando un par de cosas para luego intentar irse.

-No...- Murmuró Mónica.- Quedense.- Agregó mirandonos.

-Pero...-

-Gracias.- Le interrumpio la madre de mi pareja a mi madre, ella sonrió y la abrazó.

-Perdoneme por no haber logrado contactarme con usted mucho antes, debí ponerle más empeño...- Murmuró mi madre empezando a llorar junto a ella, la entendía, esta situación le afectaba como mujer. Empatizaba con su dolor.

-Tranquila...- Intentó tranquilizarla.

Miré al Bastián, él no me estaba mirando, solo miraba el piso, suspiré acercandome a él.

Me agaché levemente para mirarle la cara, estaba llorando, la verdad me extrañaria que no lo estuviese haciendo, me miró frunciendo el ceño.

-Ven.- Dijo tomandome de la mano para empezar a subir las escaleras hacia el segundo piso.

Yo solo me dejé llevar, lo más probable es que me rete por no haberselo dicho antes, me sorprendería que no.

Al llegar a la habitacion que deduzco es la suya, me empujó a la cama haciendo que me sentase para luego cerrar la puerta con llave.

Se dio la vuelta para mirarme, aún no decía nada, solo me observaba con detenimiento, luego de un largo suspiro habló.

-¿Hace cuanto lo sabías?- Preguntó, hice una mueca.

-Hace unas semanas, perdón.- Dije, él se llevó ambas manos a su cara.

-Está bien...- Murmuró, la verdad me sorprendió, creí que me iba a retar o en el peor de los casos enojarse conmigo y patearme.

-Te amo.- Dije tomandolo por sorpresa, ya que saco ambas manos de su cara de golpe para mirarme completamente rojo.

-Cállate.

-¿Desde cuando ignoras mis "Te amo"? Que frio, me duele.- Dije llevando una de mis manos a mi pecho simulando dolor en el corazón.

-Desde que me dejaste por irte con una furcia.

-¡¿Cuando pasó eso?!- Exclamé, él sonrió por unos segundos pero su sonrisa se borró de golpe apenas lo miré.

-¿Cuando? ¿Y la Francisca?

-Es mi amiga.

-Y tu ex.

-Aún así es mi amiga.

-Pero me mintió.

-¿Qué?- Pregunté sin recordar eso, el suspiró.

-Cuando paso la wea de la Cony.

-Ah, pero eso fue manipulación de parte externa.- Respondí, él se encogió de hombros.

-Igual.

-Basti...

-Ya oh, perdón. Igual se te acerca mucho, que rabia.

-Celoso.

-Infiel.

-¡¿Que wea?!- Exclamé, él soltó una carcajada de golpe, bufe.

-Perdón.- Dijo aún sonriendome.- Pocas veces dices insolencias, mish, tu boca se ha vuelto sucia.- Agregó.

-Ni te imaginas lo que esta boca sucia puede hacer, mi amor.

-¡Felipe! ¡Estamos en la casa de mi papá!

Flaite. [BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora