Capítulo 18: "¿Qué wea?"

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Bastián.

Lunes 10 de junio.

Estaba caminando por los pasillos del liceo, eran como las 9:20 de la mañana y llegué como hace cinco minutos, tocan a las 9:30 para el recreo y el impector general me hizo el meo' atao' por llegar a esta hora, me importa poco, impe culiao te paso por el pico.

A pesar de que hace unos minutos caminada sin rumbo, me empecé a dirigir hacia la cafetería, así tomaba desayunito al toque po' para estudiar con la guata llena, tamo bieeen.

Mientras me sentaba con mi tacita con leche en una de las mesas que habían, tocó el timbre pa' salir a recreo, no me apresuré en tomarme mi desayuno ya que con los cabros tenemos la costumbre de siempre venir en el recreo, nos encontraríamos igual, no hay necesidad de ir a buscarlos.

Y como si estos culiaos leyeran mi mente, aparecieron por la puerta de la cafetería con una taza de leche como la mía, también pan, pero yo no saqué esta vez ya que la Katty me dijo que trajo para mi hoy.

-¡Buena perro bastardo y la conchetumare!- Dijo el Cristián gritando como un flaite, por un momento me hizo mirar para otra parte, así haciéndome el weon, como que si no me hubiera hablado a mi.

-Perro culiao, te extrañé.- Dijo el Ruso sentándose junto a mi y abrazandome por los hombros, sonreí, culiao tierno.

-Si sé que no podí vivir sin mi, pero para tus mariconadas.- Dije riendo, el Ruso me sonrió.

Miré a la Katty que se acercaba a mi para darme mi pan, un ave pimentón, que manjar de dioses.

-¿Era para este culiao?- Preguntó el Ruso, mi hermana asintió con burla.- Puta la wea.- Agregó alejándose de mi y amurrandose como cabros chico.

-¿El Pipe?- Pregunté, igual como que quería verlo.

-No sé, pero sí vino.- Respondió el Rodrigo, al Pipe no lo veo desde el jueves, desde que hicimos eso en el baño.- ¡¿Qué wea?!- Agregó el Rodrigo mirándome sorprendido.

Qué wea.

-Basti weon, te pusiste rojo de la nada.- Murmuró el Ruso.

Mierda.

-¿Q-Qué? ¡No weon!- Dije mirando para otra parte.

-¡Si conchetumare! ¿Qué wea hiciste con el Pipe que te poni' tan rojo, ah?- Dijo el Cristián mirándome coquetamente, frunci el ceño.

-Nada weon, paren su wea.- Dije con aire molesto.

Qué vergüenza.

-¡Ay! Pipe dale weon, sigue~.- Dijo el Rodrigo con tono "caliente" parecía cualquier wea tratando de gemir.

-¡Paren!- Ya empecé a alzar la voz por la vergüenza.

-Dame más~.- Ahora gimió el Ruso mientras comenzaba a aplaudir.

-¡Ah, conchetumare!- Exclamé tapándome las orejas, con un pésimo intento de dejar de escuchar sus weas.

-¡Ay! me voy a correr~.- Murmuró el Rodrigo ahora, por la chuuuuucha.

Sentí como mi cara se calentaba cada vez mas porque los aplausos que estaba dando el Ruso los aceleraba.

-Paren su volaaaa.- Trate de hacer que pararan, creo que lloraré de la pura vergüenza conchesumadre.

-Me corrí.- Dijo el Ruso cagao' de la risa, perro bastardo.

-Me encantó, Pipe, hagamoslo otra vez~.- Murmuró el Cristián con la risa de fondo de la Katty.

-¿Hacer qué?- Escuché la voz de el Pipe, quien estaba entrando con los demás.

POR LA CONCHETUMARE.

-Uff, muchas cosas.- Dijo el Cristián mirando al Pipe tratando de poner cara caliente, pero parecía más cara de weon con diarrea.

-Chris, ¿te sentí' bien?- Dijo el Pipe riéndose, lo miré durante unos segundos.

Estuve mirándolo pegado durante unos minutos, o no se cuanto tiempo estaba mirándolo, solo miraba sus gestos mientras hablaba con los cabros, se reía o se mantenía normal, me quedaba mas pegado cuando se reía, me encantaba como se veía riendo, de pronto me miró sonrojado.

Qué wea.

-Y eso estábamos hablando po' Pipe.- Dijo el Ruso mirándolo burlesco, no conchetumare, le contaron.

-¿Nos escucharon?- Preguntó el Pipe rascándose la cabeza nerviosamente.

-¿QUÉ? !¿DE VERDAD LO HICIERON?!- Exclamó el Ruso golpeando la mesa de la sorpresa.

-Eh... Sí.- Respondió el Pipe.

-Nonononono.- Dije rápidamente, Pipe culiao, calladito te ves mas bonito.

-Me salió hasta una imagen mental.- Dijo el Rodrigo con cara de asco.

Na' conchetumare, me quiero ir.

-Uy a mi también~.- Dijo el Cristián con voz de loca, todos rieron.

-Ya, paren la wea, miren la cara del Basti.- Dijo el Ruso, todos me miraron, hasta el Pipe, cosa que hizo que me pusiera aún mas rojo, si es que se podía.

-Ya, vámonos weon.- Dije levantándome de mi asiento.

-Basti weon...- Murmuró el Cristián.

-¿Qué pasa?- Pregunté.

-¿Y te dolió?- Dijo él volviendo al webeo.

Listo, yo me voy, adiós.

Me di la vuelta para salir de la cafetería con rapidez, ignorando completamente los gritos del Ruso diciendo "Yapo Basti no te pongai así, si era bromi" cabros culiaos.

Empecé a caminar por el pasillo con apuro, no quería que ningún culiao me tratara de alcanzar o cachará pa' donde me había ido, sabía que me seguirían weando, una silueta de un weon me detuvo.

-Ah, eri tú.- Dijo él weon, lo miré con más detenimiento, el Benjamín.

Iba a ignorarlo y seguir caminando, pero me detuvo, moví mis dedos por el bolsillo en las que tenia mi mano con el celular.

-¿Sabi' donde está el Pipe?- Preguntó, me acordé que tenia que hacer como si no hablara con el Pipe.

-No, ¿porque debería saberlo?- Le respondí fríamente.

-No sé, que bueno que dejaran de hablar igual.- Dijo él con tono burlesco.

-Igual que bueno que dejaras de hacerte el weon y que te portes como de verdad eres.- Dije.

-Sí, es que cansa igual, de todas formas ya sabes como soy.- Respondió empezando a caminar hacia la cafetería.

-¿Porque volviste?- Pregunté haciendo que volviera a mirarme.

-Estaba aburrido, hasta que de pronto recordé lo mucho que me gustaba hacer sufrir a tu familia.- Respondió, eso, sigue respondiendo.

-Eri' una mierda.- Murmuré.

-Sí, imagínate lo divertido que va a ser el hacer sufrir también al Pipe, dejarlo en la mismísima mierda.- Dijo el Benjamín acercándose a mi.

-Porqué haces esto.-

-Para que quede claro que dejes de tratar de vengarte, ya ganamos, no intentes nada, si no, tú querido Pipe va a cagar.- Respondió rápidamente, frunci el ceño.

Me miró durante unos segundos con burla y siguió su camino, lo miré durante unos segundos hasta que dobló una esquina y lo perdí de vista, saqué mi mano de el bolsillo junto con mi celular para asegurarme de algo.

Efectivamente si estaba grabando, menos mal lo puse en acceso directo, sonreí mientras detenía el grabador de voz.

-Ay dios... Trataste de detener cualquier tipo de venganza sin pensar que tú mismo la empezaste, que atento de tu parte.- Murmuré mirando a la dirección a la que él se había ido.

Reí por ultima vez y retomé mi camino.

Flaite. [BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora