Capítulo 32: Te amo.

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[Si hermano, wea sexual, ando en otra y de verdad quería traer algo bonito, caliente y chistoso. Disfrutan.

-Ann.]

***

Bastian.

A que no creerán donde nos encontramos, en una habitación de la casa en el primer piso, no sé, parece que aquí guardan las weas pal' verano.

Se preguntarán, ¿cómo llegamos a este punto? La verdad ni yo lo sé, sólo sé que tengo al Pipe acorralado contra la puerta y yo estoy de rodillas frente a su pantalón, por lo que se los desabroche rápidamente para después bajarle el bóxer.

Cuando estaba a punto de meter su pico en mi boca escuchamos la puerta principal abrirse, los demás habían vuelto.

-No están aquí.- Reconocí la voz de mi hermana.

Él también la reconoció, quiso alejarme de su miembro pero lo detuve metiendolo de golpe, subiendo y bajando, sentí la mirada fija del Pipe en mi, no lo miré.

-Basti...- Dijo en un jadeo intentando que me detuviera, lo miré mientras aumentaba la velocidad, él se restregó la cara con una de sus manos.

Me empezó a tocar el pelo, como aguantando las ganas de tirarmelo y lo agradecía igual, soy delicado de pelo weon.

-¿Se habrán arreglado?- Escuché la voz de la hermana del Pipe.

Chuuu, imagínate.

Empecé a chupar con más fuerza, escuché como mi mino ahora suspiraba con fuerza.

-Yo creo, entonces donde estarán.- Dijo el Ruso, empecé a masturbarlo mientras chupaba, porque no llegaba a meterlo completo.- Calmao, los voy a llamar.- Agregó, reí mentalmente.

Miré al Pipe y este estaba pálido, me intentó alejar otra vez pero nuevamente fue en vano, me daba risa ver como se ponía, ni cagando iba a parar.

De pronto mi celular empezó a vibrar en mi pantalón, lo saque, contesté mientras dejaba de chuparle el pico y empezaba a masturbarlo.

-¿Que pasa?- Pregunté en un tono claro pero no se escucharía afuera de la habitación.

-¿Donde están, hermano?- Preguntó el Ruso, se escuchaba muy cerca de la habitación.

-Por ahí.- Respondi empezando a chupar ahora sin hacer ruido.

-¿Se arreglaron?- Preguntó nuevamente.

-Sí.- Respondí mirando al Pipe mientras lamía levemente la punta.

Al hacer eso noté como la cara de mi mino se volvía roja, me llegaba a dar ternura mirarlo así.

-Buena.- Dijo mi mejor amigo.- Ya pero donde están po'.- Agregó, sonreí.

-En una habitación, ¿podi' sacar a todos de la casa, porfa'?- Dije sinceramente, miré al Pipe quien no se le podía notar mas avergonzado.

-Conchesumadre...- Murmuró el Ruso entre risas, lo cual hice un sonido chupando lo suficiente fuerte como para que se escuchara en el celular.- ¡Bastian weon!- Agregó, me lo saqué de la boca riendo.

-Ya po'.- Dije.

-Ya ya...- Dijo él cortando y diciéndoles a todos un drama para que salieran todos de la casa, incluido él.

Sabía que el Ruso iba a ayudar, además de ser mi mejor amigo, le he soportado weas peores y le he ayudado en weas peores, asi que piola.

Dejé el celular en el suelo, iba a continuar con mi trabajo pero el Pipe me alejó de él a la fuerza, me paró y me puso contra la puerta, espaldas a él.

-Te gusta hacerme sufrir, Bastian.- Dijo él bajandome los pantalones hasta la rodilla y empezando a tocarme.

Que wea, este culiao tiene doble personalidad.

Empezó a rozarse contra mi, hasta a veces pegarme con su pico, la wea sucia, me sentía actor porno pero con el pico chico.

Na' si no la tengo tan chica, está pasable, hasta es bonita y empe...

-¡Ah!- Solté sin querer, no esperaba que el Pipe me la metiera de golpe.

Y empezara a moverse, hasta me llegaba a sorprender que no me doliera, porque si comparamos mi pico con la tula del Pipe, no hay por donde ganar, que chucha.

Empezó con estocadas lentas pero profundas mientras me masturbaba con una mano y con la otra me tocaba el torso y la cintura por debajo de la polera.

Yo intentaba retener mis gemidos y taparme la boca, sabía que eso le iba a molestar, y yo no dejaría pasar un momento perfecto para molestar a mi Pipe.

-Bastian.- Dijo él contra mi oreja mientras la mordía y la chupaba.

No quise responder, sabía lo que planeaba, en el momento que soltara una mísera palabra me haría gritar.

-Bastian.- Repitió soplando un poco mi nuca y haciendo marcas en ella.

-Q-Que...-

Y así pasó, empezó a moverse mucho más rápido mientras me tomaba las manos por mi espalda con solo una de sus manos y con la otra seguía masturbandome.

Yo definitivamente ya no podía soportar mis gemidos ni mis gritos, lo había logrado, había logrado hacerme gritar como perra.

-¿Te gusta?- Preguntó.

Me hubiera reído porque siempre me causaba risa que en las pornos siempre preguntaban lo mismo, creía que la wea era terrible matapasiones, bueno, no lo es tanto si lo dice el Pipe, hasta me calentaba.

-Bastian, no te conviene molestarme.- Dijo en un tono demandante, mish, que wea se cree esta cagá.

-M-Más ra-rápido.- Dije ignorando sus palabras, él se dio cuenta.

-Te hice una pregunta.- Dijo él manteniendo el mismo vaivén de antes.

No respondí, lo que hizo que me diera una estocada dura que me hizo tocar el cielo pero a la vez me caí de hocico porque salió de mí.

-¿Q-Que haces?- Pregunté tratando de regular mi respiración.

Él no respondió pero escuché como empezaba a subirse el pantalón, lo cual hizo que estuviera alerta.

-M-Me encanta, amor. No me puedes dejar así.- Dije mirándolo por encima de mi hombro aún a la merced de él.

Él seguía sin moverse, pareciera que de verdad no iba a seguir, aunque su cara cambió al segundo después de que yo mismo me abriera el trasero para demostrar que de verdad quería que volviera entrar en mí.

Él sonrió y así lo hizo, empezando al momento con estocadas rápidas, dándome en el gusto, llegaba a levantarme levemente de donde estaba, y así siguió hasta que me corrí y él dentro de mí.

-Bienvenido al mundo de SIDA.- Dije con un tono de risa para que notara que era una broma, él al parecer lo notó por lo que rió contra mi nuca.

-Te amo.- Dijo él.

-Yo también te amo.- Respondí, él se enderezo para mirarme y me besó.

Flaite. [BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora