Broma 1

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Capítulo Extra – Guerra de Bromas: Nivel Principiante

(Porque todos los desastres empiezan con una botella de agua)

Narra Ami:

Todo empezó con una botella.

Una maldita botella de agua.

El inicio de toda guerra estúpida y gloriosa al mismo tiempo.
Porque sí, la paz entre MinJun, SangHo y yo duró lo que tenía que durar: nada.

Todo comenzó esa mañana, cuando SangHo me abordó en el pasillo con esa sonrisita que solo tiene cuando está a punto de cometer una idiotez monumental.

—Tengo una broma. Una sutil, chiquita. —Me dijo, levantando su botellita de agua como si fuera un trofeo.

—¿Y esta vez no implica incendios ni demandas escolares? —le respondí, con el ceño levemente elevado.

—Confía en mí.

Eso era justo lo que más me preocupaba: confiar en SangHo.

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[Escena 1 – La botella asesina]

Nos escondimos a un lado del casillero.
MinJun venía caminando, como siempre, con esa cara de “estoy harto de ustedes pero me aguanto porque soy maduro”.
Spoiler: no lo es tanto.

SangHo se acercó con voz de víctima.

—MinJun, ¿me ayudas un segundo?

—¿Qué pasó ahora?

—Creo que hay un bicho dentro de mi botella de agua. Pero no lo veo bien. ¿Puedes revisar?

MinJun lo miró con escepticismo, pero se la tomó en serio. Literal.

Tomó la botella, la giró un poco, la levantó…
Y justo cuando acercó la cara para ver bien por el pico...

¡PSSSHHHHHHH!

SangHo apretó con todas sus ganas el envase blando, y un chorro de agua le fue directo a la nariz y los ojos.

Yo estaba cerca y juro que vi la gota estallar en cámara lenta.

—¡¿PERO TÚ ERES IDIOTA O QUÉ?! —gritó MinJun mientras se limpiaba la cara como si acabara de salir de una ducha sin previo aviso.

—¡El bicho sigue adentro! —respondió SangHo, como si fuera lo más lógico del mundo.

Yo no pude evitarlo.
Me eché a reír con tanta fuerza que un profesor salió a ver qué pasaba.

—¡Deberías salir en una de esas cuentas de bromas en Instagram! —le grité.

MinJun nos fulminó con la mirada, empapado, indignado y peligrosamente tranquilo.

La guerra estaba oficialmente declarada.

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[Escena 2 – El día que el suelo me besó el trasero]

Pasaron unos días.

Yo ya estaba confiada, en modo reina.
MinJun no había dicho ni hecho nada.
Eso debería haberme preocupado.

Pero no.
Yo, feliz, campante, egocéntrica.

Llego al salón y ahí está él.
Sentado justo detrás de mi pupitre, como si fuera un día cualquiera.
Con una sonrisa educada.

Demasiado educada.

Lo miré con desconfianza.

—Hola, MinJun…

—Hola, Ami.

Me senté en la silla…
o intenté sentarme.

Justo en el momento exacto en que estaba por dejar mi trasero descansar, sentí cómo la silla desaparecía debajo de mí.

MinJun la había empujado hacia atrás con precisión quirúrgica.

¡PLOF!

Me caí al suelo.
Sin elegancia.
Sin dignidad.
Sin piedad.

Y el salón entero explotó en carcajadas.

—¡Parece que a alguien se le bajó el ego a la altura del piso! —gritó SangHo entre risas.

MinJun me ofreció la mano para ayudarme a levantarme, con una sonrisa que gritaba “te la debía”.

—¿Estás bien? —preguntó.
—¿Te ayudo o vas a demandarme por maltrato psicológico?

Me levanté con dignidad fingida y le dediqué mi mejor sonrisa.

—Tú empezaste esto —le susurré.

—¿Yo? Solo estaba jugando.

Fin del primer round.

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[Epílogo del caos]

SangHo y yo nos reunimos al recreo para planear la siguiente jugada.

—Eso estuvo bueno —le dije.

—¿Lo de la botella o lo de tu trasero contra el suelo?

—Ambos. Pero ya no podemos quedarnos atrás.
Esto recién empieza.

Chocamos los puños.

La guerra de bromas estaba oficialmente en marcha.

Tu Aroma <En Proceso>Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora