Ami POV
—No tenías por qué ayudarme a recoger los libros, SangHo. —Le lancé una sonrisa amplia, sincera, de esas que últimamente me nacen casi sin darme cuenta. Cada día siento más aprecio hacia él. No sé de qué manera este flacucho se coló en mi sistema… pero ahí está, instalado y cómodo, como si siempre hubiese pertenecido.
<Él es el único humano que me ha demostrado ser diferente, el único que me hace no perder la fe en la humanidad. El único que vale la pena.>
El resto, no. El resto solo merece sufrir. Y MinJun, más que nadie.
—Eres muy delgada, Ami. —Tae recogió dos libros del montón con torpeza, como si fueran ladrillos de plomo. —Y ahora que no tienes tu habilidad de fuerza, te ves frágil. Temo que se te hagan pesados.
<Awww, qué adorable.>
La realidad era otra: aunque hubiera perdido esa habilidad, seguía siendo mucho más fuerte que un humano promedio. Pero dejé que me ayudara; al final, a veces es más fácil sonreír y dejar que alguien crea que te protege, aunque en el fondo sepas que no lo necesitas.
—No hace falta… —Empecé a responder, cuando un fuerte golpe me tiró al suelo de espaldas. El impacto en el trasero fue tan doloroso como humillante.
<¿Qué mierda acaba de pasar?>
Levanté la vista con furia mientras sobaba la zona adolorida, y me encontré con una chica de pie frente a mí. Sus manos temblaban, y en una de ellas sostenía un cono vacío de helado. Mi mirada siguió el rastro pegajoso hasta terminar en mis zapatos. Costosos, impecables… hasta ahora. Allí estaba, la bola de helado derritiéndose en el cuero como una burla al mundo entero.
<En el suelo. Dolorida. Y encima sucia. ¡SU-CIA!>
La cólera me recorrió como electricidad. Me puse de pie lentamente, dejando que mi figura impusiera respeto, que mi mirada la atravesara como un cuchillo. No necesitaba palabras para decirle cuál era su lugar. Ella, una insignificante humana. Yo, alguien muy por encima de su nivel.
Me observó aterrada. El miedo en sus ojos me dio una punzada de satisfacción.
—Lo siento mucho. —balbuceó. —Mi intención no fue…
—Lámelo. —Suelto con frialdad, como si pronunciara la sentencia más natural del mundo.
El rostro de la chica se transformó en puro espanto. SangHo, en cambio, me miró decepcionado, y sentí su juicio clavarse en mí más doloroso que el golpe en el suelo.
<Tal vez me estoy pasando un poco…>
Pero no retiré mis palabras. Porque aunque quisiera suavizarme, aunque quisiera demostrar que soy “diferente” cuando estoy con Sang, la verdad es que en el fondo sigo siendo la misma: orgullosa, arrogante y con desprecio por los humanos. Esa es mi esencia, y luchar contra ella es como intentar detener la marea con las manos.
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Namjoon POV
¿Se puede ser más feliz? Sí. Claro que sí. Pero ahora mismo porto una sonrisa de satisfacción difícil de borrar.
Todavía siento el sabor de mi victoria reciente contra ese flacucho insignificante, MinJun. No dejo de maquinar formas de humillarlo, de hundirlo un poco más bajo cada día. Porque él se atrevió a acercarse a lo que es mío.
<Ami.>
La sonrisa se me borra en cuanto pienso en ella. Dicen que uno siempre quiere lo que no puede tener. Y es verdad. Mi consuelo es que si no va a ser mía, tampoco será de nadie. En nuestro mundo, nadie es más digno que yo de estar a su lado, y su padre lo sabe. El Sr. Winsther jamás me habría entregado esa foto si no esperara que yo pusiera las cosas en su lugar.
Esa foto…
Ami besando a otro. Ami, con esos labios que nunca me ha dejado probar. Ami, entregándole lo que me pertenece a alguien que no vale ni una fracción de lo que soy.
Desde ese instante supe que la guerra estaba declarada.
“Estoy aquí por Ami, ella es mi prometida.”
Esas fueron mis palabras frente a MinJun. No necesité más para verlo hundirse en silencio, y cada segundo de ese recuerdo me llena de un fuego delicioso. Porque no hay victoria más sabrosa que la que se gana con pocas palabras.
Las órdenes de mi futuro suegro fueron claras: la mala hierba se arranca de raíz. Y eso pienso hacer. Encargarme de MinJun hasta que no quede rastro de él.
Pero tengo mis propios planes, más allá de cumplir con el Sr. Winsther. Proyectos con Ami. Con nuestro futuro.
Mientras camino por los pasillos de esta escuela plagada de humanos, mi habilidad se abre como un abanico invisible. Los pensamientos de todos me alcanzan como un murmullo constante:
“Es tan guapo…”
“Ojalá me mirara…”
“Dios, ¿cómo puede existir alguien así?”
Las chicas suspiran, los chicos me envidian. Y yo me alimento de eso, porque nada refuerza más mi ego que escuchar, literalmente, lo insignificantes que son los demás frente a mí.
Pero hay algo que me frustra: Ami. Sus pensamientos son esquivos, borrosos, imposibles de atrapar. Es como si una barrera natural me impidiera leerla por completo. Y eso solo hace que la desee más, que me obsesione más. Porque nada irrita más a un depredador que una presa que se resiste.
Mi sonrisa regresa. Ella será mía, de un modo u otro. Si no por amor, por poder. Si no por elección, por obligación.
El Sr. Winsther me dio la orden, pero yo ya tenía la decisión tomada mucho antes. Ami no lo sabe todavía, pero su destino está entrelazado con el mío.
Y a MinJun… lo voy a destruir.
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Tu Aroma <En Proceso>
RomanceDicen que el amor verdadero huele a flores, a calma, a hogar. El de ellos... huele a sangre. Ella no es una vampiresa cualquiera. Es un arma, un secreto andante, una enemiga pública con el alma rota y las manos manchadas. Y él... es humano. Inocente...
