Doy un último vistazo a mi atuendo en el espejo de mi estrecho armario.
El vestido granate se ajusta demasiado a mi figura e incluso es algo pequeño para mi gusto, pero debo dejar a Harry con la boca abierta cuando me encuentre disfrutando de la fiesta que me ha ocultado por razones desconocidas.
No quiero sacar conclusiones equivocadas mientras me pongo los zapatos de tacón porque me prometí a mí misma dejar de suponer cómo Harry actuaría y confiar algo más en él, aunque estoy haciendo un gran esfuerzo.
Suelto mi cabellera, ahora lisa, y la dejo caer sobre mi cintura antes de retocar un poco mi pintalabios y coger mi bolso.
Salgo en seguida de mi pequeño cuarto y camino rápidamente hacia mi coche, ya que llego bastante tarde a recoger a Jared y él es muy puntual siempre.
Cuando aparco enfrente del bloque de pisos en el que él comparte piso con un par de chicos más, reviso mis mensajes y no encuentro ninguno de Harry, eso quiere decir que está "ocupado" en su fiesta.
-Wow. Estás realmente impresionante, es decir, no es tu estilo pero te ves más sexy que nunca- Me alaga Jared cuando entra en el asiento del copiloto vestido con un polo rosa palo y unos vaqueros cortos.
-Tú también estás muy guapo- Le alago y paso una mano por su pelo engominado.
-¡Déjate de piropos y cuéntame!¿A qué viene esto?¿Dónde vamos?
-Vamos a la fraternidad- Afirmo y hago sonar el motor antes de arrancar sintiéndome una mujer fuerte y poderosa.
-¿Qué?¡Espera!¿Nos han invitado? Fue Harry, ¿verdad?¡Él es genial!¡Cuando llegue pienso ir a...!
-No fue Harry- Digo con la mirada en la carretera- De hecho, Harry no sabe que voy.
-¿Vamos a colarnos?- Pregunta con los ojos muy abiertos.
-No, es decir. Nos han invitado. Emma me lo ha dicho esta mañana.
-¿La capitana del equipo de animadoras?¿Emma?¿Hablas de...?
-Sí. Tuvimos una charla esta mañana y me dijo que estábamos invitados a la fiesta.
-¿Emma te ha invitado a espaldas de Harry?
-Algo parecido- Respondo y conecto la radio- ¡Vamos a pasarlo en grande!
-¡Sí!¡Fiesta!¡Fiesta!
Canturreamos un par de canciones antes de aparcar justo enfrente de la fraternidad.
Estoy más nerviosa que nunca, aunque por alguna razón me siento muy segura de mí misma subida en estos taconazos a los que jamás me había enfrentado antes.
La música retumba en mis oídos desde el momento en el que salgo del coche y a juzgar por los jóvenes borrachos que bailan en el jardín exterior, la fiesta ya ha empezado y ambos nos miramos emocionados antes de caminar hacia las puertas de la gran fraternidad para entrar a nuestra primera fiesta universitaria.
El interior está lleno de luces, humo, música, alcohol y mucha, mucha gente. Por no hablar del pegajoso ambiente cálido que nos rodea.
Nos abrimos paso hacia una pequeña barra de bar en la que rellenamos dos vasos rojos de plástico, como en las películas, de un líquido rosa que tiene sabor a cereza. Bebo el mío rápidamente para ayudarme a mover mis caderas rítmicamente antes de servirme otro.
No puedo evitar mirar hacia todos lados con la esperanza de encontrar a Harry o más bien de que él me encuentre a mí. Después de todo en eso se basa mi plan, en que él vea que yo también puedo ir a fiestas que no necesita ocultar.
Jared y yo bailamos como si no hubiese un mañana antes de que él comience a filtrear con un chico bastante mono. Cuando relleno mi vaso por tercera vez y saludo al quinto desconocido, mi compañía y pudor han desaparecido.
Oficialente me encuentro sola además de borracha y me siento completamente fuera de lugar a medida que pasa el tiempo.
-¡Has venido!- Exclama una chica pelirrosa con las mejillas demasiado encendidas.
-Ehmm... sí- Respondo con el ceño fruncido.
-Perdona, no sabes quién soy, ¿verdad?
-Sinceramente no- Grito por encima de la música- He bebido demasiado.
-Mi nombre es Olivia- Se presenta- Fui yo quién te invitó a la fiesta aunque Harry dijo que no vendrías.
-Pues... ¡aquí estoy!
-¡Sí!- Vitorea y ambas bailamos.
-Por cierto, ¿has visto a Harry?- Pregunto curiosamente.
-Quizá esté sentado en el salón, ese cabron siempre anda sobrio.
-¿Podrías llevarme? No creo que yo sola pudiera llegar hasta allí.
-¡Claro que sí! Espera, voy a avisar a mis amigos.
-Genial- Respondo y sonrío antes de rellenar mi vaso por cuarta vez.
Olivia, sus trenzas rosas y dos tipos bastante altos aparecen a los cinco minutos. Ambos se presentan, son Hunter y Caleb, o Caleb y Hunter, no estoy segura. Sea como sea, uno de los chicos va a mi clase de Botánica.
-¿Lista?- Pregunta la voz aguda de mi nueva amiga.
-Claro- Respondo arrastrando las sílabas lentamente.
Me apoyo en uno de los chicos para encontrar mi equilibrio mientras caminamos hacia el gran salón por lo que parece una larguísima media hora.
Cuando llegamos, diviso a Harry hablando con una chica morena sentados en el sofá y él la abraza antes de reírse.
El estómago se me revuelve con agresividad y tengo que pararme si no quiero vomitar aquí en medio.
Se forma una nebulosa de preguntas en mi cabeza y el oxígeno abandona mis pulmones. Podría desmayarme en cuestión de segundos.
-¿Estás bien?- Pregunta el que creo que es Caleb, ya que me suena bastante de clase, aunque en este momento no pueda pensar demasiado en ello.
-Necesito ir al baño- Respondo antes de tapar mi boca con mis manos.
Caleb toma mi muñeca y sale corriendo hacia el baño más próximo donde me indica que me siente en las baldosas frías del suelo y me ayuda a deshacerme de todo el alcohol que he ingerido por el inodoro.
Me limpio los labios con un trozo de papel higiénico y Caleb moja mi nuca con agua fría.
-¿Mejor?- Pregunta y coge mi cara entre sus manos- ¿Quieres que llame a Harry? Deberías irte a la cama.
En ese instante, como si hubiese oído su nombre, se abre la puerta y aparece un Harry bastante confundido que toma a Caleb de su camiseta gris para estamparlo contra la pared.
Tapo mis oídos al oír sus gritos furiosos y ni siquiera puedo distinguir nada de lo que grita airadamente antes de hacerme una pelota asustada en una esquina del asfixiante baño.
Es sorprendente la intensidad que aporta el alcohol a mis sentimientos, aunque preferiría que no lo hiciese también con mi maldita ansiedad.
