10.

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Aquella noche se había vuelto agotadora después de que ambos habían liberado el estrés pasandola mas que bien uniendose al cuerpo del otro. Llenando la habitación de sonidos obsenos, sudor en sus cuerpos y pasión.

Finalmente, ambos habían caído dormidos uno junto al otro sobre la cama del castaño. Y durante la mañana siguiente fue el dueño de la casa quién despertó primero.

Restregando sus ojos se giró para ver al mayor durmiendo boca abajo con la sabana sólo cubriendo su voluminoso trasero. JeongHan lo admiro unos segundos mas antes de levantarse y empezar a vestirse.

En la sala aún estaban el abrigo y la camisa de Seungcheol junto a su playera. Por lo que antes de juntarla guardo las copas de cristal y el vino. Su teléfono sonó con una llamada entrante de un numero privado y supo perfectamente de quien se trataba.

—¿Diga?

—Necesito que vengas a casa. Mi padre quiere hablar contigo, tiene una nueva tarea para ti... —Minghao habló con tranquilidad, como si no supiera que clase de tareas tenia su padre para el mayor.

—¿Tiene que ser ahora? Estoy algo ocupado...

—¿Ocupado tu? ¿Un domingo a las nueve de la mañana?  —rió sin creerle.

—Hay un chico en mi casa —rodó los ojos.

—Oh, vaya, que cochino eres —bromeó.

Mientras hablaba por teléfono, el sicario se dedicó a juntar la ropa del suelo, pero al momento de levantar el abrigo de Seungcheol vio como un objeto caía al suelo y se quedó paralizado.

—Bien, pero diles que vengan por mi, mi camioneta decidió... —se interrumpió al ver que aquello que había levantado del suelo era una placa policial— morir  —concluyó casi sin voz.

—De acuerdo, luego te enviaré un mensaje con la hora en que irán por ti —informó.

—De acuerdo... Adiós.

JeongHan cortó la llamada sin darle tiempo al otro a despedirse.

"De todos los tipos con los que podías liarte... Vienes y te acuestas con un policía. Pero si eres imbécil" JeongHan pasó una mano por su cabello con frustración y suspiró.

—¿Qué haces con eso?

La voz ronca del Seungcheol recién levantado hizo que JeongHan volteara asustado a verlo. Allí estaba él, con su pantalón puesto buscando su camisa y encontrándose con el castaño con su ropa en la mano.

—Ah, nada, quedo tirado en el suelo desde anoche —sonrió, entregándosela—. No me dijiste que eras policía  —comento, sonriendo—. Me gustan los policías...

JeongHan le guiño el ojo y se dio la vuelta para acomodar las mantas que él había dejado en él sofá antes de ir a cenar.

"Imbécil, imbécil, imbécil" se repetía en su cabeza.

—Iba a decírtelo y justo llegó la comida, ambos nos distrajimos —se encogió de hombros con una sonrisa, poniéndose la camisa y dejándosela sin abotonar.

—Seungcheol, ¿que hay de malo con mi tatuaje? —preguntó, con mirada curiosa.

—¿Sabes lo que significa? —preguntó, viéndolo negar rotundamente—. Es el símbolo de la mafia china... No tiene nada de malo, te queda muy bien, de hecho —le sonrío—. Solo que me asuste, creí que eras parte de ellos...

—Dios, no sabía eso —dijo con total sorpresa—. Quédate tranquilo, no lo soy... si hubiese sabido que significado tenía no hubiese aceptado. Voy a matar a mis amigos, malditos inútiles.

The Dark Angel (JeongCheol)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora