-Ah, Jazmín, para, para- la risa de Flor se oía sin cesar en aquella habitación, en la cual se respiraba un aire repleto de felicidad, amor y mucho... Pero mucho sexo
-¿Por qué?- dijo Jaz risueña saliendo de debajo de las sábanas -Si sabes que te encanta- dijo volviendo a meterse debajo de las sábanas y volver con lo que recién estaba haciendo
-Mmm... Sí... Ah, pero es que creo que esto es ilegal- gemía aferrándose a las sábanas
-El qué?- río Jaz dejando por unos segundos los pechos de la morocha
-Sentir tanto placer en una sola noche-
-Mmm...- gimió acercándose a su boca -Pues si es ilegal yo quiero que encierren desde ya... No pienso parar de hacerte sentir así ... Te voy a hacer el amor toda la vida- y cerró el espacio que había entre ellas
A pesar del agotamiento que ya era visible en sus cuerpos, el deseo en ellas no se iba. Tal parecía que se trataba de aprovechar al máximo, como si esta fuera su última oportunidad de amarse.
Los besos de Jazmín comenzaron a descender por el cuerpo de Flor, hasta llegar al centro de este y sintió en cuerpo de la chica temblar al hacerlo. La miró por un instante y sonrió al ver el deseo que se veía reflejado en su cara.
-¿Aún tenés ganas?- dijo Flor con un tono un tanto burlón
-De ti... Siempre, bebé- y se sumergió en un profundo beso
Horas más tarde ya era casi medio día, cuando decidieron que era hora de comenzar el día. Ambas tenían que trabajar y dejar ese mundo que se habían construido para volver al mundo real. Un mundo en el cual ambas tenían obligaciones.
Aprovechando que Lucía estaba en el trabajo, las chicas decidieron desayunar a su aire. Ambas estaba en ropa interior y Flor alimentaba a su chica, la cual estaba sentada en la mesada, derretida ante cada caricia de la morocha.
Pov Flor
Sinceramente nunca pensé que llegaría este día. Este día en el que por fin sentía a Jazmín mía. Tan mía como nunca había sentido a nadie.
Mi corazón se derretía de tan solo verla ahí, tan adorable como siempre con esa sonrisa y semidesnuda con sus pies colgando sentada sobre mi mesada.
Llevaba puesta una de mis remeras, la cual le quedaba pequeña, pero perfecta para mi vista. Mentiría si les dijera que no escogí esa remera con un claro propósito.
Sus nalgas asomándose por aquella remera era la cosa más excitante que había visto en mi vida.
-¿Hoy qué haremos?- dije y al parecer la saqué de sus pensamientos
-¿De qué?- encogió los hombros y le dio otra mordida a su tostada
-Debemos ir a trabajar, ¿no?-
-Noooo- se quejó como una nena -No, no, Flor. No quiero... Quiero quedarme acá con vos- dijo y se aferró a mi cuello
Debo admitir que aun no me adaptaba del todo a esta parte infantil de Jazmín del Río, pero me encantaba al igual que su faceta de mujer dura.
-Y yo, bebé. Pero ambas sabemos que no puede ser así... Debemos ir a trabajar-
Jaz rodó los ojos de una forma muy divertida y se levantó de la mesada con cara de pocos amigos.
-Ok, ok... Vamos a trabajar- dijo queriendo caminar hacia el cuarto
Pero al ver su trasero menearse de esa forma tan sensual al comenzar a caminar no pude contenerme y la tomé del brazo halándola hacia mi cuerpo.
-Mmm.... Pero que tengamos que ir no quita que no podámonos divertirnos antes, ¿vos que crees? – le susurre de manera sensual rozando sus labios. Pude notar como sus ojos se tornaron oscuros, indicando su estado de excitación. ¡Bingo!
Sin decir una sola palabras y dejándose llevar por ese deseo carnal que solo yo provocaba en ella me tomó por los muslos, haciéndome subir sobre su cuerpo y enredando mis piernas en sus caderas.
-Ahhh- gemí al sentir sus uñas sobre mi trasero y sin separar su boca un segundo de la mía comenzó un vieje que sabía exactamente hacia donde nos llevaría.
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Labios Compartidos (Flozmín)
FanfictionEl amor es el sentimiento más loco del mundo. Hace que comentamos locuras y nos olvidemos de lo qué es correcto o lo que no. Cuando encontramos a esa persona que nos hace perder la cabeza lo sabemos en el instante, pero... Qué pasa cuando esa person...
