Capítulo 42 "Qué cambió?" (parte 2)

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POV Jazmín
Me separé lentamente de su cuerpo, se veía tan frágil, tan vulnerable… tenía miedo… lo sabía. Temía a que de vuelta me volviera a arrepentir de lo nuestro como ya tantas veces había hecho en el pasado. Pero sinceramente si ella pudiera leer mis pensamientos, ver lo que hay dentro de mi corazón en estos momentos… desaparecería ese miedo para siempre… la amo. La amo con toda mi alma… sinceramente no sé si es correcto o no sentir esto, pero me da igual… lo único que quiero es estar a su lado… amarla y que ella me ame.
-Shhh… No llores- dije mientras secaba con delicadeza sus lágrimas –No tienes por qué llorar…-
-Jaz… si vos no querés se…- decía en un hilo de voz
-No me arrepiento de nada, Flor- le interrumpí y por lo visto di en el clavo, pues ella me miró confundida y un tanto impresionada. Debió pensar que era una especie de bruja con la capacidad de leer sus pensamientos. Y puede que sí, pues no sé cuál es la verdadera causa pero desde el día uno Florencia Estrella fue un libro abierto para mí
Conocía sus gestos, sus caras, sus sonrisas… todo… era como si adivinara cada cosa que por su loca cabeza pasara… y amaba esto… amaba conocerla tan bien.
-¿No?-
-No, sé que últimamente te he demostrado lo contrario… pero cuando tomo una decisión no hay nadie que me haga arrepentirme… y la decisión que tomé anoche no es la excepción… Te amo, Flor- y sujeté sus mejillas con fuerza para dejar un leve beso en sus labios
-Yo también te amo…- dijo volviendo a dejarme un beso
-Sé que es egoísta esto que te voy a pedir… pero ¿Quieres escucharme?- ella me miró confundida –Necesito hablar con alguien…- susurré y ella asintió lentamente

POV Flor
Nos acomodamos en aquel sofá de cuero que decoraba la oficina de Jazmín. Debo admitir que me encontraba demasiado nerviosa, no tenía ni idea de lo que quería hablarme pero sin duda era de algo serio… me lo decía su cara, su  mirada, sus gestos…
-Vení- dijo señalando un espacio más cercano a ella
Yo seguí su orden y me senté a una distancia en la que casi podía sentir su respiración. Me parecía increíble el cambio. Hace unos días estar a esta distancia de ella me provocaban unos temblores y calores que no podía controlar, y el nerviosismo se apoderaba de mi cuerpo. Hoy esos calores y temblores no han cambiado, pero no estoy nerviosa… al contrario, tenerla tan cerca provoca en mi una paz sin igual.
-¿Estás segura de qué quieres oírme?- dijo con una voz un tanto quebrada
-Estoy segura de que te quiero contener- aseguré y sus ojos se iluminaron
Sin decir una palabra se dejó caer sobre mi regazo, acomodando su cabeza en ese lugar sobre mis muslos, y dejando caer su pelo colorado como cascadas por ellos.
-Todo empezó cuando estaba en la secundaria…- ¡Mierda! ¿Me va a contar su historia con Elena? ¡No! ¡Flor, sé fuerte! –Nos conocimos en el primer día de curso y nos hicimos amigas… ella era tan… dulce… tan bella… creo que fue amor a primera vista- ¡No, no, no! ¡Por favor, aguanta, corazón! –Aún recuerdo el día en que me besó por primera vez, sí, fue ella, porque si llega a ser por mí aun estuviéramos jugando a ser buenas amigas…-
Tragué en seco y retuve una lágrima que amenazaba con salir de mis ojos
-Después de ese beso vinieron más… y cuando me vine a dar cuenta ya estábamos viviendo juntas… Yo fui quien le propuse matrimonio… Todo era perfecto… hasta- el brillo que había en sus ojos desapareció de golpe y su cuerpo se tensó
-¿Jaz?-
- Fue la mañana de un miércoles en abril de hace dos años… yo… yo hacía mucho tiempo que me había… que la había desatendido debido a mi trabajo… no éramos las mismas, pero yo no me quería dar por vencida- tragó en seco y yo acaricié su flequillo para animarla a continuar –Esa mañana no fui al trabajo, quería darle una sorpresa, así que fingí irme para luego volver con el desayuno, pero… ¡Mierda!- se llevó las manos a la cabeza. Se veía realmente dolida
-Jaz, ¿Qué pasó?-

Esa mañana de abril:
Una ilusionada Jazmín regresaba de comprar dos café y magdalenas para su chica. Sabía justo lo que le gustaba, y quería darle una sorpresa. Quería remediar sus errores esa mañana, demostrándole que la seguía amando.
Sin hacer ruido fue hacia la cocina, donde montó todo en una bandeja, seguramente su chica seguiría dormida.
Estaba a pasos de la habitación que compartían desde hacía años cuando un sonido conocido la hizo detenerse en seco. Lo conocía, ese sonido lo conocía mejor que nadie, debido a que lo había escuchado durante miles de noches
-¡Sí, Dios! Mmm- gemía Elena sin parar
En ese momento el mundo de Jaz se detuvo ¿Qué mierda pasaba? Aún en un estado de trance la colorada comenzó a caminar hacia la habitación, y la entreabrió un poco para confirmar sus sospechas.
Ahí… en su cama… alrededor de sus sábanas… se encontraba Elena cabalgando sobre un chico, pero no cualquier chico… era… era su hermano


No supe que decir, todo era demasiado fuerte. ¿Elena la había engañado? ¿Y con su hermano? Miles de incógnitas pasaron mi cabeza, pero una reinó sobre todas ellas ¿Si le había hecho tanto daño… por qué volvió con ella? ¿Qué la ataba a Elena?

Labios Compartidos (Flozmín)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora