Hace cinco años atrás…
Estaba confundida, agobiada… todo había sucedido muy rápido. El nacimiento de mi hijo, la partida de Flor, la enfermedad de Elena… dios, al enfermedad de Elena
¿Cómo puede ser posible que alguien tan joven tenga que pasar por esto?
Hace solo dos días que lo sé y me siento morir…. ¿Qué voy a hacer sin ella? ¿Cómo voy a criar al peque yo sola?
Elena había sido diagnosticada de cáncer de mama hacía una año, ya tenía sospechas de estar enferma de tiempo atrás… pero nunca había dicho nada, por eso había decido tener un bebé… por eso me había elegido a mí para ser su madre. Sabía que si sus sospechas se confirmaban y ella enfermaba… y moría… yo cuidaría de ese pequeño.
¨Mi último regalo¨ así dijo cuando se refirió a Mateo, y yo la entendí… en cierta forma cumplía nuestro sueño.
Todo era demasiado… por lo que fui a un bar a despejarme un poco, pero en vez de eso me sentí más agobiada. Pude ver un montón de chicas coqueteándome, y chicos también, obvio, pero no tenía mente para ni siquiera hacerles caso.
Ya iba por mi quinto trago cuando sentí a alguien sentarse a mi lado. No, otro baboso
Me giré dispuesta a mandarlo a la mierda, pero al hacerlo me quedé helada
-Mariano…- dije confundida
De esa forma nos encontramos de nuevo, pero esta vez hice las cosas bien. Saldé mi deuda del pasado. Y desde esa noche tengo el mejor amigo que una pueda desear. Él fue mi apoyo, mi cable a tierra en los peores momentos. Estuvo a mi lado con lo de Elena, con lo de su muerte…
…….
Ahora...
Mariano siempre estuvo a mi lado, hasta el día en que se tuvo que ir a Nueva York, otra vez esta ciudad me estaba quitando algo que quería… pero bueno, a él se lo permití. Mariano hizo algo que yo nunca pude ser capaz de hacer.
Dejó todo atrás por irse con el amor de su vida… Sí, con su mujer… Lucía…
Resulta ser que cuando viró de Colombia fue en busca de la ex compañera de piso de Flor, y no paró hasta conquistarla. En menos de un año ya estaban casados y Lucía embarazada. A los dos años de casados decidieron ir a vivir a Nueva York, debido a que sería mejor para la carrera de Lucía, la cual era publicista. De esta forma Mariano había dejado atrás sus locas aventuras por convertirse en un padre de familia, y su nena Mariana Lucía agradecía eso. (Sí, lo sé, el nombre es una mierda pero lo eligió él)
Salimos rápidamente del aeropuerto, y Mariano nos llevó al piso que había alquilado para nosotros. Era enorme… más grande que el nuestro, y esto por supuesto a mi niño le encantó…
-¡Wow! ¡Es una mansión! ¡Y mira los edificios son gigantes!- reía mientras veía a mi niño correr por todo el salón
-No tenías por qué- le dije a Mariano
-¿Te gusta? ¿Eh?- dijo orgulloso
-Mucho- admití
-Boludo, esto es enorme- dijo Lolita pasando sus manos por los hombros de mi gigante y corpulento amigo
-Lo mejor para la mejor- dijo Mariano
-Gracias- contestó Lolita
-Se lo decía a ella- dijo Mariano señalándome y ella le dio un golpe, lo que provocó mi carcajada
-¡Me encanta!- gritaba Mateo
-Y espera a que veas tu habitación- dijo Mariano con una sonrisa de cómplice
-¿Lo hiciste?- preguntó Mateo emocionado. ¿De qué me perdí?
-¿Qué pasa entre ustedes dos? ¿Qué traman?- pregunté mirándolos y ambos rieron para luego salir corriendo hacia el pasillo de las habitaciones
¿Qué había hecho? Conociendo a Mariano podía haberle comprado un robot gigante o un caballo…
Caminamos hacia la habitación y dios, era el sueño de todo niño de esta era… el cuarto completo de Mateo estaba decorado basado en Pokemon. Amaba Pokemon y este cuarto seguramente sería su sueño desde que tenía consciencia
Corrió por todo el cuarto feliz, y yo sentí mi corazón latir con mayor fuerza que nunca al ver a mi hijo en ese estado de euforia.
….
Ya atardecía y Lolita había salido a arreglar algunas cosas. Yo aproveché que Mateo estaba aún en el cuarto con Mariano para disfrutar las vistas de mi terraza. Era hermoso y majestuoso, debo admitir… pero me hacía sentir tan pequeña.
Observé a la gente en la calle y parecía hormigas. No solo por lo pequeñas que se veían, sino por lo veloces que eran. Al parecer todos en Nueva York tenían prisa.
Mi corazón por un momento se estrujó ante el pensamiento de que Flor podía ser una de esas miles de pequeñas hormiguitas…
-Jaz…- sentí la puerta corredera de la terraza junto con la voz de Mariano. Lo sentí acercarse –¿Estás bien?-
No lo pude mirar, solo tomé un sorbo de vino
-¿Tú qué crees?- mi voz ya salía ahogada
-¿Es por ella? ¿No?- preguntó una vez a mi lado
Mi silencio se hizo presente. No deseaba hablar de Florencia, había pasado siete años sin hablar de ella con nadie… podía seguir haciéndolo
Al parecer él me entendió y sin decir una sola palabra me abrazó. Dios, necesitaba ese abrazo
Sentí sus labios sobre mi cabello y un susurro sobre mi piel
-Todo va a estar bien-
¿Realmente lo va a estar?
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Labios Compartidos (Flozmín)
FanfictionEl amor es el sentimiento más loco del mundo. Hace que comentamos locuras y nos olvidemos de lo qué es correcto o lo que no. Cuando encontramos a esa persona que nos hace perder la cabeza lo sabemos en el instante, pero... Qué pasa cuando esa person...
