Capítulo 54 "Quiero intentar algo nuevo"🔥🔥🔥

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POV Jazmín
Su cuello sabía tan bien… sin duda el sabor de su piel era mi favorito en el mundo, por no hablar del sabor de ese liquido tan peculiar que emanaba de sus piernas cada vez que la volvía loca
Estaba mordiendo su cuello llena de necesidad, de necesita de sentirla, de hacerla gemir, cuando me separó lentamente
-Para…. Espera, Jazmín-
-¿Qué pasa?- dije agitada separándome apenas unos centímetros para mirarla a los ojos
-Quiero intentar algo nuevo-
Fruncí el ceño desconcertada
-¿El qué?-
-¿Confías en mí?-
-Obvio, pero…- no me dejó terminar cuando se levantó de la cama y se dirigió al armario.
Se agachó completamente desnuda buscando algo con rapidez. Debo admitir que no me quejaba, tenía una vista perfecta de su apetitoso trasero
-¿Qué buscas?- -Espera- me dijo sin ni siquiera voltearse –Aquí está- sonó entusiasmada –Cierra los ojos-
-¿Qué?- confundida
-Que cierres los ojos, Jazmín- dijo Flor con un tono bastante dominante. Amaba ese lado suyo, aunque lo veía muy pocas veces. Está demás decir que yo soy la que lleva el mando en esta relación… al menos en cuanto de asuntos de sábanas se trata.
Cumplí su orden al segundo y cerré mis ojos. Muy pronto sentí como gateaba sobre la cama a mi alrededor y tomaba una de mis manos
-¿Qué haces?- dije al ver como llevaba mi mano hacia el espaldar de la cama
Mi respuesta fue respondida al sentir un metal frío rodeando mi muñeca y atándome a la cama
-Florencia, ¿Eso es?- dije sorprendida y excitada. Esta mujer no dejaba de sorprenderme
-Sí- dijo descaradamente
-¿De dónde las sacaste?- dije aún alucinando. Esposas… me había esposado a la cama. Dios, esta mujer era perfecta
-Digamos que las había comprado hacia un tiempo con la fantasía de que las usaras una vez en mí, pero… creo que será mejor así ¿No crees?- esta última parte la susurró en mi oído haciéndome temblar de pies a cabeza
Tomó mi otra mano y la unió a la anterior, esposándola también en el frío tubo de hierro de la cama.
-Abre los ojos- en cuanto lo hice estos se dirigieron al cuerpo totalmente desnudo de mi novia. Mierda, me moría de ganas de tocarla. Aunque esto de estar esposada me excitaba demasiado ¿Qué tenía planificado?
Se colocó sobre mí a horcajadas, dejando bastante cerca de mi rostro sus pechos. Traté de inclinarme y tocarlos pero las malditas esposas me lo impedían. Ya no me estaba gustando tanto este juego.
-¿Qué pasa, Del Río? ¿Frustrada?-  dijo con un tono descarado
Yo solo sonreí de medio lado –Muy frustrada- le informé, pero antes de que pudiera contestarme ya había atrapado uno de sus hermosos pechos con mi boca, y lamía su delicioso pezón
Ella rió y se alejó de mí con cierta provocación
-No, no, tranquila, fierilla- dijo tentándome mientras se mordía el labio. Mierda, como deseaba ser yo la que lo mordiera
-Flor…- casi salió como un suplico de mi boca –Déjame tocarte… te extrañé…-
-Yo también la extrañé, Del Río- dijo volviendo a acercarse hasta que se quedó a centímetros de mi rostro –Extrañe sus ojos- dijo observándolos –Extrañé su boca- la acarició lentamente con su pulgar –Sus besos- dejó un pico en mis labios, haciendo que deseara más –Su aroma- escondió su cabeza en mi cuello, dejando leves besos ahí… Empezaron leves, pero luego se convirtieron en mordidas
Mordidas que ella sanaba con su ágil y cálida lengua. Ya estaba delirando de placer
-Sus pechos- susurró contra mi piel bajando por mi cuerpo hasta llegar a los ya mencionados, los cuales besó a su antojo
-Flor…. Ah….- me ericé por completo cuando atrapó uno de mis pechos con su cálida boca. Succionaba con fuerza, seguramente me los dejaría rojos, sensibles… luego con su lengua comenzó a redondear mi areola, sacándome de mis límites. Necesitaba que me tocara y lo necesitaba ahora
-Flor… F… Flor- gemía
-¿Qué pasa, amor?- dijo de una forma descarada antes de volver a jugar con mi pezón. Parecía un felino hambriento lamiendo mi rosada areola –Nunca te he dicho que me gustan muchos… son perfectos, tan suaves, tan lindos… tan  deliciosos-
-Mmm- gemí sintiendo como el mar que había en mi entrepierna crecía rápidamente  -T… Tócame, Flor… necesito sentirte-
-¿Qué?- dijo como si no me hubiera oído. Estaba jugando con mi cordura
-Que me toque de una vez, Florencia- juro que no quería que sonara así, pero en el momento de esas palabras abandonar mi boca salieron como una orden

POV Flor
Amaba ese lado suyo, ese lado mandón… dominante. Ese lado que hacía conmigo lo que quisiera
-A su orden, Del Río- dije comenzando a bajar por su cuerpo, dejando besos húmedos por todo su abdomen
Me detuve en su ombligo y enredé mi lengua en ese pequeño arito que tenía como accesorio y que tanto me hacía delirar. Adoraba ese arito… era como la gota de rebeldía, de juventud en esa persona tan madura, tan recta…
Oí un gemido cuando me coloqué entre sus piernas, abriendo sus muslos lo más que pude y dejando besos en su parte interior.
-Flor…- dijo mientras sus caderas se movía tratando de buscar más contacto
La sostuve con firmeza y comencé a lamer por sus ingles, sintiendo el sabor de aquel líquido que ya había brotado de ella
-Flor…. Ya no… Ya no aguanto- trató de vocalizar
Di una última mirada a su cuerpo, estaba tan agitada… tan excitada, que creo que podría acabar solo con esa imagen… su rostro agitado, su pelo deshecho, su respiración entre cortada, sus pechos sensibles, su boca hinchada por nuestros besos
Sin querer hacerla esperar más lamí su centro de arriba abajo, llenándome de su pasión líquida. Dios, sabía tan bien... era una mezcla agridulce la cual me tenía adicta
Sus gemidos llenaron la habitación, gemidos que se convirtieron en gritos a medida que avanzaba. Mi lengua paseaba por su centro sin preocupación… sabía lo que hacía, sabía lo que le gustaba… ya los miedos y temores del principio se habían desvanecidos…
-Mierda- gritó cuando dos de mis dedos se colaron en su estrecho, caliente y húmedo centro
Comencé a bombardearla con mis dedos, debo admitir que el sonido de estos al entrar y salir de ella me estaban haciendo perder la cordura, hasta tal punto que creo que podría terminar con solo esta acción
-Más… Más duro, Flor… Dale, amor… Cógeme… duro- gritaba junto a más maldiciones
Solo hicieron falta un par de movimientos y de lamidas para sentir su centro estrecharse y su cuerpo tensarse en señal de que había llegado al más alto nivel. Su cuerpo se arqueó completamente tratando de sobrellevar el orgasmo.
Tras devorar cada resto de su glorioso orgasmo volvía escalar su cuerpo, para dejar un beso apasionado y algo descoordinado en sus labios, haciéndola sentirse en mi boca
-Eso fue….- rió agitada
-Sí, lo sé-
-Ahora me toca- dijo volviendo a poner esa cara de pasión –Desátame, Flor- ordenó y yo negué con la cabeza  -Flor, quiero sentirte-
-Pues siénteme- dije escalando sobre ella, hasta dejar mi centro en su cara, rodeándola con mis muslos
Ella sonrió de medio lado
-Me las vas a pagar, Estrella-
-Con intereses- le susurré y sin más ella tomó mi clítoris con su boca, devorándolo
Lo mordió, lo besó, jugó con él, para luego lamer por completo mi centro. Comencé a moverme lentamente sin querer hacerle daño sobre su cara, mientras su lengua se apoderaba de mi zona más intima. Me aferré al espaldar de la cama cuando sentí su lengua dentro de mí, follándome sin control
-Tócate los pechos- dijo sin apenas separarse
-¿Qué?-
-¡Qué te toques las tetas, Florencia!- casi gritó y yo cumplí su orden
Ahí yo encima de ella, ella devorando mi centro… mis pechos entre mis manos… sus manos aún atadas… todos esto era demasiado para mí, y de un momento a otro sentí llegar el glorioso orgasmo
No me aparté… no, no, todo lo contrario… me aferré más a su rostro, corriéndome ahí sin ningún pudor… obligándola a  absolver cada gota de mi orgasmo… y lo hizo, me devoró entera sin apartar su intensa mirada de mi cuerpo
Una vez me alejé, pude ver como su rostro, alrededor de su boca estaba lleno de mí, por lo que me acerqué a lamerlo. Me probé a mí misma en su rostro, en su beso, en su barbilla…
-Te amo-
-Yo también, pero ahora libérame- dijo con ese tono autoritario
-¿Por qué?- juguetona
-Florencia Estrella, libérame de una vez y por todas-
Sonreí y lo hice, liberé a la bestia… a la tigresa que estaba segura que me iba a hacer pagar por mi jueguecito durante toda la noche… y así lo hizo

Labios Compartidos (Flozmín)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora