Capítulo 2.

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Despertó, manteniendo por un momento los ojos cerrados mientras estiraba su cuerpo, intentando apartar todos los rastros de sueño. Bostezó y poco a poco sus ojos se abrieron, encontrándose con un rostro demasiado cerca y que fue el recordatorio de lo sucedido la noche anterior, porque no estaba ebrio cuando aceptó llevar con él al chico que no conocía a su apartamento, y las cosas sólo habían sucedido, por lo que ni siquiera estaba seguro de que habían cerrado la puerta cuando su ropa comenzó a desaparecer.

Esa no era la primera vez que había terminado con un extraño en su cama, y tampoco estaba seguro de que sería la última, a pesar de que no era alguien que en cada una de sus salidas tenía una aventura de una noche; para que algo como eso sucediera, tenía que haber química entre ellos, además, de que el licor nunca le ayudaba a pensar con claridad.

Pero no estaba ebrio cuando llevó al desconocido a su apartamento, de hecho, creía que fue la noche en la que más sobrio volvió, pero no habían podido detener la atracción, sus manos sobre el cuerpo del otro; los dos sabían perfectamente lo que querían, en realidad, el chico había sido muy directo después de besarlo, y aunque en un principio dudó en llevarlo con él, había sucedido.

No iba a negarse a lo que sucedió, tuvo sexo con un desconocido, y como no era su primera vez, sabía cómo funcionaba eso, todo dependía de la persona con la que estaba, a muchas les parecía que lo mejor era desaparecer rápido, otros incluso se invitaban a sí mismos a desayunar, y él había estado abierto a cada una de esas acciones, quizás porque antes de que él terminara con un extraño en su cama, había visto a las conquistas de Jong Hyun, o había escuchado de ellos antes de que su mejor amigo iniciara su relación con Ki Bum.

Sin intenciones de despertar a Taemin, se levantó de la cama y buscó una toalla para poder entrar a la ducha, intentando capturar cualquier sonido que dijera que el chico se había despertado, y si tal vez quería irse, o lo tendría para el desayuno.

Min Ho se tomó el tiempo necesario mientras se bañaba, y cuando terminó, envolvió la toalla alrededor de su cintura, saliendo del baño, y no pudo evitar que una sonrisa pequeña apareciera en sus labios cuando vio al chico con todo su cabello rubio alborotado y sentado en su cama, pareciendo un poco desorientado, y esperaba que no creara todo un drama por lo sucedido la noche anterior, ciertamente prefería que los conflictos en su vida iniciaran a partir del mediodía, no quería al chico gritándole a esa hora.

—Buenos días —habló probando su suerte, tal vez, no había llevado un loco a su apartamento.

La sonrisa que recibió cuando los ojos de Taemin se posaron sobre él, le dijo que las cosas al menos iban a ir bien, después de todo, el chico no estaba ebrio la noche anterior, aunque en sus besos compartidos, le pareció que además del sabor a cigarrillo también pudo probar algo de licor en él.

—Buenos días.

Taemin se levantó sobre sus rodillas, sin importarle su desnudez cuando se acercó más al borde de la cama, y parecía que la química que existió en la noche anterior entre ellos no terminó, porque Min Ho se acercó hasta quedar delante del rubio, quien pasó sus brazos por su cuello y lo atrajo a un nuevo beso, que fue el inicio de lo que había entre ellos, ya que al igual que la noche anterior, hizo que se olvidaran que eran desconocidos, nada de eso importan cuando sus cuerpos empezaban una nueva danza erótica que se prolongó hasta el mediodía, porque sus estómagos estaban gruñendo por comida.

Min Ho fue el primero en salir de la cama, buscó en el armario, colocándose un pantalón chándal gris obscuro, junto a una camiseta blanca, y no pudo evitar volver sus ojos hacia el rubio, quien parecía luchar contra el sueño cuando estiró su cuerpo como un gatito, y se removió entre las almohadas, haciéndole sentir que tal vez podía cuidar un poco del chico.

Mariposa.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora