En una bella noche de Cancun con un cielo lleno de estrellas se encontraba un Mexicano hecho un manojo de nervios. Y es que no todos los dias se le pide a su novia de cinco años que acepte ser su esposa. Simon había decorado uno de los tantos muelles de esa ciudad de una forma muy romántica y cursi como solo el sabe hacerlo.
Lleno el camino de velas eléctricas, había pensado en velas de verdad pero el viento lo arruinaría todo. También formo un camino con pétalos de rosas blancas tal y como lo hizo el día que le pidió a Ambar que fuese su novia. Al final del muelle coloco una mesa decorada con mas velas y pétalos de rosas donde podrían disfrutar de una deliciosa cena que muy amablemente Monica preparo para ellos. Simon quería que todo estuviera perfecto y es que muy en el fondo de su ser existía el temor de que Ambar se negara a casarse con el.
Había pensado mucho en el lugar donde le quería hacer la propuesta, le gustaba la idea de hacerlo en el parque donde se dieron su primer beso. Pero aun faltaban dos semanas para regresar a Buenos Aires y no creía poder aguantar tanto. Entonces pensó en el muelle que tenia un significado especial para los dos. En ese lugar hace un año habían reafirmado su amor y es que los cinco años de relación no habían sido todo color de rosa. Como todas las parejas tenían sus peleas y desencuentros que lograban resolver, pero hubo una pelea en particular que los mantuvo separados por todo un mes. Fue uno de los peores meses de sus vidas y ahi en ese muelle se reconciliaron y prometieron no separarse nunca mas.
Ambar al contrario de su novio se encontraba algo desconcertada y enojada, y es que Simon llevaba dias actuando muy extraño. Sentía que algo le ocultaba, pensó que quizás tanto tiempo bajo el sol de Cancun ya le había afectado al chico. Obvio sabia que eso no era cierto pero quería encontrar una explicación para su extraño comportamiento. Se suponía que su estadía de todo un mes en Mexico sería para pasarla juntos ya que con la Universidad de ella y las giras de el con la Banda no pasaban el tiempo suficiente o al menos el que ellos deseaban tener juntos. Y estos ultimos dias casi ni se habían visto Simon brillaba por su ausencia.
La Rubia regresaba de hacer unas compras con la abuela y madre de Simon cuando encontró una rosa blanca y una nota con la letra de Simon en su cama. Queriendo y no por lo fastidiada que se sentía con el dejo salir una pequeña sonrisa y comenzó a leer la nota.
"Ambar, mi amor. Se que en estos dias he estado un poco raro y te prometo que no es nada malo. Necesito disculparme contigo como tu te lo mereces. Acompáñame a una cita en nuestro lugar hoy a las 8pm te espero allí Bonita.
P.D: No es necesario que te diga
que te pongas hermosa por que ya lo eres.
TE AMO. Simon ♡
Ambar no dejaba de sonreír y con estas palabras de Simon sentía que le regresaba el alma al cuerpo. No quería volver a pasar por todo lo que paso el año pasado cuando se alejo de Simon.
Exactamente a las ocho de la noche la ojiazul llego al muelle y quedo maravillada con la decoración de este. Simon siempre lograba sorprenderla a pesar que el usualmente tenia este tipo de detalles con ella, era un romántico empedernido. Ambar sonrió al verlo parado ahi al final del camino vestido con una remera blanca y un pantalón del mismo color. Ella igual llevaba un vestido largo y blanco con su cabello suelto. No sabia como era que hasta para combinarse la ropa estaban conectados pero siempre era así.
Caminó por el camino de pétalos hasta llegar a el. "Te ves extremadamente hermosa mi amor." Dijo el mientras la rodeaba por la cintura. "Y vos estas tan lindo como siempre." Contesto ella mientras ponía sus brazos por su cuello y lo besaba.
Se estuvieron besando por un largo tiempo y es que se habían extrañado mucho. Simon paso tanto tiempo planeando esta noche para que todo saliera perfecto que en su intento se alejo un poco de su novia.
Después de cenar y de muchas risas y besos llego el momento de hacerle la propuesta a Ambar. A Simon le sudaba todo, se secaba las manos a cada rato y se alborotaba el pelo a causa de sus nervios. Ambar logro percatarse de esto.
"Amor estas bien? Que te pasa? Por qué estas tan nervioso?" Pregunto con una risita burlona.
"Ambar yo..." Simon aclaro su garganta y dejo salir un gran suspiro. "Uff!" Se levanto y camino hacia ella levantándola de su silla y tomándola de las manos. "Que, que te pasa Simon? Me estas poniendo nerviosa a mi también." Dijo mientras lo miraba a los ojos y balanceaba de un lado al otro las manos de ambos.
"Ambar tu y yo hemos pasado por todo estos cinco años, cosas lindas al igual que algunas feas. Al principio lo nuestro era no sé como raro, ósea que hacía La Reina de la Pista con el Guitarrista Mexicano? Ni nuestros amigos veían la posibilidad de que estuviéramos juntos, nos decían que lo nuestro era imposible que nos olvidáramos del uno y del otro. Y nosotros ni se diga negábamos lo que sentíamos y lo que nos pasaba hasta la muerte." Ambos rieron.
"Yo miraba algo en ti que nadie mas lograba ver, cuando todos te tachaban de ser un monstruo, una persona sin sentimientos, yo lo negaba. Yo pude conocer a la Ambar sensible, tierna, llena de sentimientos lindos y me enamore, si me enamore como un loco de ti. Eramos y somos muy diferentes incluso esas diferencias han causado que tengamos discusiones de vez en cuando. Pero Ambar yo no me imagino discutiendo por tonterías con nadie mas que contigo. Por eso..."
Simon se arrodillo y saco una cajita de terciopelo. Ambar abrió con sorpresa sus ojos que se encontraban llorosos y cuando miro el anillo se llevo la mano a la boca, dejando salir las lagrimas y una risa nerviosa.
"Ambar hoy aquí en este lugar especial para ambos, quiero pedirte que aceptes ser mi compañera de vida. Que despiertes a mi lado hasta que los dos parezcamos pasitas de lo viejitos que estemos, que seas la madre de mis hijos, y que sigas siendo mi mujer hasta que la muerte nos separe. Ambar Smith te quieres casar conmigo?"
Ella por un momento se quedo en shock y sin palabras pero asintió con la cabeza para luego responderle. "Si, si quiero ser tu esposa y todo lo demás que me dijiste Simon!" El chico dejo salir una sonrisa con unas cuantas lagrimas y le coloco el anillo a su ahora prometida. Se puso a su altura para besarla. De pronto se separo del beso y la levanto girándola mientras ella se aferraba a su cuello. Simon dio una señal sin que ella se percatara de ello para así terminar su propuesta con broche de oro.
El cielo se comenzó a iluminar con fuegos artificiales de color morado. "Me muero, mandaste pedir fuegos artificiales y con nuestro color?" Pregunto la Rubia. "Si, me paso de cursi verdad?" Dijo haciendo una mueca. "A mi me encantas así cursi y romántico con corazon de pollo. Gracias por esto Amor." Lo beso.
"Pero si te gustó? Yo quería que todo fuera perfecto y que todo estuviera a tu altura." Ella negó con la cabeza y lo tomó de la cara. "Simon si vos me hubieses propuesto así sin anillo, de la nada que nos casáramos en una capilla nefasta en Las Vegas con un imitador de Elvis como juez yo con gusto te hubiese dicho que si. Yo solo quiero estar con vos para siempre no importa como, cuando y donde." Las palabras de ella lo hicieron sonreír y la abrazo muy fuerte.
"Te amo tanto, futura señora de Alvarez."
"Yo te amo mas, y si quieres saber esta fue la propuesta mas hermosa y perfecta. Pero yo también te tengo una propuesta que hará que la tuya sea todavía mas perfecta." Dijo coqueta mientras jugaba con los botones de la camisa de su prometido.
"Que esta pensando esa cabecita traviesa?" Pregunto Simon. Ambar se acerco a su oído y le susurro.
"Te propongo que me lleves en el Simon Movil hasta nuestra habitación y me hagas el amor toda la noche." Simon sonrió a mas no poder y la tomo en sus brazos llevándola en el Simon Movil tal como lo hizo aquella vez en su primera cita.
Hola espero les guste este one shot. Quiero agradecerles por leerme y es que cuando empece esto lo hice al pedo y creyendo que nadie me daría bola jajaa. Pero nada gracias por sus comentarios y mensajes la verdad es que me estoy quedando sin ideas y tal vez deje de escribir. Igual acepto que me tiren ideas. De nuevo muchos Thank Yous
