Ambar
Nos encontrábamos en el baño el me sostenía por atrás, nuestras respiraciones agitadas como si hubiésemos corrido un maratón y ambos transpirábamos a mas no poder. Después de tres minutos en esta situación solté un grito tan fuerte que podría jurar que hasta los vecinos lograron escucharlo. Le apreté fuerte el brazo para no caerme y casi lo dejo sin circulación.
—Simon, Simon! Son dos lineas rosas mirá vamos a ser papás mi amor! — le grite
Me di vuelta para mirarlo a la cara y me encontré con unos ojitos llorosos y una sonrisa que jamas le había visto a mi esposo y eso era decir mucho ya que vivía con una sonrisa de oreja a oreja.
—Mi amor — me tomo de las mejillas y me beso. — Estas segurísima?—Pregunto
—Si Simon! Obvio tengo que ir con el medico para verificar y ver que todo este bien, pero mirá las otras dos pruebas también dieron positivas.
Simon tomo las otras pruebas que se encontraban en lavado del baño y dejo salir las lagrimas que se venia aguantando.
—Es que no lo puedo creer Ambar por fin se nos hizo!— exclamo emocionado.
—Si mi amor por fin— dije dejando caer mas lagrimas y tirándome sobre el para abrazarlo.
Simon y yo teníamos seis meses intentando quedar embarazados y hacíamos la tarea todos los dias mas aplicados no podíamos ser, pero solo obteníamos falsas alarmas. Por eso es que mi esposo estaba un poco en shock con el resultado de hoy.
Tres dias después
Me encontraba recostada con mi remera alzada dejando descubierto mi vientre mientras sostenía la mano de Simon. Los dos éramos un mar lleno de emociones y es que estábamos a punto de ver a nuestro bebe por primera vez. Según el medico ya tenia seis semanas de gestación y podríamos escuchar el latido de su corazon. El medico me puso un gel frío que me hizo estremecer cuando entro en contacto con mi piel y comenzó a frotar el aparato por todo mi vientre, pero se detuvo en cuanto se escucho un sonido muy fuerte por toda la habitación. Podría jurar que fue lo mas lindo que pude escuchar en mi vida, era el latido del corazon de mi bebe.
Comencé a llorar de la emoción, últimamente lloraba por todo y yo odiaba ser tan sensible. Simon apretó mi mano y deposito un beso en mi frente y pude sentir que también estaba llorando pero eso era re normal en mi esposo el siempre a sido un hombre muy sensible que llora por todo.
—Ven ese puntito que esta ahi— apunto el medico en la pantalla.
—Si— contestamos los dos al mismos tiempo.
—Bueno ese es su bebe— nos sonrió.
—Pero si parece un frijol.— dijo Simon de una manera muy graciosa que nos hizo reír a todos.
El medico nos entrego unas imágenes de la eco grafía de nuestro hijo y nos fuimos a casa mas que felices.
—Podes creer que en ocho meses lo tendremos en nuestros brazos— le pregunte a Simon quien se encontraba en la cama recargado en el respaldo de esta muy concentrado leyendo un libro que compramos sobre las diferentes etapas de el embarazo.
—Si te juro que se me van hacer eternos esos meses— dijo alzando su vista del libro para mirarme y darme una sonrisa.— pero Ambar puede que también sea "La" mira aquí dice que a la semana veinte podremos saber el sexo de el bebe.— me informo mientras regresaba su vista a el libro.
Me daba ternura todo su entusiasmo y lo emocionado que estaba con nuestro bebe.
—Sos tan lindo— le dije mientras me recostaba junto con el en la cama.
El dejo el libro, me abrazo y yo acomode mi cabeza en su pecho, entrelazando mis piernas con las de el.
—Gracias, siempre me lo dices y creo que nunca me cansare de oírlo, me hace bien en serio.
—Sabes te voy a confesar algo, cuando recién llegaste de Mexico, Jazmin dijo que eras muy lindo y yo le dije que como podia decir algo así si no eras lindo.— Simon se llevo su mano al pecho y puso cara de indignado obvio es mal actor y no tardo en soltar una carcajada.
—Igual no te angusties tanto Ambar. Yo siempre pensé que eras una güerita, amargada, y tal cual te describo en "Tiempo de Amor" eras tan arrogante— dijo con una sonrisa que se le borro al instante que miro que a mi no me daba gracia su descripción hacia mi persona. Rode mis ojos y le di un pequeño golpe en el pecho.
—Era broma bonita perdón.— me volvió a tomar en sus brazos dejando un beso en mi mejilla.
—En fin a donde quería llegar con mi confesión es que si me hubieran dicho que ese chico con esa ropa fea que cargaba con su guitarra por todos partes iba a terminar siendo el amor de mi vida y el padre de mis hijos, yo me hubiera cagado de la risa la verdad. — el rio y negó con la cabeza.
—Y si, el amor es así de inesperado. Ambar nosotros pasamos por muchas cosas para poder estar juntos, pero todo valió la pena.— me dijo con una sonrisa dejando un beso en mis labios, le sonreí en medio del beso.
—Sabes amor, creo que volvería a pasar por todas esas cosas si todo me llevara a estar así con vos y nuestro bebe, Simon miramé— lo tome de las mejillas mientras me subía encima de el.
—Yo te elegiría a vos una y mil veces para ser el padre de mis hijos y mi compañero de vida. Estoy segura que serás el mejor papá del mundo.
El me sonrió y se me quedo viendo a los ojos con ese brillo que no se le apagaba por mas que pasen los años. Cuando sus ojos viajaron hacia mi boca no resistí y acorte con la poca distancia que había entre nuestros labios y nos unimos en un beso que demostraba todo el amor que nos tenemos. Un amor que cada día se hacia mas fuerte y que ahora no solo era de dos si no de tres. El baby Simbar estaba en camino 💜
