15.

40 1 0
                                        


Después de un par de horas ya estaba cayendo la tarde en la facultad, pasaban de las 6:00 pm. Por lo tanto la obscuridad comenzaba a apoderarse de las calles.
Me dirigí a paso lento con las muletas a la salida de la universidad y llamé un taxi, llegaría en pocos minutos, me senté en una banca y abroche bien mi abrigo, el frío de la tarde empezaba a caer sobre la ciudad.

Pasaron unos minutos cuando se acercó una vieja pickup Ford color azul celeste y se detuvo frente a mi, ojeandola rápidamente pude notar que tenía un choque al frente, gire la vista nerviosa a otro lado y revise mi teléfono viendo la hora, cuando de repente una voz me llama:

-¡Hey!

Mantuve la mirada en el teléfono ignorando a quien sea que fuera el dueño de la voz:

-¡Hey niña! ¡Acaso el choque te dejó sorda también!

Gritó una vez más la voz extraña y está vez reconocí ese estúpido acento sureño, levanté la vista furiosa encontrándome con Louis, pero no le contesté, solo lo miré molesta:

LOUIS: - ¿Te llevo a tu casa?

Pregunto apagando el auto y bajandose de el:

ALEXIS: - Acabo de pedir un taxi, gracias.

Dije cortante volviendo la vista a mi móvil, él se sacó el cigarrillo que traía entre los dientes y lo tiró al piso para aplastarlo con su zapato:

ALEXIS: - Ni loca me subo a tu auto...

Dije entre dientes girando mi rostro viendo la calle sola con la esperanza de que mi taxi no tarde demaciado.

LOUIS: - Vamos niña, es lo menos que puedo hacer por ti, además no tengo nada más que hacer...

Dijo de forma cínica, era un maldito descarado. Me sentía furiosa, no sabía que contestar.

ALEXIS: - Mira Joel...

Dije siento interrumpida por el contrario:

LOUIS: - Soy Louis.

Dijo riendo un poco sacudiendo su cabello:

ALEXIS: - ¿No tienes que ir a trabajar en la cafetería del centro o algo así?

Pregunté, casi al instante el hombre frente a mi pareció perder la seguridad que portaba.

LOUIS: - E~eh, sí, digo no, yo... ya no trabajo más ahí...

Dijo nervioso a lo cual yo reí, nos quedamos en silencio unos segundos, al ver que mi taxi no pasaba decidí aceptar su propuesta.

ALEXIS: - Sabes hay un café muy lindo por aquí cerca. No significa que te perdono, pero con este frío enserió necesito un café.

Dije sonriendo segura, Louis me miró algo desconcertado pero rápidamente se acercó a mí para ayudarme a subir a su auto:

LOUIS: - Oh, claro claro, yo invito.

Dijo abriendo la puerta de su camioneta y yo entré.

Al principio ninguno de los dos hablo, yo pude ver cómo tenía una amplia colección de discos de los 70's, 80's y 90's.

LOUIS: - ¿Te gusta la buena música?

Dijo sin dejar de ver al frente:

ALEXIS: - Para ser sincera no conozco a la mayoría...

A lo que el volteo a verme de reojo de manera fugaz:

LOUIS: - Si, se ve que tienes pésimo gusto musical...

Dijo riendo a lo que yo me moleste un poco, pero igual reí:

ALEXIS: ¿QUÉ? Claro que no, escucha esto.

Dije sacando mi teléfono, mientras el con su mano libre bajo la mía.

LOUIS: - Escoge uno de ahí.

Dijo quitando de inmediato su mano y sujetando el volante una vez más:

ALEXIS: - Está bien, está bien...

Dije mirando los discos cuidadosamente para seleccionar uno, y así lo hice y al ponerlo sonó una vieja melodía disco, no pude evitar soltar una carcajada al ver al chico mover sus hombros de manera graciosa.

LOUIS: - ¿Lo sientes?

Dijo sin dejar la cadencia y el ritmo que tenían sus hombros:

ALEXIS: - ¿Que?

Pregunté confundida:

LOUIS: - La música...

Dijo tranquilo, y mis ojos se clavaron en él, sorprendida por su forma de hablar y sentir, realmente estaba embobada, ese chico será un cretino y tal vez en el fondo buena persona, pero sobre todo eso, era muuuy sexy, al salir de mi transe me dicuenta que nos pasamos el café al que ibamos:

ALEXIS: - ¿Sabes que siento? Que te pasaste el lugar donde tomaríamos café...

Dije girando mi vista hacia atrás, el se freno de golpe y empezó a conducir en reversa:

ALEXIS: - ¿Que haces?

Dije sujetándome con ambas manos del asiento.

LOUIS: - Estoy retrocediendo un poco...

Dijo concentrado con la vista en la parte trasera del carro con su brazo sujetando mi asiento y el otro en el volante:

ALEXIS: - ¡Es casi medio kilómetro sociopata!

Dije y nuevamente se volvió a frenar de golpe, está vez me quejé por un punzante dolor en mi pierna:

ALEXIS: - ¡QUE DIABLOS PASA CONTIGO PEDAZO DE TONTO SUICIDA!

Grité exasperada a lo cual él me miró en silencio con una sonrisa torcida:

LOUIS: - Tranquila nena...

Dijo con voz tranquila deteniendo totalmente el auto:

ALEXIS: - No me llames nena...

Dije bajandome del auto hecha una furia:

LOUIS: - Espera ¿a dónde vas?

Dijo bajandose de su viejo auto y siguiéndome:

ALEXIS: - A mi casa...

Dije avanzando trabajosamente con las muletas:

LOUIS: - ¿Que hay del café?

Preguntó desconcertado borrando la sonrisa de su rostro:

ALEXIS: - Talvez cuando dejes de ser un idiota tome un café contigo.

Dije bajando del auto, para mí suerte iba pasando el bus que llevaba a mi casa y pedí la parada:

LOUIS: - Espera Al... Al menos dejame intentarlo...

Dijo a lo cual suspiré y dejé que el camión pasara.








...

La Excepción.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora