MAX
¿Qué diablos? ¿Dónde estoy? Parece un jodido hospital... Y para colmo, siento que mi cabeza va a explotar. Toco mi cabeza y tengo una especie de vendaje en ella. Pero ¿Qué me habrá pasado?
Alzo la mirada para observar a mi alrededor. Miro mi reloj y son las 9.14 de la mañana. Trato de ponerme de pie pero mis piernas al intentar hacerlo, no respondieron debidamente, estaban temblorosas y débiles, así que tuve que quedarme simplemente parado, pero sin soltarme de la cama. En eso, la puerta se fue abriendo, dejando ver a Selene.
—¡No te pares pendejo! —dijo mientras corrió a ayudarme a acostarme en la cama.
—¿Qué fue lo que me pasó? —dije. Ella me miró con ternura.
—Un accidente complicado. —dijo sentándose en un pequeño espacio que había en la cama.
—Me va a explotar la cabeza. —dije tocando la parte, ella sólo bajó la vista y tomó mi mano, lo cual me dio mucha más tranquilidad. —¿Qué día es hoy?
—Lunes —comentó. Me sentía desorientado, aturdido, un montón de preguntas abordaron mi cabeza adolorida.
—¿No irás a la escuela? —dije. Ella es súper estudiosa, y no veo el motivo para que ella se quede cuidándome. No es su obligación.
—No, Max, la verdad es que, mi madre no sabe que estoy aquí. Me quedaré cuidándote hasta que puedas salir de aquí, o... Por lo menos el día de hoy. —dijo, me sorprendió mucho que se arriesgara a que la castiguen y más por mi.
—Oh, me hace sentir importante eso. —dije con una sonrisa de lado.
—Lo eres. —eso sí que me sorprendió. Ella no confía en mi, y con razón, porque le he mentido en varias ocasiones, pero aquí está, tomando el riesgo de que la descubran y la castiguen. Está rompiendo las reglas... Por mi.
—¿No recuerdas nada de lo que pasó? —dijo, interrumpiendo mis pensamientos.
Yo, en realidad no recuerdo qué fue lo que pasó, sólo recuerdo que me trepé por el balcón, quería hablar con ella y hacerle entender que le he tomado cariño, pedirle perdón por hacerla sentir mal y prometerle que trataré de ser más honesto con ella. Pero en cuanto subí, sin querer me tropecé con una maceta de margaritas que había y luego de eso, vi todo negro, hasta que despierto y me llevo la sorpresa de que estoy en un hospital y de paso, la cabeza me va a estallar.
—No recuerdo nada. —ella me miró pensativa unos momentos.
—Te explicaré. —dijo jugando con sus dedos —Soy la culpable de que estés aquí.
What the fuck?
—¿Cómo? No entiendo... —dije, ahora está todo más claro... El porqué de que ella esté aquí, ella no está aquí porque me quiere, sino porque se siente culpable.
Decepción.
Me dijo que me golpeó la cabeza con un bate de béisbol, porque pensaba que era un delincuente.
—¿Tienes un bate de béisbol?
—Más pendejo no puedes ser. —dijo rodando los ojos. —Es increíble... Te confieso que casi te mato con un bate de béisbol y mira lo que preguntas.
—Es que me gusta mucho el béisbol. —dije encogiéndome de hombros.
—Eres un caso serio. —dijo divertida.
—Mi cabello debe verse horrible con éste estúpido vendaje. —dije rodando los ojos divertido. Ella sonrió nerviosa y se puso a jugar con sus dedos.
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Aprendiendo A Amar ©
Teen FictionSelene, es una chica antipática y hostil, envuelta en un montón de mentiras que la llevaron a desconfiar de la gente y ser algo grosera. Lo que sabe con certeza es que no debe confiar en nadie, si quiere estar en paz y no sufrir, no darle su confian...
