1.3 Conociéndonos:

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El tiempo ni lo sentí. Ya estábamos medio año y los conocidos de alado pasaron a ser mis mejores amigos.

Terry, era un chico de Lima, que había venido a Chimbote. Por su apariencia podía pertenecer a la C.P pues tenía unos ojos color plomos, un habla excelente pero como yo, muy buenas notas y por eso no quiso pertenecer a la C.P y prefirió quedarse con nosotros.

Diana, era la primera amiga que tuve. Desde su llegada perteneció a la C.B. Todos los días  éramos inseparables, así como la uña y la carne, como Timón y Pumba o como el escritor y su libreta. Me contó que por ser delgada, en su colegio la fastidiaban mucho, también por usar anteojos. La comprendía muy bien y además de ello, la molestaba; nos poníamos apodos, por ejemplo yo le decía “fideíto”, “tabla” de surf, de planchar, etcétera. Ella me decía “Degi”  por el diminutivo de mi nombre.

Los tres llegamos a pertenecer a un grupo muy distinto al resto y además de eso, nos diferenciaba algo de los demás;  a nosotros nos unía la amistad más que la clase social que tenías.

RECUERDOS DE MI PRIMER AMORDonde viven las historias. Descúbrelo ahora