Pasaron la noche en un pequeño rancho, designado por el
Comisario. La "invitación" incluía solo un camastro para
cada uno. No había leña ni charqui así que la cena la pasaron
de largo. En Las Bruscas lo que más escaseaba era la comida.
Las raciones de los internos eran ínfimas y si tenían buen comportamiento
podían salir a cazar. Aunque no los dejaban alejarse más
de una legua. Con suerte podían regresar con una mulita y los más
hábiles con un animal de mayor tamaño.
Modesto se transformaba cuando se salteaba por mucho tiempo
una comida y Anselmo ya conocía este difícil estado de ánimo de
su compañero. Así que, al alba, Anselmo fue a buscar yerba a los
aperos y un poco de galleta, que todavía tenían de lo que les había
preparado Francisca. Rápidamente encendió una fogata y con una
jarra que había en el rancho calentó agua y se dispuso a preparar
un mate.
-Montiel: ¿cómo seguimos? Rafael Gaitán no tiene el saco de monedas
que vinimos a buscar, Sofía supuestamente está en un lugar
que ni el Comisario quiere ir y estamos a muchas leguas del nuestro
pueblo -dijo Anselmo desanimado. Para colmo el Comisario nos
dio unos días para quedarnos y nos tendremos que ir así como
vinimos.
Modesto le dio los primeros sorbos al mate, que estaba muy
caliente y dijo:
-Yo también estoy preocupado. Ese lugar donde se encuentra
Tiburcia... los montes de Los Tordillos, parece ser un lugar muy
peligroso, creo que es hora de regresar a casa.
-Yo voy a ir a buscar a Sofía, saben que no puedo regresar sin ella.
No puedo obligarlos a venir conmigo. Pero yo tengo que encontrar
a Sofía.
Montiel partió un pedazo de galleta y con palabras firmes continuó:
-Lo que no puedo creer es que la historia que me contó Juan
Baigorria sobre Rafael sea una gran mentira, les aseguro que le vi
puesto el anillo del Virrey en su mano. Lo toqué.
-No estamos seguros de que sea del Virrey -dijo Modesto.
-Es cierto, dijo Montiel, pero tenemos que guiarnos por nuestros
pensamientos. Y creo que Rafael me está mintiendo.
-¿Por qué habría de mentir? ¿Acaso no quiere salir de este infierno?
-preguntó Anselmo mientras se acomodaba.
-Es una buena pregunta que la tendremos que ir respondiendo a
medida que tengamos más datos -dijo Montiel.
-Vinimos hasta acá juntos y seguiremos juntos -dijo Anselmo.
-Yo también estoy -confirmó Modesto cabizbajo.
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El legado del virrey
Teen FictionUn grupo de adolescentes sigue una pista que conocía un soldado de San Martín. Juan Baigorria. Deben encontrar a un ex funcionario español que conoce el lugar donde se había ocultado un cofre repleto de monedas de oro. En el recorrido deben pasar po...
