Margot.
Esa mañana noto un delicioso aroma a café desde la habitación de Quentin, al abrir mis ojos noto que él no está a mi lado en la cama sino que está saliendo del baño, una toalla rodea su cintura y su abdomen está húmedo y marcado, al verme me sonríe y va a su armario dejando un aroma a jabón y perfume detrás de él.
Tengo que admitir que está en forma, siempre lo estuvo, por ello muchas chicas de la universidad querían tenerlo en la cama, es condenadamente sexy.
Quito eso de mi cabeza y me levanto de la cama para ir a la ducha, en cuanto lo hago, Quentin vuelve a salir del armario y esta vez va vestido con unos pantalones de mezclilla negra y una playera tipo polo blanca, sus pies están descalzos y su noto que la barba ha comenzado a crecer.
-Que bueno que ya estás despierta, te tengo algo muy interesante e importante que mostrar, es sorpresa.
-¿Es otro empleo fabuloso? -digo con un poco de sarcasmo.
-Que graciosa eres, pero lo digo en serio, te espero para desayunar e irnos, es importante.
-Lo que digas, cariño -digo acercándome a él y tomando entre mis manos sus mejillas y el me toma de la cintura sin saber la verdadera razón de porque lo hace.
Por un corto momento pienso que lo besaré, pero en su lugar la señora Poster entra a la habitación sin avisar, tal vez creyo que estaba dormida y Quentin en su estudio, pero no.
-Lo lamento, volveré después -dice apenada aún con el cesto de ropa limpia en las manos.
-No se preocupe, está bien -dice Quentin soltandome y viendo a la señora Poster con vergüenza.
-Si señor.
Con eso sale de la habitación y yo me dirijo a la ducha.
Tomo un baño corto pero relajante, mañana inicio a trabajar y tengo una interesante noticia de Quentin, al parecer Vanity Fair quiere reportar todos y cada uno de los detalles de la próxima boda más importante de la historia.
Me lo dijo Quentin después de la cena con sus padres, está haciendo que todo parezca normal y a su vez con su propia marca. Nuestra boda será un centro de atención, pero estar en una revista, creo que no podré con eso.
Salgo de la ducha y me pongo unos jeans y una blusa sin mucha elegancia, y al igual que Quentin estoy descalza.
Camino a la barra de la cocina, pero Quentin da vueltas y vueltas por la sala y el celular en el oído, al verme camina a la cocina también y escucha atentamente todo lo que le dicen y solo responde cortamente.
-¿Estamos seguros? ¿Hubo un pago correcto? -dice después de darme un beso en la frente y abrazarme, lo que me resulta extraño, pero noto que la señora Poster sigue en la cocina y él está en su papel de novio amoroso, por lo que yo debo hacer lo mismos y lo abrazo, pego mi nariz a su pecho y el olor a perfume es embriagador. -No puedo arriesgar eso, es un capital seguro y lo quiero, necesito estudiar las alternativas, además esa empresa tiene la grata necesidad de seguir en función, no puedes solo cerrarla.
Escucho más sobre unos pagos, impuestos y acciones perdidas, pero Quentin parece seguro, no sé qué planea, pero al parecer el algo importante porque en solo tres minutos mas, el aparente problema está resuelto y nuestro desayuno servido.
ESTÁS LEYENDO
IF WE MARRIED
RomanceQuentin Sting necesita casarse y así heredar las riquezas de su familia, pero ese es su problema, jamás ha tenido una relación seria y mucho menos ha pensado en casarse, aunque la corta vida de su padre le hace tomar una rápida decisión. Le ofrece a...
