Andrew
Llegó a mi apartamento y lo primero que hago es saludar a la nueva recepcionista, comienzo a subir las escaleras, al ver el apartamento de Margot cerrado me hace sentir un poco de malas de nuevo.
No puedo creer que todo lo que llegamos a tener o lo que pudimos haber tendido se haya reducido a nada por alguien totalmente diferente a lo que ella esperaba de un hombre, porque al parecer era el hombre perfecto o sólo me mintió. Creo que necesito olvidarla de una vez, ella ya me olvido, han pasado meses desde que no la veo o he oído algo de ella.
Me quito a Margot de mi mente por lo menos un poco más en esta noche, algo me hace sentir diferente hoy, como sí tuviera un presentimiento de que algo grande está por pasar, pero no tengo idea de que, tal vez deba tomar el empleo que mi tío me ofrece en Alemania, tan sólo así podré dejar de lado a Margot.
Me preparo pasta para cenar y prendo el televisor y bebo cerveza ignorando mi celular, el cual no deja de recibir mensajes, pero no me molesto en ver de quien es, después los veré. Me quedo en mi sillón tomando una ligera siesta hasta que escucho que llaman a la puerta, lo cual es totalmente raro, son casi las dos de la madrugada, ¿No hay consideración del sueño ya?.
Me levanto a desgana y apago el televisor antes de abrir, al hacerlo me quedo estático, Margot Grant está en mi puerta. Está usando un vestido rojo, sí así se le puede llamar a un pedazo diminuto de tela, es lo más sexy que he visto en mi vida.
Ella me ve unos pocos segundos más antes de besarme, al inicio me sorprende pero después comienzo a besarla también, cierro la puerta y la tomó en mis brazos, mis manos se pasean al borde de su vestido y ella enrolla sus brazos en mi cuello, sus labios tienen un claro sabor a alcohol.
Me separo de ella y la observo, su cabello está hecho un lío y tiene roja la nariz por el frío, sus hermosos ojos no se apartan de mi en ningún momento, amo que me observé de esa manera, pero necesito saber porqué está aquí, ¿Ya terminó con el tipo rico? ¿Está aquí para pedirle huir con ella? ¿Quiere estar aquí realmente?.
—¿Qué haces aquí? —le digo acomodando su cabello detrás de su oreja.
—Necesitaba estár contigo, quiero estar contigo, no he dejado de pensar en ti y eso me está matando.
—¿Y tu novio o lo que sea?.
—Él es lo mínimo que me interesa ahora.
Margot parece un poco desesperada pero aún así no deja de verme, se vuelve a acercar a mi, pero no me besa, sólo deja sus labios a un movimiento de tocar los míos, espera que sea yo quien la bese de nuevo y como siempre, nunca la decepcionó. La vuelvo a besar, esta vez en serio, no me molesto en ser delicado con ella ni en dejar de tocar su cuerpo como hacía antes, ella me quita la playera y la tira a un lado, después sus dedos se ocupan de mi cinturón, mis manos se encargan del cierre de su vestido y lo bajo, su vestido cae al instante al suelo y nosotros volvemos a ser nosotros, sólo por ahora, regresamos al inicio y me es imposible no volver a amarla, aún cuando noto el anillo que usa en su mano izquierda.
Cuando recuperamos el aliento abrazo a Margot a mi y ella acomoda su cabeza en mi pecho y pasea sus dedos por él, me es inevitable ver el anillo que lleva, es una joya enorme y claramente muy cara. Pero lo que más me está quebrando la cabeza es que lo usa en donde se supone lo usan las mujeres comprometidas, ¿Se casará con él? ¿Acaso soy sólo su amante?.
—¿Quién te dio ese anillo? —le pregunto tomando su mano izquierda.
—Quentin —dice y aparta su mano de la mía, se sienta en la cama cubriendose con las sábanas. —Quentin me lo dio hace meses.
—¿Por qué lo usas en esa mano y en ese dedo?.
Ella me ve sería y un poco molesta, quiero que ella me lo diga, quiero que me diga que carajos está pasando y que hace aquí.
—¿Por qué estabas aquí realmente, Margot? — le insisto pero ella en lugar de responder se levanta de la cama y se comienza a vestir. —Así como tu me necesitabas, yo necesito la verdad.
—Me voy a casar —dice antes de salir de mi habitación con sus zapatos en mano.
Se casará, en realidad va a casarse con él, pero está aquí conmigo, tal vez pueda hacer que se quede, tal vez ambos podíamos ir a Alemania y comenzar de nuevo, ella no lo ama, si lo amara no estaría aquí ahora. Me levanto de la cama y me pongo unos boxers antes de salir y ver como ella se termina de poner su vestido.
—ESpera, no lo amas, no como a mi, quédate.
—No puedo, en serio esto fue un error —dice sentándose en el sillón. —Quentin es Quentin, quiero decir que no puedo dejar de sentir algo por él, siempre he sentido algo por él.
—No, no es verdad, cariño —me arrodilló frente a ella y tomó sus manos. — Tú me amas y yo a ti, déjalo aún no es tarde, es decir sólo han pasado días, tal vez horas de su propuesta, no puedes amarlo.
—Lo amo — dice ella y se levanta, soltando mis manos. — Y me propuso matrimonio en cuanto me mudé con él, me caso en un día.
—¿Cómo que te casas en un día? Entonces yo sólo fui un objeto de diversión, ¿En serio eres así?.
—¿Así, así como?.
—Quiero decir, sólo has jugado conmigo desde el inicio y yo sólo te he amado, nunca he dejado de amarte y tal vez ese sea mi problema contigo, no importa que tan cruel seas, estoy dispuesto a seguir a tu lado a pesar de todo eso.
—Yo no quiero estar contigo, quiero a Quentin, no puedo dejar de querer a Quentin, de necesitarlo y amarlo — dice ella sería, pero me es imposible creerle. — Necesitaba saber que realmente quería a Quentin, quitarme esas dudas de la cabeza antes de casarme.
—No te cases, vayamos juntos, viajaremos, y todo estará bien, por favor Margot.
—No, ahora mismo lo que quiero es olvidar que esto pasó.
—No, no quiero que lo hagas, vamos no puedes ser tan fría, no puedo creer que estés por casarte por dinero.
—¿Me caso por dinero? — dice ella y está molesta. —Si, tienes razón, me caso por dinero y por poder, algo que tú jamás tendrás o conocerás, no quiero tener que preocuparme por nada, y si, tal vez no lo ame como se supone que debería, pero ahora tengo claro que nunca más pensaré en ti.
—Bien, si así lo quieres, pensarás en mi, pero yo no, estoy harto de tener que sufrir por ti, el amor no debería ser así, no debería estar suplicando, no lo mereces.
—Por Dios, Ya déjalo, te use y tal vez también use a Quentin, ¿Qué más da?.
—De acuerdo, vete con tu niño rico, sólo espero que no lo compares conmigo cada que tengan sexo, que no desees que sea yo quien te besa y te toca, porque al parecer para venir a buscarme sólo para eso, hace pensar que él no te hace sentir como yo.
—Tal vez, tal vez no, pero que importa — dice ella cada vez mas molesta —Adiós Andrew, espero no verte jamás.
Margot Grant me ve por última vez antes de salir de mi apartamento junto con mi corazón hecho pedazos, al parecer el hacerme el fuerte y arrogante con ella sólo han hecho que se distancia más de mi y corriera directo a los brazos de ese idiota. Pero, Margot es todo menos lo que había conocido en meses pasados, ahora era diferente y no la mujer que llegue a amar, tengo que meterme en la cabeza que mi vida siempre estará mejor y en calma con ella fuera de ella, es hora de olvidar a Margot Grant.
ESTÁS LEYENDO
IF WE MARRIED
RomantizmQuentin Sting necesita casarse y así heredar las riquezas de su familia, pero ese es su problema, jamás ha tenido una relación seria y mucho menos ha pensado en casarse, aunque la corta vida de su padre le hace tomar una rápida decisión. Le ofrece a...
