Galicia
Esa mañana noto un pequeño cosquilleo en mi brazo que provoca que me despierte y después la insistente alarma a mi lado, decido levantarme y tomar mi celular para revisar los mensajes de Quentin Sting.
Al ver su nombre en la pantalla suspiro, ojalá las circunstancias en las que me manda mensajes sean diferentes, que yo sea con quién se va a casar, no la castaña que está a su lado.
Me detengo un momento a recapitular la noche de ayer y me doy cuenta que la forma en como la saludo y la vio en cuanto apareció hizo que en mi creciera envidia y celos, en especial, aunque deteste admitirlo, la tal Margot Grand es muy atractiva, incluso en su costosa pijama de seda.
Hago esos pensamientos de lado y hago lo que me dicta el mensaje, llamar al chófer para recoger a mi jefe y yo ir con él, por lo que me ducho muy rápido y tardo más en vistiendome, tratando de lucir elegante y sexy, pero no vulgar.
Desde que estoy trabajando con el amor de mi vida he trato de hacer que me voltee a ver cómo hizo con su novia el día que me contrato, pero solo consigo miradas lascivas y para nada especiales.
Tomo las carpetas de los contratos y las finanzas de mi jefe, al igual que su agenda y salgo de casa cuando escucho el pitido del chófer y subo en la parte delantera con él, es un hombre de edad mediana y parece fornido, también me sorprende al ver que no pone nada de música durante el camino y que rara vez me dirige la palabra, tal vez por eso le agrade al señor Sting, es eficaz y para nada entrometido en lo que no debe.
Debo admitir que me sorprendió ver qué solo muy pocas personas están en el derecho de hablar por teléfono con Quentin, y aún más las que lo pueden verlo en su oficina, tal vez sea cuidadoso, pero es muy extremista este caso, solo hace falta decir si quiere o no ver a alguien, tal vez así era antes y odiaba tener que recordar los nombres, por lo que he observado estas semanas junto a él.
Cuando llegamos al edificio le mando un mensaje a Quentin y espero afuera del auto, me parece necesario tomar aire y procesar que estoy a punto de viajar en auto con él, pero quería repasar durante el camino la nueva venta masiva de acciones y la compra, al igual que la inversión.
-¿Dónde estabas? -pregunta alguien gritando y aparentemente enojado, levanto la vista de mi celular y veo a mi jefe sujetando a su novia por los brazos y la ve fijamente. -Te llame, pero dejaste el celular y no tenía ni puta idea de dónde estabas.
-No creo que sea momento de hablar de eso -la escucho decir y vuelvo la vista a mi teléfono para no parecer grosera, pero continuo escuchando. - Pero, solo salí a hacer ejercicio, no es para tanto.
-¿Sigues molesta por lo de anoche? -el tono de Quentin cambia drásticamente.
-No sé, solo quiero subir y darme una ducha.
-Oye lamento eso, pero...
-No es el momento, Quentin -dice ella interrumpiendolo. - De seguro vas tarde, yo igual.
Me atrevo a levantar la vista y veo a mi jefe de espaldas y viendo como ella entra al edificio dejandolo conmigo, el chófer, cuyo nombre es Martin, mete a su saco la colilla de cigarro que estaba fumando y sube al auto cuando Quentin le asiente con la cabeza.
-Buenos días Galicia - dice con la voz gruesa y abriendo la puerta para mí, lo cual hace que se me derrita el corazón y subo al auto.
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IF WE MARRIED
RomanceQuentin Sting necesita casarse y así heredar las riquezas de su familia, pero ese es su problema, jamás ha tenido una relación seria y mucho menos ha pensado en casarse, aunque la corta vida de su padre le hace tomar una rápida decisión. Le ofrece a...
