Margot
La casa de los padres de Quentin es un sueño, incluso más que nuestra próxima residencia. Gabriella, su madre y yo estamos tomando un café y hablado de la vida, todo es muy cómodo, a pesar de que en jardín está casi listo para la boda de mañana, lo que me hace pensar en Andrew.
No debí ir a verlo, mucho menos tener sexo con él, todo eso lo complicó más de lo que ya era. Quería contarle a Quentin de eso, en verdad lo iba a hacer, pero no pude o no supe como hacerlo, no sé porqué quiero mantener esto en secreto, porque así es. Andrew y el amor que siento por él siempre serán un secreto para mi y para el mundo, no puedo permitirme pensar en él, no ahora.
—Todo se ve maravilloso, estoy segura que tu vestido lucirá hermoso entre el jardín y todo lo demás —dice Anabella feliz de que su jardín luzca más hermoso de lo que ya era. —Estoy muy segura de que Quentin y tú serán muy felices, nunca antes lo vi así, ni con las únicas dos chicas que se dignó a presentarnos, tú eres muy especial para él.
—Vaya, ahora creo que lo amo más. —digo porque es cierto, quiero a Quentin, pero cuando te das cuenta que eres especial para alguien, te hace sentir bien, es una muy buena sensación. — Estoy muy emocionada, siempre quise una boda de cuento, pero más a el hombre del cuento.
—Vaya, si que éstas loca por él y eso que es un idiota — dice Gabs como si estuviera asqueada.
—Gabriella, no digas eso.
—No pasa nada Anabella, está bien.
La tarde continua con una larga charla sobre como llevar una casa y sobretodo, como tener un matrimonio estable, lo cual me parece pura basura, pero aún así, pretendo que me interesa. La tarde termina y yo tengo que cambiarme y usar un vestido de terciopelo azul marino, los tirantes son delgados y es largo, me pongo un collar con una Q, compre esto hace unas semanas, creo que es un lindo detalle, así podré simular que siempre llevaré a Quentin en el corazón o cerca de él. Me peino y maquillo para la cena de ensayo, varios familiares vendrán y el reverendo que nos casará.
Me veo en el espejo y trato de parecer relajada y feliz, pienso en todo lo que me llevo a este momento, todo es tan irreal, pero la Q en mi cuello me recuerda que no puede ser sólo un sueño, ahora está pasando.
Bajo por las escaleras y al final está Quentin con una copa en la mano, usa un traje azul, al escuchar mis pasos se voltea y me sonríe, su traje está perfecto y su cabello está peinado por primera vez.
—Hola cariño — dice el dándome un beso en los labios suave, siento un poco de culpa por besarlo pensando en Andrew. — Luces espectacular.
—Gracias, tú también te ves muy guapo hoy — le digo tomando la solapa de su saco y acercándome a él lo suficiente para solo moverme un centímetro y besarlo de nuevo. — No puedo esperar a ver tu traje de mañana.
—Y yo tu vestido, estoy seguro que será mejor que este — dice él pasando su mano suelta por mi cintura y terminando en mi cadera.
Los ojos de Quentin se encuentran con los míos y siento la pequeña conexión que existe entre nosotros, pero esta vez es diferente, hay algo más y me dan ganas de besarlo, pero cuando eso va a pasar, Gabriella nos interrumpe.
—Vaya, guarden algo para cuando estén solos, ahora vamos, la cena está por comenzar y estoy ansiosa por escuchar sus votos, bien no los reales, pero si un adelanto — dice ella viendonos a los dos. —Por cierto Margot, tu padre, madre y abuela ya están aquí, me agradaron mucho.
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IF WE MARRIED
RomanceQuentin Sting necesita casarse y así heredar las riquezas de su familia, pero ese es su problema, jamás ha tenido una relación seria y mucho menos ha pensado en casarse, aunque la corta vida de su padre le hace tomar una rápida decisión. Le ofrece a...
