La firma del contrato no fue lo peor de ese martes,sino fue el saber que pronto me casare por intereses colaterales y no por amor. Ahora mismo el tiempo es mi enemigo, daría mucho por poder hacer que todo pare y sea como si tuviera dieciocho, una chica sin conocimiento de nada, sólo que sabe que sus padres se divorciaron y que su madre tiene un novio para nada de mi agrado, una chica que no sabría ni siquiera la carrera que desea, sólo que desea ser como su padre; así es el tiempo, me está mostrando los cambios que se suponen debo tener como una ventaja en mi ahora vida adulta, pero no los siento de esa manera.
Sólo dos meses más de libertad, estos últimos tres han sido estresantes, no puedo descansar un poco respecto a la boda, Gabriella está más atenta que al inicio, y también mi madre, la cual está más emocionada o se podría decir que de igual manera que mi cuñada, es nefasto.
Las primeras pruebas de vestidos dirigidas por mi madre me dejaron agitada mentalmente, ni siquiera vi algo que me gustará, sabía que debía escoger algo, pero si me casaré lo haré bien y con un vestido que me encante y no solo uno que me parezca bien.
Quentin ha estado raro estos meses, parece feliz y relajado, incluso disfrutamos de las clases de baile, me parece que está enamorado, claramente no de mí, no lo veo en mucho tiempo y tengo el presentimiento que está viendo a alguien más, a pesar de decirme que sólo trabaja y llega a casa.
No tiene que mentir por esto, por Dios, es él quien sabe de sobra que no es necesario, no me importa con quien esté, sólo que cumpla su parte del trato.
Salgo de trabajar y me dirijo a mi próxima prueba de vestido, Gabriella insistió que mi padre fuera está vez, así que iré por él a su nueva casa, que a pesar de ser pequeña es muy acogedora, también irá la madre de Quentin y Camille, siento que estoy llevando un montonal de gente a ver un vestido, pero es algo que siempre pasará con Quentin, todo será a lo grande.
Mi ceremonia de bodas y la fiesta serán en Nueva York, la residencia en donde será es como dijo Gabriella, es un castillo, la lista de invitados sobrepasa las quinientas personas, entre ellas socios y empresarios para crear vínculos, mi familia es poca, mi prima Eliz no vendrá, así que no tendré un apoyo adecuando.
Me detengo frente a la casa de mi padre y él sale con un traje azul y sonríe al ver mi camioneta último modelo, lo que siempre busco darme, todo y de excelente calidad.
-Hola princesa, ¿Cómo estás? -dice subiendo y dándome un apretón de manos.
-Estoy bien, aunque nerviosa y ansiosas por probarme vestidos, mamá estaba ocupada hoy, así que no vendrá.
-Eso suena bien cariño, pero sabes que puedo estar con tu madre en la misma habitación.
Asiento y conduzco con mi padre a mi lado contándome de su nueva vida fuera de la cárcel y que también está emocionado por mi boda.
Llegamos a la tienda y fuera están Gabriella y Anabella, ambas son sacadas de una revista de modas. Bajo de la camioneta junto con mi padre y me acerco a ellas con una sonrisa, mi papá me pisa los talones.
-Oh Margot, que gusto verte de nuevo -dice mi próxima suegra con una sonrisa. - ¿Estás nerviosa?.
-Sólo un poco -le digo con honestidad y ella asiente complacida. - Casi lo olvidó, este es mi padre, Phil Grand, papá ella es Anabella Sting, la madre de Quentin.
La madre de Quentin saluda educadamente y de manera amable a mi padre, él hace lo mismo y parecen caerse bien desde un inicio, lo cual me agrada que sea así, pues no deseo que haya tensión por esto. Nos quedamos afuera de la tienda hablando entre nosotros cosas muy simples, la tienda parece estar cerrada, pero según Gabriella, la reservo sólo para nosotros el día de hoy, así que no hay inconvenientes; Camille llega un poco tarde, se disculpa y por fin entramos a la tienda.
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IF WE MARRIED
RomantikQuentin Sting necesita casarse y así heredar las riquezas de su familia, pero ese es su problema, jamás ha tenido una relación seria y mucho menos ha pensado en casarse, aunque la corta vida de su padre le hace tomar una rápida decisión. Le ofrece a...
